dimecres, 28 de desembre de 2016

OTRA CARICATURA DE RAFAEL

Rafael El Gallo, por su particular manera de entender y plasmar la tauromaquia, fue protagonista de innumerables caricaturas a lo largo de su dilatada vida profesional. Una de ellas, en las postrimerías de esta, se publicó en el semanario valenciano 'El Clarín' el 19 de octubre de 1.935. Recientemente dimos cuenta del festejo que la inspiró en el que Rafaelillo tomó la alternativa. El Divino Calvo no estuvo demasiado afortunado y Muro lo vio asustado y matando al tiempo que huía. 

El Gallo, El Soldado y Rafaelillo.

diumenge, 25 de desembre de 2016

RAFAEL ORTEGA 'GALLITO' CON MIURAS EN CASTELLÓN

Castellón celebró el lunes 13 de marzo de 1.944 la segunda de las corridas de la Magdalena. En el cartel, seis toros de Miura para Pepe Luis Vázquez, Rafael Ortega ‘Gallito’ y Manuel Álvarez ‘Andaluz’.

La foto que acompaña el texto pertenece al paseíllo. Plaza llena y gran expectación para ver a tres toreros de moda. Al final, poca cosa. Pepe Luis, espeso con el primero y se inhibe frente al cuarto. División en uno y pitos en el otro. El Andaluz, con el huidizo tercero, anda certero con la espada y con bravísimo que cierra la tarde se luce a la verónica y comienza con la muleta de manera esperanzadora. El respetable lo despide entre aplausos.

Rafael Ortega ‘Gallito’, en opinión  recogida en el rotativo ABC “da unas buenas verónicas al segundo. Cuatro buenos puyazos y dos pares y medio de banderillas. ‘Gallito’ empieza su faena con pases por alto y otro cambiándose la muleta de mano. Después se arrodilla ante la cara del toro. Un molinete y más pases, para media estocada buena. (Palmas)” 

Al quinto “’Gallito’ le cita de rodillas y consigue seis verónicas estupendas. En quites se lucen los tres matadores. Cuatro varas y dos pares y medio de banderillas. ‘Gallito’ muletea con precauciones, con pases por bajo y en redondo, intercalando uno bueno por alto. Terminó con su enemigo con un pinchazo hondo”.

dimecres, 21 de desembre de 2016

ENTREVISTA A RAFAEL EL GALLO (Y II)

Rafael opina.
Continúa en esta entrada la entrevista a Rafael El Gallo que E. G. Sansegundo firmó en el rotativo 'El Liberal' el 10 de junio de 1.926:

"- ¿…?

- Yo toreo con todos los toreros, con el mismo gusto, y a todos aprecio. Claro que unos estilos me gustan mas que otros, pero creo que de todos los que visten el traje de luces tengo algo que aprender.

- ¿…?

- No, no diré ningún nombre de los de ahora. En cuanto a los antiguos, los nombres de los que fueron algo están en la memoria de todos los aficionados, y eso mismo -añade Rafael- pasará con nosotros. De los que valgan se acordará la gente; los otros, al montón.

- ¿…?

- No, cosas graciosas allí, ninguna que contar. De las otras, puede; de las no graciosas, de las desgraciadas.

- ¿…?

- Sí volveré. Ya me han ofrecido contrato para unas corridas a buen dinero, pero todo depende de la temporada que haga en España. Aquí, de momento, tengo hechas veinte corridas y no quiero hacer más hasta ver qué pasa en ellas.

- ¿…?

- Sí, de eso del dinero que he ganado se ha hablado mucho. Yo, aunque quisiera, no podría decir la verdad porque no lo sé. Se ha ganado, añade, lo que se ha podido, y se ha gastado lo que ha sido necesario y puede que un poco más.

- ¿…?

- ¿Hablar de otra cosa que no sean los toros? Yo no sé ni quiero hablar más que de eso.

- ¿…?

