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miércoles, 6 de septiembre de 2023

RESEÑA ESCUETA DE UNA ACTUACIÓN DEL SEÑOR FERNANDO

'La Correspondencia de España' daba cuenta el domingo 31 de julio de 1887 del espectáculo taurino celebrado en Lisboa el jueves anterior, día 28, en el que tomó parte en el coso de la capital portuguesa el señor Fernando el Gallo. El escueto texto dice así:

Noticias taurinas: Según telegrama que hemos recibido de Lisboa, en la corrida celebrada en aquella plaza el jueves, alcanzaron una justa ovación  el espada Gallito y Saleri.

domingo, 23 de enero de 2022

CARTEL DE LA DESPEDIDA VALENCIANA DE RAFAEL EN 1.918


 Al día siguiente de terminar la Feria de Julio de Valencia, el 30 del mismo mes de 1.918, se anunció la despedida de Rafael El Gallo de una afición que lo idolatró. En tal ocasión se lidiaron toros de los Herederos de Vicente Martínez para el mismo Rafael; su hermano José, quien curiosamente figuró en letras de imprenta como Joselito, y Saleri. 

Carlos Ruano Llopis fue el encargado de reflejar la personalidad del Divino Calvo con el pase del celeste imperio. La obra se reprodujo hace algunos años en una colección publicada por la Diputació de València. 

domingo, 14 de julio de 2013

JOSELITO EN LA INAUGURACIÓN DE LA MONUMENTAL DE BARCELONA

Cabecera de la revista.
El 27 de febrero de 1.916 la Monumental de Barcelona abría sus puertas para ser inaugurada. Joselito participó en la histórica corrida y de lo que se escribió en el número 1 de Toros y Toreros, aparecido el 7 de marzo, se da cuenta a continuación.

Junto a Gallito partieron plaza Posada y Saleri  II para hacer frente a un manso encierro de Benjumea. Tarde calurosa, casi lleno en tendidos y andanadas, calculándose que el hecho concitó a más de diecinueve mil espectadores que no salieron contentos. 
La Monumental en los días de su inaguración.

Los precios de las localidades oscilaban entre las 3,75 de los tendidos y gradas a las 3 de la andanada en sombra mientras en el sol costaba el tendido 3 pesetas y 1'75 la andanada. 

M.G.Monreal escribe respecto al remodelado recinto: “La plaza en conjunto ha gustado, aunque no es tan cómoda como la de las Arenas y, sobre todo, los nueve mil y pico de espectadores que pueden acomodarse en el segundo piso, andanada, ven la lidia desde muy lejos. Además, algunas escaleras y bocanas resultan angostas, y no es nada fácil la entrada y salida de muchas localidades. Y lo que menos ha gustado ha sido la diferencia que la empresa ha establecido de las partes que pudiéramos llar baja y alta de la plaza, o sean, respectivamente, tendido, grada y andanada”.
De dcha. a izda.: Gallito, Saleri II y Posada.

Por lo que respecta al espectáculo los seis de Benjumea no estuvieron bien presentados en líneas generales. Segundo y cuarto parecieron chicos; el tercero escurrido de carnes y feo de cabeza; el quinto brocho de defensas y flojo de remos derribó a Zurito que dejó que se acercara demasiado a su cabalgadura. El sexto tuvo un trapío decoroso y poderío relativo, salvándose de la quema. En cuanto al resultado: primero, manso sin paliativos; segundo, tercero y sexto cumplieron; cuarto, muy tardo y quinto, manso, librándose del tueste junto al primero por el incesante acoso de las cuadrillas. 

Desplante de Gallito.
Gallito abría temporada y “sea porque fuese la primera del año, o por la poca cantidad





y calidad del ganado y por el frío que reinaba en el ruedo, tuvo una tarde glacial, apática, no haciendo en toda la fiesta otra cosa digna de ovacionarse que colocar tres pares de banderillas y un adornito al muletear al cuarto, pasándose una siesta arrodillado y agarrado al pitón derecho. 
Lo demás, gris, por no calificarlo más duramente..
Y para lo que hizo Don José Maravilla, con estos dos párrafos va suficientemente despachado”.

