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domingo, 14 de noviembre de 2021

RAFAEL CUMPLE EN LA ALTERNATIVA DE CORCHAÍTO

Madrid celebra el 8 de septiembre de 1907 una corrida extraordinaria en la que Fermín Muñoz 'Corchaíto' se doctora de manos de Pastor.

'La Corrida' publica al día siguiente, en su número 21, una extensa crónica firmada por Canta-Claro que reproducimos a continuación: 

Cabecera de 'La Corrida'. (http://hemerotecadigital.bne.es)

Corrida extraordinaria. 

 Programa: Toros, uno de Murube, uno de Biencinto y cuatro de Carvajal. Matadores: Vicente Pastor, Rafael Gómez Gallito y Fermín Muñoz, que tomará la alternativa. 

 Presidente de turno, Sr. Madrid (el del patrón de las cinco varas.) 

 Entrada buena La tarde propia de la estación. A los espectadores de sol no les engañaron. 

 A las cuatro y media, hora designada para dar comienzo y previas las órdenes necesarias, se llevaron á efecto las ceremonias propias del caso. 

 En el redondel la gente de pelo trenzado y en su puesto los de tanda, sin peones á un lado, y en cambio demasiados monos para torcer el viaje de las reses, Sierra deja paso franco al 

 PRIMERO: Mediabanda núm. 102, de Murube, negro, bragado y corto de cuerna. Corchaíto en dos tiempos da dos lances y por no recoger en ellos, se va su adversario. Entre Mazzantini y Granito de Oro hacen al Murubeño cinco sangrías por dos caídas. A los quites los matadores, distinguiéndose Gallito.

Platerito cuartea dos pares, Patatetillo uno bueno y aplaudido.  

Vicente Pastor con el ceremonial de costumbre hace cesión de trastos a Ccrchaíto que viste corinto y oro. Este obtiene la venia de la autoridad, y previa una faena movida tumba a su enemigo de una estocada caída, saliendo suspendido en el cuerno derecho, sin percance que lamentar. 

 SEGUNDO: Botijero, núm. 53, de Carvajal,, negro, bragado, bien puesto y de más representación que el anterior. 

 Gallito da un buen cambio de rodillas y a seguida unas verónicas de la buena escuela. (Palmas). 

 Pagán y Cachiporra meten cinco puyazos y pierden un caballo. 

 Gallito coge los palos y previa lucida preparación deja un buen par. 

 Cierran el tercio Gallito chico y Limeño dejando dos pares. 

 Gallito (lila y oro), emplea, una buena faena para una corta haciéndolo todo por quedarse el toro en el centro de la suerte, tres pinchazos más sin que Botijero hiciera por él, e intenta varias veces el descabello sin resultado. El toro dobló. 

 TERCERO: Cazuquito de Biencinto, colorado, ojalado, listón y bien puesto. A las primeras de cambio, se extraña de los capotes. Vicente Pastor le fija con cuatro lances. 

 Chato y Varillas meten el palo en carne cinco veces, y caen dos. 

 Torerito de Madrid cuartea par y medio y Aranguito uno bueno en la misma forma, y uno aprovechando, viéndose expuesto al tomar las tablas. 

 Corchaito devuelve a Vicente Pastor los trastos de matar y éste que viste café y oro, sale en busca de Cazuquito que está poco suave, y le torea desde cerca y parando hasta igualarle, para entrar con guapeza y dejar una sobrada hasta la bola; intenta el descabello cuatro veces infructuosamente. Muchas palmas. 

 CUARTO: Vinatero, núm. 73, de Carvajal como los restantes, negro, bragado y bien puestos. Vicente Pastor da unos lances movidos. 

 Mansurroneando aguanta de Varillas y el Chato hasta cinco varas sin más tropiezo que una caída.

Perdigón de Madrid y Aranguito adornan al de Carvajal con cuatro pares.  

Vicente Pastor torea al bicho, que está difícil y se las trae, con inteligencia y lo tumba de una corta ida y una acostándose en la cuna y enterrando el sable hasta la cruz. (Ovación.) 

