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miércoles, 24 de agosto de 2022

BUENA ACTUACIÓN DE RAFAEL EN BADAJOZ

Plaza de toros de Badajoz. (Foto: https://laciudaddebadajoz.blogspot.com/)
Corría la temporada de 1.900 y en Badajoz se programó el día se Santiago un mano a mano entre Algabeño Chico y Rafael Gómez 'Gallito'. La pareja despachó novillos de Francisco Lobao Rasquilha y fue quien había de ser el Divino Calvo el mejor parado en las apreciaciones que recogió Primores para 'Sol y Sombra'. Esta revista publicó la crónica en su número 178, de 9 de agosto del citado año:

Novillada del 25 de Julio.—Los bichos lidiados en esta novillada procedían de la ganadería de D. Francisco Lobao Rasquilha, vecino de Santa Eulalia (Portugal), todos de bonita lámina, bien armados y de libras, y, sin ser una cosa sobresaliente, dieron juego, acometiendo con voluntad, pero sin coraje a las plazas montadas. Algunos llegaron huidos al último tercio, pero esto, más que defecto de sangre, es consecuencia natural de la mala lidia que se les dio. Tomaron entre todos 89 puyas, proporcionando 10 caídas y haciendo nueve bajas en las cuadras. 

 Estos bichos son los primeros que se han corrido de la cruza que el Sr. Rasquilha ha hecho con sus vacas y toros de Palha. 

 Manuel Molina. Algabeño chico, promete poco, si hemos de juzgarlo por las faenas hechas en esta plaza, pues en toda la tarde no le vimos más cosas de mérito que tres pases de muleta al tercer toro. Con el capote, tampoco hizo nada de particular, y las banderillas no quiso aceptarlas, cuando en el cuarto toro se las ofreció Gallito. Despachó a su primer enemigo de tres pinchazos mal señalados, tres estocadas atravesadas y otra en el pescuezo, intentando descabellar sin conseguirlo; a su segundo le arreó cuatro pinchazos y dos malas estocadas, saliendo dos veces perseguido; y del último se deshizo de tres pinchazos, media estocada a paso de banderillas y una dolorosa, acertando el descabello a la tercera intentona. 

 Durante la lidia del primer cornúpeto, y al terminar un lance de capa, fue revolcado, sufriendo una contusión en la región poplítea derecha, de la que no se resintió hasta la lidia del quinto toro, al terminar con el cual ingresó en la enfermería. Cuando más expuesto estuvo Algabeñito, fue al dar el primer pinchazo a su último enemigo, quinto de la tarde, cayéndose en la cara del bicho, de cuyo percance salió ileso porque el cornúpeto no hizo por él. 

 El novel diestro demostró poca inteligencia y por lo visto se olvida de que tiene mano izquierda, pues de ella no hizo uso alguno. 

 Rafael Gómez, Gallito, el hijo de Fernando Gómez, de quien creemos ha heredado con el apellido mucho del arte de torear, es una esperanza, que Dios quiera no se malogre, porque bien necesitamos los aficionados de gente que, cuando salga a la plaza, sepa lo que trae entre manos. Es elegante, maneja regularmente el capote, y con la muleta hace verdaderas florituras. Al cuarto toro, después de alegrarlo adornándose mucho, lo quebró, pero se dejó pisar el terreno y no clavó los palos, saliendo perseguido de la suerte; después le colgó medio par al cuarteo, y del mismo modo otro medio y un par de frente al sexto y último bicho de la tarde. 

 Despachó a su primero de tres estocadas atravesadas, tirándose de largo, y una buena que hizo innecesaria la puntilla; a su segundo lo despabiló de media estocada buena, en lo alto, y un descabello a la primera, ganándose una ovación y la oreja del bicho; y puso fin a la corrida con una estocada buena, dos muy malas y dos pinchazos silbables. 

 Gallito estuvo muy trabajador toda la tarde, demostrando inteligencia y arte. 

 Los banderilleros, muy trabajadores, poniendo buenos pares. Sa distinguió el Nene. Los picadores demostraron voluntad, sin que hicieran nada notable. 

 La presidencia no fue dispuesta a la silba, y atendió todas las indicaciones del público, quizá con exageración. Ocupó el palco presidencial el Teniente Alcalde D. Eduardo Morán Triana. 

 La novillada, en general, resultó muy aceptable; pues si bien no hubo grandes cesas que aplaudir, tampoco las hubo muy censurables. Lo peor de todo fue la entrada; pues ésta ha sido la vez que menos público ha asistido en Badajoz a una fiesta taurina.

miércoles, 30 de marzo de 2022

PRIMERAS NOVILLADAS DE RAFAEL EN MADRID (II)

Cartel de los dos novilleros en Valencia

La segunda novillada de Rafael en Madrid se celebró el sábado 24 de junio de 1899. Como en la anterior, estuvo acompañado por Manuel Molina ‘Algabeño Chico’, quien resultó cogido por el 3.º, por lo que Rafael lidió en solitario el resto del festejo.

Los novillos lucieron la divisa de Concha y Sierra (Celsa Fonfrede) y, en general, resultaron deslucidos. Como dato anecdótico, ‘Lagartijo’ presenció la novillada desde el palco 114.

La crónica de El Toreo en lo que respecta a la actuación de Rafael fue la siguiente:

Gallito se quitó de delante al segundo bicho con cuarenta pases, un pinchazo y cuatro estocadas, en ocho minutos. 


Después, y por la desgracia ocurrida á su compañero, tuvo que matar los toros restantes. Al tercero, en sus primeras faenas, le dio veinte pases, un pinchazo y dos estocadas cortas, y al arrancarse por cuarta vez salió trompicado, pisoteándole el becerro, retirándose al callejón á los seis minutos, donde se le refrescó la cabeza con agua y otros ingredientes. Mientras, Chicuelo cogió los trastos y dio nueve pases, una estocada corta y tres pinchazos, en tres minutos. Ya repuesto, saltó Gallito el callejón, empuñando de nuevo tos trastos, y con diez pases y una estocada delantera y contraria, descabelló al segundo intento, tardando en esta última parte cuatro minutos. 

Al cuarto, con sólo catorce pases lo logró igualar, mandándolo al desolladero de una estocada andando, en tres minutos. 

En el quinto logró aburrir al público, dando al bicho cincuenta y un pases, cuatro pinchazos y tres estocadas cortas, terminando con una baja, empleando en tan deslucida faena catorce minutos, sin que la Presidencia le mandara ningún aviso. 

Y en el último fue breve, pues con sólo cuatro muletazos dio una estocada de relámpago que hizo morder el polvo al pobre choto. 

En los lances de capa que dio á los bichos segundo y cuarto, con muchos deseos de agradar, pero parando poco los pies. En el par de banderillas que puso en el sexto bicho cumplió. En quites muy bien, haciendo algunos con togas, que aplaudió la concurrencia.