Maravilla viendo doblar al primero.
Posada le cortó la oreja del segundo por una buena estocada con arrojo. Deficiente en el quinto tanto con las telas como con los aceros. Saleri II toreó bien de capote al que le imprimió variedad y se lució con los palitroques, pero marró con los aceros.

Monreal acaba con un resumen somero: “una sosería; la Presidencia, bien; de los picadores, Zurito; con los palillos, Cantimplas; con el capote, Blanquet y Magritas, y todos los servicios buenos”.
Joselito en un descanso.

domingo, 25 de noviembre de 2012

JOSELITO LE CONCEDE LA ALTERNATIVA A CAMARÁ

CABECERA DE LA NACIÓN DEL 22 DE MARZO DE 1918.

Joselito le concede al novillero cordobés José Flores Camará la alternativa. La fecha fijada es el jueves 21 de marzo de 1918. La ceremonia se verifica en la plaza de Madrid con el toro Amargoso, de Benjumea. También interviene en la corrida Saleri II. Al día siguiente José Lebrón firma esta crónica en el periódico La Nación:


SESIONES PREPARATORIAS O LA SUERTE DE RETANA

LA TERNA EN EL PATIO DE CUADRILLAS.
“¡Belmonte se fue a América,
no sé cuándo vendrá!...”

Así cantaban las niñas por la Carrera de San Jerónimo y en los alrededores del Suizo.
Y Manolo, discurría…
En efecto. La temporada se precipitaba este año, y el astro de Triana, en la edad de las aventuras y con ambiciones, había cruzado el charco sin que se supiera qué proyectos y mucho menos a qué horas estaría de vuelta…
 “¡Aquí hase farta un hombre!” ¿Cómo empiezo yo con José de Divo y con uno o dos partiquinos de los adelantados en su carrera por el aplauso público (indulgencia) y el de la crítica (piedad)? No, Manolo, no. “¡Aquí hase fata un hombre!”

