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miércoles, 25 de diciembre de 2013

RAFAEL Y EL CARTUCHO DE PESCADO

Manolo Caracol.

Manolo Caracol, refiere en una conservación grabada, con su particular manera de contar las cosas, una anécdota protagonizada, involuntariamente, por Rafael el Gallo. Para escucharla de su voz, pulsar en el siguiente título:


·Eso me recuerda una anécdota que me contaba a mí mi abuelo de un partidario muy grande que tenía Rafael el Gallo que se llamaba el Cojo de Retamar. Tenía mucha gracia y la familia de los Gallo lo tenían en su casa. Un día de invierno, que estaba lloviendo mucho y en la Alameda de Hércules había una cantidad horrorosa de charcos, lo mandaron a por pescado frito: “Cojo, vete a por pescado frito”

Rafael El Gallo.
Entonces había unos cartuchos y venía el hombre con ellos en la mano. Unos aficionados jóvenes se lo encontraron, como sabían que era partidario de Rafael, le dijeron: “Rafael El Gallo no vale nada. El que vale es Belmonte”. Y puso el oído y les dijo: Muchachos, ¿qué estáis hablando? ¿Ustedes habéis visto torear a Rafael El Gallo con el capote? ¿Ustedes lo habéis visto hincarse con las dos rodillas en el suelo?” Con la mala suerte, metió las rodillas en dos charcos y se las mojó. Continuó: “¿Ustedes le habéis visto dar la larga cambiada?”. Hizo la acción y sin darse cuenta de lo que llevaba en las manos los pedazos de pescado frito llegaron de verdad a Triana.

miércoles, 20 de febrero de 2013

LA SEÑÁ GABRIELA BAUTIZA A LA SAGA DE LOS CARACOL


Caracol el del Bulto a la derecha junto a
Joselito.
La señá Gabriela.
Julián Cortés-Cavanillas publicó el 25 de octubre de 1.964 una entrevista con Manolo Caracol en el periódico ABC. En ella el genial cantaor confesaba el porqué del mote familiar. Mucho tuvo que ver en ello la madre de los Gallo:

“Mi padre, cuando chico, estando un día en Cádiz en casa de su tía la "Señá Gabriela", madre de los "Gallos", tiró un pelotazo en una olla de caracoles que se estaban guisando. Y como la tía dijo: "¡Sabía que esto iba a pasar, "Caracol"!, de ahí este apellido, que se convirtió en nombre artístico!.

Manuel Ortega Fernández, más conocido por Caracol el del Bulto por la prominencia que tenía en el cuello, fue mozo de espadas de sus primos Rafael y José después de intentarlo como cantaor. Hijo de José Ortega “El Águila”, hermano de Gabriela, y de Rufina Fernández, se casó con Dolores Juárez.  Personaje muy ocurrente, sirvió a su hijo Manolo hasta su muerte en 1.962.

Tras uno de esos largos viajes en tren de carbón que hizo la cuadrilla de Joselito entre Sevilla y Madrid, se dio una de las más famosas anécdotas taurinas relacionadas con el ferrocarril:

Caracol padre, sentado, cantando.
A primeras horas de la mañana, después de trece horas de trayecto y ya dentro de la vieja estación de Atocha, Caracol bajaba las muchas maletas y bultos de la cuadrilla del diestro de Gelves. Visiblemente fatigado tras el tortuoso viaje y una vez colocada la impedimenta torera en los distintos carros camino del hotel, Caracol se dirigía a la salida de la estación cuando, al pasar junto a la máquina a la que tanto le había costado remontar Sierra Morena, ésta soltó un estruendoso chorro de vapor que sobresaltó tremendamente al gitano, que del respingo casi dio con los huesos en el suelo. Pero, recuperado del susto y unos metros más adelante, el caló se volvió con actitud desafiante y, como si le pudiera entender, le espetó chulescamente al tren: “¡Ezo cohone, en Despeñaperros!”.