diumenge, 19 d’agost de 2018

JOSELITO Y GUADALUPE EN 'EL CORREO DE ANDALUCÍA'

'El Correo de Andalucía' publicó el pasado 15 de julio el artículo que se reproduce a continuación en el que Álvaro R. del Moral rememora la relación entre Joselito y Guadalupe de Pablo Romero a propósito de la única, y curiosa, foto que de la pareja existe. 

La de la fotografía es la única imagen de José y Guadalupe -pintada en el lienzo- juntos. / Archivo A.R.M.

Gallito: de la vida, el amor y la muerte

Joselito cayó en Talavera reconcomido por el amor imposible de Guadalupe Pablo-Romero




















Sevilla, 29 de abril de 1917. En los salones altos del Ayuntamiento se había inaugurado una muestra pictórica que, bajo el título de Exposición Primaveral, reunía a las primeras firmas del panorama artístico del momento. Había sido organizada por la sección de Bellas Artes del Ateneo bajo la cuidada decoración de Gustavo Bacarisas y Eloy Zaragoza. En el extenso catálogo llamaban la atención los más de cuarenta cuadros firmados por García Ramos o los expuestos por Gonzalo Bilbao. Entre tantas y tantas obras, impregnadas de la inconfundible atmósfera regionalista de la época, había una, pintada por Miguel Ángel del Pino y Sardá, que retrataba a las señoritas María Hermosa, Leonor y Guadalupe Pablo Romero.
Eran las hijas de Felipe de Pablo–Romero y Llorente, heredero del primer ganadero de este apellido al frente de la mítica ganadería marismeña que aún lidia bajo la denominación de Partido de Resina. Pocos sabían –o no lo decían– en aquella sociedad estamental de la Sevilla de comienzos del siglo XX que Guadalupe era pretendida por José Gómez Ortega, el gran Joselito. Pero aquel amor, correspondido por la joven damita, también contaba con la firme oposición de la familia –el patriarca al frente– que no podía consentir que uno de los suyos llegara a emparentar con un simple matador de toros, por muy figura que fuera, que para más inri era medio gitano. José visitó aquella Exposición Primaveral y se hizo sacar una fotografía junto al retrato de las distinguidas hermanas Pablo–Romero. Es la única imagen que, de una forma u otra, se conserva de los dos enamorados juntos.
El periodista y escritor Paco Aguado, autorizado y definitivo biógrafo de Joselito, esbozaba algunas preguntas al respecto en su libro El rey de los toreros. «...resulta paradójico, cuando menos, siendo Joselito uno de los íntimos amigos del famoso criador de bravo sevillano, siempre con las puertas de su casa abiertas de par en par y con una estrecha relación tanto taurina como personal, que el ganadero no permitiera que aquella relación siguiera adelante». Las convenciones sociales de la época se habían convertido en un muro infranqueable. Joselito lo tenía todo; menos la mujer que amaba. Quedaban tres años para la cita definitiva de Talavera de la Reina...
Gallito afrontaba en 1917 su quinta temporada completa como matador de toros en plena competencia con Juan Belmonte, que al final de ese año se tomaría un descanso dejando a su amigo y rival en completa soledad al frente del timón del toreo. José ya era el rey de los matadores pero también empezaba a experimentar las amarguras que no le dejaron de acompañar hasta el final ¿Qué le pasaba a Joselito? El peso organizativo del toreo gravitaba sobre sus hombros pero la enfermedad irremediable de su madre, la bailaora Gabriela Ortega, terminó de sumirle en una honda postración que se acentuó con el fallecimiento de la matriarca de los Gallo en enero de 1919. Pero la vida, y la función, seguían. En esa tesitura, con parte de la prensa y la plaza de Madrid a la contra, aceptó el contrato de Talavera para congraciarse con Gregorio Corrochano, el influyente crítico del momento. Bailaor, el torete burriciego de la Viuda de Ortega, se cruzó en su camino aquel 16 de mayo de 1920. Todo se había consumado.
A Joselito le perdonaron pocas cosas en vida. Pero tampoco lo iban a hacer en su muerte. La nobleza y la poderosa burguesía agraria de la época, de alguna manera, se vengaron de la osadía de José Gómez Ortega, ese torero medio gitano que había desafiado a la mismísima Maestranza alentando la construcción de la efímera Monumental de San Bernardo o pretendido casarse con una niña de la clase. Aristócratas y labradores pusieron el grito en el cielo por la organización del funeral del diestro caído en la mismísima catedral de Sevilla.
Muñoz y Pabón, el imprescindible canónigo de Hinojos, los puso en su sitio con otro de sus memorables artículos publicados en El Correo de Andalucía en el que no dejó títere con cabeza. Aquel artículo le valió el regalo de la famosa pluma de oro sufragada por cuestación popular que entregó a la Virgen de la Esperanza Macarena, la misma que Rodríguez Ojeda había cubierto de gasas negras a la muerte del torero de Gelves. Guadalupe de Pablo–Romero sobrevivió 63 años a Gallito. Falleció el 5 de abril de 1983 en su casa de Los Remedios y nunca dejó de llevar flores a la tumba de José. Jamás se casó.