El sueño podía ser convertido en realidad auxiliado por esos elementos preciosos que constituyen la idiosincrasia, la psicología peculiar a los toreros jóvenes y engreídos.
CAMARÁ RECIBIENDO
 LA ALTERNATIVA DE
JOSELITO.
(Foto:  Marín y Ortiz)
Y discurriendo el caudal sereno de picardía taurina que distingue a Retana por tales cauces, fue a parar la corriente a Córdoba, donde nacía un torerillo audaz, valentón y bienquisto de la madrileña afición.
¡Ya estaba! En tanto el trianero ponía proa a España, si el atrevido proyecto seguía un éxito de algún relieve, la industria no se vería amenazada y a las taquillas llegarían los espectadores, nuevos argonautas, buceadores del dorado vellocino…
Retana acometió la empresa y, como suponía, el desmedido afán de lucro en el torerillo cordobés, que se veía trocado en “figura de talla”, luego de un fugaz y afortunado aprendizaje, facilitó el diabólico proyecto.
Faltaba la sanción pública, que asegurase al torero determinada beligerancia y velase lo descarado del prematuro ascenso. El público se apasiona de los audaces. Camará tiene ese desenfado de los “guapos”, de los “valientes”, que, por inconsciencia, frecuentan los riesgos más inminentes. Ese gesto cínico, procaz, que parece envolver un reto…
El mismo público que desmaya  de gozo viendo en el drama policíaco y en la película de igual asunto al policía burlado constantemente por el bandido, no tenía nada de extraño que se entregara sin ninguna a reserva a este “Fantomas” de la torería que ayer se doctoró en la plaza de la Carretera de Aragón.
Y fue… Retana, una vez más, ha visto cómo a su picardía socarrona, de traficante industrioso, no se ha negado el éxito. Y Camará, que se ha prestado al juego, jugándoselo todo al doctorado, tampoco debe estar descontento del maquiavelismo de Retana ni del embrujamiento que los dos consiguieron infiltrar al buen público…
De audaces es la fortuna. Retana y Camará, a solas con sus respectivas gramáticas pardas, pueden estrecharse las manos, abrazarse y guiñarse un ojo, al ver cómo cada uno halló en el otro su complemento…
CAMARÁ DANDO UN PASE
OBLIGADO. (Foto: Marín y Ortiz)
No vamos los revisteros a desvirtuar el juego, ni a ponernos de la parte del público. ¿Para qué? Ya que nadie lo agradezca, ni lo estima, pongámonos de parte de los menos, que quedará, como recurso, una sencilla explicación que, sincerándonos, nos ponga a cubierto de la maledicencia. Y ello es que los menos, aunque privilegiados, son precisamente los que más han de menester de la defensa…
Y una vez escrito esto, coloquemos a Camará en primer término a la hora de juzgar la labor de los espadas, pues de este modo muchos creerán que ese puesto debe ser, efectivamente, para Pepito Flores, contra viento… y verdad. 
El primer pase de Camará fue un volteo. Esto, tan teatral, también predispone al público, que ya empieza por mirar con benevolencia al que lucha decididamente por la gloria y recoge tempestades. 
Halló un benjumea clásico, para desengrasar. Lo muleteó sobre las dos manos, brevemente, y señaló un buen pinchazo en la primera igualada sacando la pechera rota. (Otro truco favorable). Dos o tres pases más, doblando con el morucho, valiente y enterado y otro pinchazo. Media estocada a paso de banderillas. (¡Oh! ¡Manes de Machaquito!).
JOSELITO GÓMEZ LANCEANDO.
(Foto: Marín y Ortiz)
Al sexto lo colocó en suerte por medio de unos eficaces capotazos.
Una entera alta y administrada con sujeción a los cánones. (Muchas palmas).
Además, Pepe Flores banderilleó, en su estilo al tercero y al sexto, y fue ovacionado. 
Joselito Gómez hizo una estupenda faena de muleta al cuarto toro.
Pegó tres naturales seguidos, después de iniciar la faena con un ayudado. ¡Y vaya esencia de la canela, ché!
Cerca, valiente, tranquilo, como si empezara ayer su historia de torero enorme y tuviera de quien temer competencias. Como si no lo hubiera hecho nunca. Como… ¡Joselito! Está ahí condensado todo el aluvión de adjetivos que nos sugirió el maestro, viéndole ayer pelear tan bizarramente con un toro de la “clase” de “Olivero”, y de Benjumea, para mayor comprensión.
Dejó media estocada y rodó el bicho. (Ovación larga y petición de oreja).
Al tercero, que era un torillo sin facha, corretón y “mal ange”, no le quiso torear y le aliñó de cualquier modo, propinándole una baja, que bastó para retirarlo del circulen.
Nada más merecía el burriciego.
¿Qué vamos a decir de Joselito banderillero?
Cuando su excelencia quiere… Cuando el público, injustamente, le trata con mayor desconsideración, el toma los palos y les cede a sus compañeros.
Salen estos por delante, le acaban al toro, apuran las facultades de éste –cuando las tiene, que no ocurre siempre-, y ¡vengan maravillas! ¡Los hay exigentes!
Cambió una vez sin clavar, y cambió también en el sexto, dejando los palos iguales y arriba. Fue aplaudido menos de lo que merecía. ¡El público es tan impresionable y tan caprichoso!

Saleri lleva una serie de años respetable en este menester.
El baqueteo, la práctica y su inteligencia le aseguran el paso honroso siempre que actúa.
Ayer no iba a ser menos. Y fue el de siempre, y le aplaudieron mucho.
Con todo: Camará, sus extraños banderilleos, etc., etc., la buena Prensa, lo discreto de Saleri, y pese a la faena del tercero, de la corrida de ayer no quedó más que una cosa: La faena de Joselito en el cuarto.
El ganado de Benjumea reunió todas las características de la vacada, y con esto queda dicho cuanto pudiera aventurarse en un juicio más extenso, si lo permitieran las circunstancias de lugar y tiempo.
Algunas de las reses, en fuerza de ser acosadas y de taparles la salida, amén de otros recursos, lograron escapar de la quema.
¡Huidos, cobardes, mal presentados… ¡Benjumeas!
Otra vez para que no se olvide: la faena, al cuarto, de José Gomez “Gallito”.