 QUINTO: Mirandillo, núm. 76, colorao ojinegro y bien puesto. Gallito le da unas verónicas movidas.

 Cachiporra y Pagán pinchan cinco veces y pierden dos caballos. 

Vicente Pastor después del segundo puyazo, corre al toro por derecho, desde los tercios del 2 a los del 7. 

 Albaradito Chico y Gallito Chico banderillean medianamente. 

 Gallito, muletea despegado y con exceso, y entrando con habilidad deja, una un poco ida que es lo suficiente. 

 SEXTO: Cacharrero, núm. 31, cárdeno oscuro y bien puesto. Corchaíto sin dejar llegar y sin parar da unos capotazos. 

 Entre Granito de Oro y Mazzantini, en cinco puyazos pierden un caballo. 

 Corchaíto, coge los palos, cambia sin clavar, y deja luego un par al cuarteo. Cierran el tercio el Chico de la Audiencia y Pataterillo, cuarteando dos pares. 

 Corchaíto hace una faena movida, sin cargar la suerte, ni torear con arreglo a las condiciones de su enemigo, al que tumba de una caída. 

Y como no faltan burros de carga, unos cuantos de los que van para acémilas, sacaron a cuestas al novel matador.

Resumen: Ni el toro de Murube ni el de Biencinto, ni los de Carvajal, acusaron bravura, cumpliendo porque sí, algunos se libraron de la chamusquina por el sistema del acoso. 

 Vicente Pastor, tuvo una tarde superior, quedó bien toreando y muy bueno pero muy bueno, hiriendo, especialmente en su segundo, en que se jugó el todo por el todo. 

 Gallito, muy bueno en el quiebro de rodillas y toreando. En la muerte cumplió, quedando mejor en su primero. 

 Corchaíto, ha tenido un debut que ha dejado bastante que desear. Al herir, tanto en el primero, como en el último, se echó fuera. 

 De los jinetes Cachiporra en una vara, y de los banderilleros Aranguito. 

 La presidencia ajustada al patrón en varas tolerando el que los menos sigan haciendo lo que les da la gana. Y hasta la próxima.

domingo, 14 de mayo de 2017

¡ASÍ ERA JOSÉ GÓMEZ 'GALLITO'!

Fermín Muñoz 'Corchaíto'
Manuel Soto Lluch publicó en la sección 'De mi archivo', el siguiente texto en el que recoge un episodio más de la generosidad de Joselito. Sentimos no poder dar detalles sobre la publicación en que apareció pues a nuestra manos ha llegado un recorte de la página.

"Como el lector sabe, Fermín Muñoz 'Corchaíto', el pundonoroso matador de toros cordobés, fue cogido de muerte en el circo taurino de Cartagena el día 9 de agosto de 1914, por un astado, 'Distinguido', de la ganadería colmenareña de Félix Gómez...

Aquella hermosa tarde actuaban con el infortunado diestro José Moreno 'Lagartijo Chico' y Alfonso Cela 'Celita'.

No relataremos los pormenores de la cogida, por ser harto conocidos, pero sí diremos que el desventurado Fermín llegó cadáver a la enfermería. Al enterarse una parte del público del fallecimiento del cordobés, pidieron la suspensión del espectáculo y se lanzaron al ruedo para impedir que la lidia continuara, pues se había dado suelta al tercer bicho de la tarde, en cuyo momento apareció el picado Avia, llorando como una criatura, y de rodillas pidió que cesara la fiesta...

Ante tal emocionante suceso el presidente señor Andeiro hizo la señal para que el bicho fuese retirado al corral. Muchos espectadores, desgraciadamente, se opusieron  con energía, por lo que imperó el criterio de que la fiesta siguiese, repitiéndose una vez más, en acción, la frase de 'Nacional', el personaje de la novela del ilustre escritor don Vicente Blasco Ibáñez, 'Sangre y Arena': "Rugió la fiera, la verdadera, la única..." Mientras el cuerpo del desventurado Corchaíto, vestido con el traje de luces azul y oro, mutilado por los buídos pitones de 'Distinguido', yacía sobre la mesa de operaciones, los espectadores seguían, indiferentes a la tragedia, los incidentes de la lidia.