dimecres, 15 d’agost de 2018

RAFAEL DEBUTA EN PAMPLONA


Rafael, de gris y oro, hizo el paseíllo por primera vez en la plaza de Pamplona el viernes 7 de julio de 1911, en el primer festejo de la feria de San Fermín. Estuvo acompañado por Rafael González ‘Machaquito’ y Manuel Rodríguez ‘Manolete’. Los toros lucieron la divisa de Villagodio.

Antigua plaza de toros de Pamplona
El 2ºde la tarde, ‘Daneso’, berrendo en jabonero, fue bravo. Tomó cinco varas, con tres caídas y cuatro caballos muertos. Lo banderillearon Pinturas y Alvaradito. Rafael hizo una buena faena de muleta, muy aplaudida. Recibió una gran ovación y dio la vuelta al ruedo.

También fue bravo el 5º, ‘Sobero’, colorado. En los cinco puyazos que recibió provocó cuatro caídas y mató un caballo. Gallito se lució con las banderillas, con música, pero en la muleta anduvo a la deriva. Se eternizó a la hora de matar: pinchazo, media´, tras la que, presa del pánico, tomó el olivo, y 14 intentos de descabello. Oyó una monumental bronca.

diumenge, 12 d’agost de 2018

FERNANDO GÓMEZ, HERIDO EN LA BENEFICENCIA DE 1895



Juan Gómez de Lesaca
El domingo 2 de junio de 1895 se celebró en la plaza de Madrid la corrida de beneficencia. Confirmó la alternativa el diestro sevillano Juan Gómez de Lesaca. Actuó como padrino Fernando Gómez ‘Gallo’ y completaron el cartel Luis Mazzantini y Emilio Torres ‘Bombita’. Cuatro toros lucieron la divisa del duque de Veragua y cuatro la de Félix Gómez.

Al cambiarse el orden de lidia por la ceremonia de Lesaca, al Gallo le correspondió el 4º de la tarde, ‘Bolletero’, alto y bien armado, de la ganadería de Félix Gómez.

El toro, muy bravo, tomó diez varas, de Pimienta e Inglés, provocó seis caídas y dejó cuatro caballos muertos. El tercio de banderillas lo cumplimentaron con brillantez Gonzalito y Taravilla, que prendieron garapullos de lujo, de color morado y plata.

El Gallo, de grana y oro, que se había lucido con el capote en un quite, anduvo aseado con la muleta. Al entrar a matar, el estoque topó con el hueso, por lo que fue empitonado en la mano derecha. Se retiró a la enfermería y acabó con el toro Mazzantini.

El parte indicaba lo siguiente: “herida por asta de toro, incisa de 3 cms. que interesa al músculo abductor del dedo gordo de la mano derecha, que le impide continuar la lidia”.

Estampa de La Lidia de Fernando Gómez 'Gallo'
Se da la circunstancia de que también hubo  de ser atendido, en el 5º toro, el banderillero de Mazzantini Tomás Recatero ‘Regaterillo’, de una cornada de 7 cms. en el muslo derecho.

dimecres, 8 d’agost de 2018

EL ESTATUT DE JOSELITO EL GALLO

El 2 de mayo de 2010 el periodista Enric Juliana publicó en 'La Vanguardia' la siguiente columna sobre el debate político y judicial en torno al Estatuto de Autonomía de Cataluña.


El periodista Enric Juliana
De nuevo por aquí? No le esperaba tan pronto. 

No he podido resistir la tentación. El oráculo acertó y he de saber más. 
¿Qué más quiere saber? 
Cómo acabará todo. 
Jo, jo. Eso es pedir demasiado. Sería terrible saber como acabará todo. Sería el fin de la historia. Ande, ande, tómese una taza de gazpacho con comino. Precisamente hoy hemos empezado a servirlo. Ya sabe usted que aquí, en la cueva de Zaratustra, el año se divide en dos estaciones: la del caldo y la del gazpacho. Para entender a don José Ortega y Gasset el comino va muy bien. El comino esclarece la perspectiva. Y previene la gastritis

