Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Arroyo-Stephens. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Arroyo-Stephens. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de marzo de 2018

TRES RAFAELES

Bergamín y Arroyo-Stephens
Javier Vellón

En la anterior entrada de este blog se hacía referencia a la obra Pisando ceniza del editor Manuel Arroyo-Stephens y a su amistad entrañable con José Bergamín.

El capítulo 3 del libro está dedicado a Rafael de Paula, puesto que el autor acompañó a Bergamín la tarde de Vista Alegre y, desde entonces, ambos viajaron por todas las plazas de España y de Francia siguiendo al torero gitano.

Fue Arroyo el que primero tuvo un encuentro personal con Paula en Jerez, una tarde en la que el escritor del 27 no estaba presente. El diestro se interesó por Bergamín, de quien había oído hablar, y quedaron para cenar en Madrid unas semanas después.

Bergamín y Paula, música callada.
El día señalado Bergamín, visiblemente emocionado, se presentó a Paula con estas palabras:

-He visto torear a tres rafaeles: Rafael el Gallo, Rafael Ortega y Rafael de Paula. De los tres, usted es el que más me ha emocionado.

domingo, 4 de marzo de 2018

'HABER NASÍO'

Javier Vellón

Bergamín
En su magnífica e inclasificable obra, Pisando ceniza, el editor Manuel Arroyo-Stephens narra en varios capítulos su relación con José Bergamín, de quien publicó obras tan relevantes para la cultura taurina como La música callada del toreo.
Cuenta, en el segundo capítulo, algunas conversaciones con un Bergamín ya muy mayor, refugiado en San Sebastián, que canalizó su republicanismo y antifranquismo a través de un nacionalismo más vinculado con el objetivo de épater que de contenido doctrinal sólido.
En una de ellas, el escritor cita a Rafael, una de sus grandes pasiones:

El mero hecho de estar vivo me pone contento. A Rafael el Gallo le preguntaron una vez qué era lo más extraordinario que le había pasado en toda su vida. Después de pensarlo un rato, respondió muy serio: ‘Haber nasío’. Pues lo mismo me pasa a mí ahora: que todo lo demás, al lado de eso, me parece una pequeñez.
Arroyo-Stephens