- Sí, tengo mi opinión y la daré en forma cuando me la pidan. La suerte de varas, tal como hoy se practica, es insustituible. Podrá aminorarse el riesgo para los caballos pero… Bueno -dice Rafael- de eso no quiero hablar una palabra.

- ¿…?

- Nada de eso. Yo nunca he sido mujeriego en el sentido que habla la gente. Lo primero el toro, el toro… Claro está que ha habido, hay y habrá, pero… al toro, al toro, repite Rafael, riendo socarrón, al ver que nos damos cuenta de que las pruebas que hay, están en el balcón del hotel, viendo pasar la gente por la Rambla.

- ¿…?

- No, eso no – dice muy recio el torero gitano-. Aquello acabó el día que, deshecho nuestro matrimonio, ella salió de casa. Luego no la he vuelto a ver.

Al llegar a este punto la conversación, Antoñito ‘El del lunar’, el hombre de confianza del Gallo, avisa que es tarde.

Es preciso cenar y salir a la calle -dice- para que la gente vea que Rafael, a pesar de la cogida de Cáceres, puede torear.

- Fue un mal percance -nos dice, levantándose el pintoresco torero-. Me tiró el toro un gañafón a este muslo derecho como para quitarme el tipo. Ahora ya estoy bien. Casi cerrada la herida se abrió un poco -añade- toreando hace dos días en las dehesas del duque de Tovar. No me estorbará mañana; lo que hace falta es suerte y que los toros embistan.

Deseándole todo esto nos despedimos de Rafael y salimos a la calle.

En la Rambla, frente al hotel, la afición, los que en el sol de las tardes buenas le ovacionan y las desgraciadas le injurian, esperan al torero gitano para rendirle homenaje de su admiración.

Mientras sepa sostener este fuego, toreando bien o toreando mal, toreando en la plaza o toreando en la calle, el Gallo será, a pesar de la acción del tiempo, una figura en el toreo.

El Cid ganó batallas después de muerto."

diumenge, 18 de desembre de 2016

CARTEL PARA LA DESPEDIDA DE FERNANDO EL GALLO

Cartel anunciador.
El gran artista valenciano Mariano Benlliure Gil, más conocido por su faceta de escultor, también dedicó parte de su inspiración a la cartelería. Una de sus obras más conocidas sirvió para anunciar las Corridas Falleras de 1.968 con las que se reinauguraba el coso de la calle Xàtiva.  Pero la pintura tiene su historia, muy ligada a la de la familia de los Gallos.

Don Mariano realizó el cartel a partir de un boceto de Genaro Palau y a petición de Fernando El Gallo, amigo de los dos. El diestro sevillano proyectaba retirarse de los ruedos de manera solemne pero el 2 de agosto de 1.897 le sorprendió la muerte y no pudo realizar el proyecto. El cartel quedó en poder de la viuda de Palau y muchos años después se recuperó para honrar la efemérides de la plaza valenciana. 

Había un problema, la cabecera, que aparecía, lógicamente, con motivos hispalenses en honor a Fernando. El cartelista de la casa Ortega José Cros Estrems lo solucionó diseñando otra con reminiscencias valencianas que encajara en la original. Y así lució la obra en los días previos al 10 de marzo en las paredes y escaparates de la ciudad del Turia.

Recientemente se ha podido contemplar un ejemplar de 230 x 103 cms. en la exposición 'Toros en la Pared' que presentó en la sala Parpalló de Valencia un buen número de espléndidos carteles taurinos realizados en las imprentas especializadas que se ubicaron allí. 

¡Lástima que la muestra se viera empañada por algunas obras de signo contrario que nada aportaban! Una innecesaria provocación de los organizadores para con los taurinos o un Compromís-o, vaya usted a saber. 

dimecres, 14 de desembre de 2016

ENTREVISTA A RAFAEL EL GALLO (I)

Foto de Carlos de Rozas que acompaña el texto.
El rotativo vespertino barcelonés El Liberal publicó en portada el jueves 10 de junio de 1.926 una extensa entrevista con Rafael El Gallo realizada la tarde anterior en un hotel de Las Ramblas por E. G. Sansegundo. El aficionado Manuel J. Pons nos ha hecho llegar un recorte de la misma que, por su extensión, hemos dividido en dos entradas.

