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miércoles, 9 de noviembre de 2022

RAFAEL EN 'LAS OREJAS Y EL RABO'

Siguiendo con el libro 'Las orejas y el rabo' de Jean Cau y los vestigios gallistas que en él encontramos, poco después de la descripción referida en la última entrada de este blog, con la fiesta flamenca avanzada y en pleno éxtasis el cantaor y el guitarrista, el autor se hace esta pregunta, a propósito del estilo de Rafael:

"-¿Cómo toreaba el Gallo?

-Era gitano... muy gitano. Hasta la genialidad.

¿Qué quiere decir? Que Rafaé -como dicen los andaluces- tenía las más veces un miedo fabuloso. Pero las tardes en las que estaba inspirado -por malo que fuera el toro- se metía en su ser el "cante jondo" y nadie podía rivalizar en él ni emular la profundidad trágica y dolorosa de su toreo. O asustado como un payaso o genial como un iluminado.

- Y hasta en sus peores tardes, se notaba que era el Gallo. Un gesto, cualquier cosa, y algo vibraba: la sensación duraba tres segundo. No lo suficiente para evitar que el público se le echara encima". 

domingo, 6 de noviembre de 2022

FUTBOL Y PINO MONTANO EN 'LAS OREJAS Y EL RABO'

Jean Cau, escrito francés de prestigio, publicó en 1.961 su obra 'Las orejas y el rabo', un reportaje sobre las vivencias que le ocurrieron en el coche de cuadrillas de Jaime Ostos durante la temporada de 1.960. Cau hace una excelente descripción del toreo de la época, de las figuras y de los emergentes, de los largos viajes, de la convivencia con los hombres de plata...

Uno de los personajes que aparece a lo largo de la obra es José Ignacio Sánchez Mejías, apoderado de Ostos, apodado 'huevo frito' porque su pasión era comerlos siempre que podía. En uno de los pasajes, a propósito de un empate a 0 entre betistas (según traducción) y sevillistas, partido de la máxima que ambos bandos se proclamaron como ganadores morales, el sobrino de Joselito lo invita a una juerga flamenca en, sin nombrarlo, Pino Montano.  Y así lo describe Cau:

"José Ignacio posee, a escasos kilómetros de Sevilla, una casa de campo que es un verdadero palacio de estilo andaluz, situada en medio de cultivos de algodón. Es a la vez cortijo, templo y museo: aquí vivieron Joselito, el Gallo, e Ignacio Sánchez Mejías. Carteles, cuadros, dibujos y grabados celebran la gloria del ilustre linaje del que desciende José Ignacio, actual dueño de la casa".