Y allá en Córdoba, en la tierra de los Califas, esperaban impacientes la esposa del infortunado Fermín, doña Carmen de Villafranca y sus dos hijos, el telegrama tranquilizador de "Sin novedad", que esta vez no llegó; en su lugar se recibió otro que llevó el luto, la desolación y la miseria...

Los días que sucedieron a la tragedia, la prensa de toda España relató y lamentó el triste fin del malogrado torero, ejemplo de vergüenza profesional y dechado de valentía...

El crítico taurino del semanario madrileño de los hermanos Carrión, 'Sol y Sombra, Pepito Reyes, lanzó la idea en dicha revista de celebrar una corrida de toros en Vista Alegre, a beneficio de la esposa e hijos del pobre 'Corchaíto'.

Escribieron numerosos artículos sentidísimos y admirables, patrocinando esta propuesta benéfica los populares escritores 'Corinto y Oro'. 'Mengue', 'Pepe Laña', 'Don Silverio', 'Don Justo' y Eduardo Bermúdez, pero con el criterio de que se celebrase el espectáculo en el tauródromo madrileño... Se habló mucho, se escribió más, pero el beneficio no se celebró...

Mientras tanto, la infeliz viuda y los dos hijos del infortunado Fermín Muñoz llegaron hastar verse privados de lo más necesario para la vida...

Pero, ds años más tarde, en 1916, cuando lo del beneficio se había esfumado de la mente de los aficionados, José Gómez 'Gallito', el sumo pontífice del toreo, fue a Córdoba a torear las corridas de feria y, en la noche de la última de ellas, en la que el coloso de Gelves había tenido un éxito apoteósico, su banderillero y cuñado, Ignacio Sánchez Mejías, que empezó su profesión a las órdenes del infortunado Corchaíto, presentó a Joselito a la viuda y a los dos pequeños de aquél y le refirió la miseria que estaban pasando... Al enterarse Joselito de las vicisitudes de los familiares de su difunto compañero, les dijo:

- No llore más, señora. yo lo prometo jasé lo que puea pa remediá sus penas y miseria. Si e presiso mataré yo seis toros pa que usté y los niños tengan un peaso e pan toda la vía...

Ante las palabras del gran lidiador sevillano, nacidas de lo más hondo de su corazón, los hijos de Corchaíto besaron sus manos, mientras la viuda, conteniendo el llanto, le decía:

- Hágalo, José, hágalo; no por mí, sino por eso niños.

Joselito bien pronto cumplió su promesa... El 27 de septiembre de aquel año organizó en el circo taurino de Córdoba la corrida a beneficio de la viuda e hijos de Corchaíto... El cartel lo componían seis toros de la viuda de Sala, para Rafael El Gallo, Manolete padre, Francisco Martín Vázquez, Joselito, Saleri II y Fortuna.

El resultado artístico del festejo fue brillante y el económico produjo pingües beneficios, porque todos actuaron desinteresadamente y varios ganaderos pagaron a prorrateo el importe de los toros de Salas.

Cuando después de la corrida, la viuda e hijos de Fermín fueron al hotel a darle las gracias a Joselito por el beneficio, contestó este:

- Zeñá Carmen, lo que he jecho no tiene importansia. Cualquiera en mi lugar hubiera jecho lo mismo. En nuestra profesión, que e de hombres, toos, derde er primero hasta er último, somos así...

Llenos los ojos de lágrimas, la viuda díjoles a sus hijos:

- Niños, besad a Joselito, que ha hecho más por vosotros que si fuera vuestro padre que está en la Gloria...

Los dos pequeños se abalanzaron sobre el famoso torero y le cubrieron la cara de besos...

Ante aquella demostración de cariño y agradecimiento de los niños, exclamó:

- Pequeños, que siempre os acordéis de los compañeros de vuestro desventurado pare, que han sabío cumplí con su debé; y usté, señá Carmen, to lo que he jecho por ustedes, con estos besos que me han dao sus hijos estoy bien pagao...

Y escondió el rostro para que no lo vieron llorar...

¡Así era aquel coloso de Joselito!..."