Rafael toreó la tarde referida en La Monumental astados de Andrés Sánchez abriendo cartel a la terna completada por Sánchez Mejías y Valencia II.

"Mucho ha dado que hablar y mucho se ha hablado siempre de este Rafael Gómez Ortega ‘Gallito’ antes, ‘Gallo’ hoy y ‘Gallo el único’ para lo venidero, pero  así y todo, ni se ha dicho ni se dirá en mucho tiempo todo lo que de él puede decirse.

Hace muchos años que le conocemos y todos esos, el ‘Gallo, es figura: figura en el toreo, figura en la calle, figura por su arte, figura por su vida. Las ‘cosas del Gallo’ se comentaban ayer, se comentan hoy y se comentarán mañana, y esas ‘cosas’ sostienen hoy al torero, lo mismo cuando se mete entre los cuernos del toro que cuando, despavorido, se tira de cabeza al callejón, y sostendrán mañana su recuerdo.

Rafael, en la dinastía de los ‘Gallo’, por sus cosas, no es un ‘Gallo’ más, es ‘Gallo el único.

No habíamos vista al ‘Gallo’ desde que regresó de América. Sabíamos sus poco felices andanzas por allá y esto, unido a su cogida de Cáceres, nos hacía suponer que Rafael se nos iba a presentar quebrantado y caído. Nada de eso; el Gallo está como cuando se fue; la misma nerviosidad, la misma facilidad de movimientos y, juraríamos, que hasta los mismos pelos en su calva popular.

Los años, después de disparar el magnesio Carlitos Rozas, fueron el principio de la conversación:

- ¿Para qué ocultarlos -nos dice Rafael- si se ha dicho muchas veces el día en que nací? Voy a cumplir cuarenta y cuatro años y muy pronto; la víspera de la Virgen del Carmen. Nací en Madrid el día 16 de Julio de 1.882. Mucha gente cree que soy sevillano, pero soy madrileño, si bien es verdad que yo me considero de Sevilla porque allí me he criado.

- ¿…?

- Como torear, yo creo que he toreado toda mi vida. Mi padre tenía una placita en una huerta de Gelves y allí empecé yo haciendo lo que mi padre, Fernando Gómez García -un buen torero dice Rafael- me mandaba. De chaval yo toreaba muy bien de salón pero en público no toreé hasta abril de 1.897, en Valencia. Luego, ya en serio, actué de espada en la cuadrilla sevillana, que capitaneábamos ‘Algabeño chico’ y yo. Competimos con la cordobesa que mandaban ‘Machaquito’ y ‘Lagartijo’.
Después de esto, ya solo, estuve actuando de matador de novillos hasta final de temporada de 1.902 y en este año en septiembre, Emilio Torres ‘Bombita’ me dio la alternativa en Sevilla.

- ¿…?

- En general y por entonces, de matador de toros muy poca suerte, y esto hizo que no pudiera confirmar la alternativa en Madrid hasta el 20 de marzo de 1.904.

- ¿…?

Tampoco hubo suerte. Mi primer toro en la Corte fue un buen mozo, de Veragua, que se llamaba ‘Barbero’ y hubo palmas y pitos. En Madrid -sigue diciendo Rafael- no conseguí dar una tarde de toros hasta 1.907, que estuvo a modo con un toro de Carvajal y hasta entonces no empecé a sumar corridas.

- ¿…?

- ¿Mi mayor éxito? Matando un toro de Aleas el 15 de mayo de 1.912 en Madrid. La tarde anterior me habían dado una oreja con un toro de Bañuelos, pero con el de Aleas, para mi gusto, estuvo aún mejor. Creo que es lo mejor que he hecho. Estaba ‘inspirado’ -dice sonriendo Rafael.

