Mostrando entradas con la etiqueta Tío Jindama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tío Jindama. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de mayo de 2018

RAFAEL EL GALLO EN EL ALMANAQUE DEL TÍO JINDAMA

Foto de Rafael aparecido en el almanaque.
'El Almanaque del Tío Jindama para 103' publicó la siguiente reseña sobre la última temporada de Rafael como novillero y sus inicios en el escalafón superior:

Rafael Gómez (Gallito), estaba casi olvidado como novillero, y sin duda se sacudió las plumas y se lanzó a la pelea ganoso de volver a ser alguien entre los toreros. 

Gustó mucho en dos novilladas que toreó en Sevilla, y de ellas salió comprometido para tomar la alternativa en la feria de San Miguel.

Cuando tomó la investidura habáa toreado 17 novilladas en Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Sevilla, Málaga, Castellón, Barcelona, Calañas y Fregenal . Como matador de toros toreó dos en Sevilla y dos en Barcelona con regular éxito. No sabemos lo que dará de sí como matador; y por eso no le juzgamos. Veremos a otro año.

domingo, 6 de mayo de 2018

EL SEÑOR FERNANDO EN EL ALMANAQUE DEL TÍO JINDAMA

'El Almanaque del Tío Jindama para 1902 publicó en su sección 'Recuerdos' la siguiente semblanza de Fernando Gómez 'El Gallo':

El señor Fernando en
la publicación aludida.
"Si bien es verdad que no fue Fernando un monstruo si se le compara con los grandes colosos Rafael y Salvador, es muy cierto que si hubiera muchos toreros como él ganaría el arte mucho y no se vería como hoy se ve, casi abandonado por los que están obligados a velar por su pureza y encumbramiento.
Allá por el invierno de 1878 hizo de su casa una universidad taurina, llevando allí a buen número de aficionados distinguidos y ganaderos, con el fin de disertar sobre las suertes del toreo y sobre los méritos de cada uno de los toreros de entonces y de los anteriores a aquella fecha.
Aquellas reuniones tomaron carácter serio y dieron no poco que hablar en Sevilla y en todos los círculos en que se reunían aficionados, llegando a ser pesadilla de algunos toreros. 
Solamente por esto y haber visto lo que podía ser Guerrita, merece Fernando Gómez recuerdo imperecedero de todos los buenas aficionados, pues habiendo muchos que tan en serio tomaran el prestigio de su profesión, no llegaría el arte del toreo a donde seguramente llegará si no salen algunos que, como el Gallo, sepan darle la importancia que tiene".