Segador, no se ría de mí. Necesito saber más. El momento es grave. 
Confórmese con saber que el tercer estatuto de Catalunya pasará a la historia como el Estatut de Joselito el Gallo. En 1932 triunfó el de Núria; en 1979 redactaron el de Sau, y ahora tendrán los recortes de Joselito el Gallo. El toro parlante ya se lo advirtió. 
Por eso he vuelto. Usted me dijo que al Estatut de Catalunya le repasarían la sisa en un patio de Sevilla, con un fondo de guitarras.
Y así ha sido. Ajustado en la avenida Joselito el Gallo número 147, entre un alegre rasgar de guitarras. ¿Quiere saber más detalles? 
Sí, quiero. 
En el 147 de la calle dedicada al insigne torero gitano Joselito el Gallo, se levanta una de las más renombradas casetas de la Feria de Sevilla. 
Conozco esa caseta. Estuve en ella el año pasado, departiendo con José Rodríguez de la Borbolla y Manuel Ángel Martín, dos buenos amigos. Es uno de los lugares de encuentro de la Sevilla ilustrada. Aires liberales y regionalistas.
Allí se citaron, la noche del pasado domingo, los magistrados del Tribunal Constitucional Guillermo Jiménez, Manuel Aragón y Ramón Rodríguez Arribas, después de una tarde de toros en la Maestranza. Allí se dieron las últimas puntadas al Estatut. ¡Qué estampa! La veo. Sí, la veo. 
¿Qué ve? 
Los tres magistrados en animada charla constitucional, el rasgar de las guitarras y el coro cantando la sevillana del búcaro. 

¿Del qué? 
Del búcaro. Una jarra de agua. Es la tonada más pegadiza de la feria. ¿Quiere que se la cante? “Dame el búcaro, dame el búcaro que me muero de sed, apretújalo no se vaya a caer...” Venga, alégrese.Y cante conmigo: “Dame el búcaro, el búcaro...” 
Tendrán que romper el búcaro. No tienen otra salida. 
¿Cómo dice? 

Para evitar el ridículo, al catalanismo sólo le queda una opción: romper el búcaro. Dar la fiesta por concluida. Generar una nueva fase política. No sólo en Catalunya. En toda España. 
¿Y eso cómo se hace? 

No juegue conmigo, Segador. Usted lo sabe tan bien como yo. Convocando de inmediato elecciones al Parlament de Catalunya. Dando la palabra a la gente.
Sabrá usted que tal decisión no obligaría a detener las deliberaciones. ¡El Alto Tribunal es independiente! 
Ya. Unas elecciones a finales de junio en Catalunya obligarían a revisar de inmediato todas las estrategias en curso. Todas. Pregúnteselo si no al señor Federico Trillo, el hombre al que todo el mundo cita en Madrid cuando se pregunta por la sentencia del Estatut.
¿El coordinador en la sombra del 6 a 4 en el Constitucional? ¿Es Federico Trillo quien reparte el búcaro? 

No me tienda trampas, 
Segador. Es el nombre más citado. No digo más.
No las veo, no, no las acabo de ver esas elecciones. Significarían la muerte súbita del tripartito. 
El tripartito hace tiempo que murió. Y a los difuntos hay que darles pronta sepultura, por dignidad y por higiene. 
Oiga, que el oráculo soy yo.  

Yo también tengo mis visiones.  
Ya lo veo. No beba tanto gazpacho y vuelva pronto que he de contarle algo que muy poca gente sabe. Fíjese bien en esas fotos de Franco y de Guevara que merodean. Le tengo reservada una historia que le sorprenderá.


diumenge, 5 d’agost de 2018

RAFAEL, REFERENCIA DE LA CRÓNICA TAURINA

Los Gallo aparecen con frecuencia como referentes de las crónicas taurinas. En este caso, Zabala de la Serna, en su crónica de EL MUNDO, cita una frase atribuida a Rafael para comentar la presencia exagerada de los toros de Pedraza de Yeltes en la corrida de la feria de San Isidro celebrada el 11 de mayo de 2018.

Vicente Zabala de la Serna
Desde que desembarcó, la corrida de Pedraza de Yeltes deslumbraba por su tamaño, por el incendio de sus capas coloradas, por el tonelaje. Entre ResistenteBelloRenacuero, Mirante, Burriño y Urante sumaban 3.737 kilos. Un promedio de 622. Cifras estratosféricas incluso para la genealogía y los esqueletos de la línea Aldeanueva-Raboso-El Pilar. ¡Qué esqueletos! Barcos mercantes. Una locura que conduce a la reflexión morantista de la proporción del toro, un animal criado para embestir. Una desmesura que lleva a la anécdota de Rafael el Gallo cuando le preguntaron el porqué de su miedo: "No es miedo, es desproporción. El toro tan grande y yo...".