- ¿El día más desgraciado? De estos muchos -dice el torero gitano-.

- ¿…?
- Percances sí, varios. Y algunos muy serios: una cornada en la ingle, en Sevilla; otra en la boca, en México y, sobre todo, la cornada que medio en el pecho un t oro de Moreno Santamaría en Algeciras, en junio de 1.914. Por esta cogida estuve cuarenta días sin torear y perdí quince corridas. Eso de que los toros a mí no me tropiezan -añade, pintoresco, Rafael,- tiene mucha gracia. Se ha llegado a decir que a mi madre la contaban un día que me había echado mano un toro y que preguntó segura de que no podían cogerme en el redondel, que si el toro había ido a la fonda y me había pillado en la cama. ¿Tiene esto gracia? Los toros me tropiezan como a todos los que andan entre ellos y unos tienen desgracia y otros, como yo, no son desgraciados en eso.

- ¿…?

- Muy difícil eso de precisar ahora. Puede que haya toreado, desde que empecé, novecientas o mil corridas y haya estoqueado dos mil toros.

- ¿…?

- Retirarme -dice rápido el gitano- ni en broma mientras tenga brazos y piernas. Es decir -se corrige- si tan mal me viera o me abandonaran las facultades, me iría, pero mientras, no.

- ¿…?

- Todas, todas las suertes me gustan. El tercio de quites, las banderillas, la faena de muleta, la suerte de matar… En todo hago lo que sé y cuando en el momento se me ocurre."

diumenge, 11 de desembre de 2016

JOSELITO EN EL ESTUDIO

La siguiente fotografía nos devuelve a un José juvenil, tanto, que en la parte superior, junto a su nombre y apellido, aparece el alias que utilizó en su época de novillero. Maravilla aparece ataviado con el traje corto, con sombrero, sentado cómodamente en una silla y utilizando el respaldo como improvisado reposabrazos. Una tímida sonrisa apunta en sus labios y sus ojos miran intensamente al objetivo.

En un sello en relieve que aparece en el ángulo inferior derecho quedan para la posteridad los datos del artista: Martí, calle Sangre, 5, planta baja, Valencia.

dimecres, 7 de desembre de 2016

JOSÉ DE CUERPO ENTERO

José aparece en esta conocida instantánea con la serenidad reflejada en el rostro. La mano derecha descansa en la cadera mientras la zurda coge la muleta plegada. Al fondo, los aficionados se arraciman en los tendidos y esperan ansiosos la intervención del ídolo. 

Tanta es la seguridad que desprende, que parece que la foto esté tomada en un estudio...

diumenge, 4 de desembre de 2016

PERCANCE DE RAFAEL EN LA ALTERNATIVA DE RAFAELILLO

La cogida de Rafael.
El aficionado Manuel J. Pons aporta a este blog una foto firmada por Desfilis en la que se ve a Rafael El Gallo en un apurado trance. Sin más datos, y fruto de la observación, Pons afirma que corresponde a la tarde de la alternativa de Rafael Ponce 'Rafaelillo' en el coso de Valencia.

Tras bucear por las hemerotecas se confirma la afirmación dado que en 'La Voz' del 7 de octubre de 1.935, aparece un collage junto a la crónica del festejo que tuvo lugar el día anterior. En la parte inferior de la composición se reproduce parte de la instantánea.

Esta es la crónica de la infortunada actuación de nuestro Rafael y de la exitosa del pequeño diestro valenciano:

"VALENCIA 7 (9 m.).—Ayer se celebró en esta plaza, con un lleno imponente, el acontecimiento taurino más grande de la temporada. El hecho consistió en que Rafael Ponce (Rafaelillo) tomó la alternativa de manos del veterano Rafael el Gallo, figurando como testigo el valiente matador de toros El Soldado. El ganado, de D. Manuel Puente, cumplió en general, y otros fueran perdiendo la característica de bravura durante el desarrollo de la lidia, llegando al último tercio quedados, reservones y peligrosos. 

Primero.— Rafaelillo, una vez que preparan el toro los peones, labor de la que se encarga el banderillero David, mete cinco verónicas inmensas, colosales, que remata con media estatuaria. La ovación que se produce es estruendosa. En una caída al descubierto, Rafaelillo acude oportuno y artista, y se gana otra ovación de las de gala. También el viejo gitano hace un quite pinturero por navarras, que se aplaude, y El Soldado, otro enorme. (Ovación.) Al verificarse la ceremonia de la alternativa de Rafaelillo, y mientras su tocayo le entrega los trastos, el público prorrumpe en una nueva ovación. Rafael empieza la faena con dos ayudados por alto cerquísima, y con la muleta en la zurda cita al toro en corto y la adelanta pausadamente. En esta forma consigue sacar cuatro naturales imponentes, sobre todo el tercero, que fué un verdadero primor. Las ovaciones y los oles atruenan el espacio. A pesar de que suena la música, se oyen más las palmas y los rugidos de la multitud Continúa su faena ligando uno de pecho, dos de la firma y dos molinetes espeluznantes. Más entusiasmo. Vuelve a la carga Rafaelillo, y sobre la derecha gira en redonda, y de esta forma se pasa todo el toro por la faja. Señala un pinchazo soberbio. ( Ovación.) Más pases dominador y artista. Otro pinchazo mejor que el anterior arrancándole el toro la pechera, y por último, mete una estocada, de la que sale el toro rodando como una pelota. El entusiasmo de sus paisanos los valencianos es inenarrable. Le conceden las orejas y el rabo y da la vuelta al ruedo devolviendo prendas y recogiendo regalos. 

Segundo.—El Gallo da un lance de rodillas. Luego hace una faena movida y despegada. El toro le achucha, lo engancha por el muslo izquierdo y lo lanza contra el suelo. Al caer se corta con el estoque en la frente, y pasa a la enfermería. Coge los trastos El Soldado, y muletea cerca, para dos pinchazos y una desprendida. (Ovación.) 

Tercero.—El Soldado torea estupendamente de capa. Después hace un quite magnífico. Coge las banderillas, y coloca tres pares monumentales, a los acordes de la charanga. (Ovaciones estruendosas.) Con la muleta. El Soldado realiza una superior faena, para dos pinchazos y una entera. 

Cuarto.—El Gallo no lo quiere ni ver. Luego, con la muleta, sin dar un solo pase, arrea un golletazo, entrando de prisa. El espectáculo del pobre Rafael es verdaderamente lastimoso y deplorable. Se dedica a arrimarse a los tableros, viendo correr el reloj, y espirando impávido que pase el tiempo, hasta que, por fin, salen los mansos. ¡Para qué narrar los epítetos que a este pobre y anciano torero le dirigen los aficionados valencianos! 
Collage de 'La Voz'

Quinto.—El Soldado intenta torear de capa, y el toro se va. Luego hace un quite magnífico. También Rafaelillo realiza otro formidable. (Ovación.). El toro llega manso y difícil al final, y El Soldado comienza trasteando cerca. Sigue decidido, pero sin brillantez, para tres pinchazos. 

Sexto.—Rafaelillo sujeta al torito, que está muy huido, y le larga una serie de verónicas preciosas, rematadas con la clásica media belmontina. (Ovación.) Los rehileteros cumplen su cometido prontamente. . El de D. Juan Manuel llega, al final muy peligroso y tirando cornadas a diestro y siniestro, pero Rafaelillo no se arredra, y derrochando un valor y un arte con conciencia de torero caro, realiza una faena breve para sujetar y para terminarlo de media y un descabello. La ovación es estruendosa, y el público pasea en hombros a Rafaelillo. y así lo lleva hasta el Hotel Regina, donde se hospeda. Al terminar la corrida se comenta la actuación de Rafaelillo con estas frases: "¡Che, qué torero!"