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domingo, 22 de marzo de 2020

DULZURAS ENJUICIA LA TEMPORADA 1908 DE FERNANDO

FERNANDO GOMEZ ORTEGA
Fernando Gómez 'Gallito chico'.
Siguiendo con los juicios que emitió Dulzuras en 'Toros y Toreros en 1908', aquí reproducimos el que hizo sobre Fernando Gómez Ortega 'Gallito chico':

"Ha subido el nombre de su hermano Rafael y también ha subido el suyo, pues el negocio de los toros tiene un engranaje en el que se enredan las familias, amigos y paisanos, y cuando una figura saliente sube, trepan a su sombra todos los que giran a su alrededor, como asimismo los arrastran en la caída en el caso de rodar al abismo.

Fernandito Gómez es un buen torero, y además tiene la figura más arrogante que su hermano Rafael.

De arranques de valentía anda escaso, y esta es una condición que quizás sea la más precisa para ser torero.

Si empujara un poco y cogiese buen estilo de matador, podría ganar honra y dinero, ya que á ello le puede ayudar el llamarse como se llamó su inolvidable padre, y el estar su hermano en estos momentos en el apogeo más brillante que ha tenido en su carrera.

Además de haber figurado como banderillero, en casi todas las corridas, de las 41 que toreó su hermano, ha figurado como espada en 11 ó 12 que se celebraron en las plazas de Barcelona, Lisboa, Burdeos, Arévalo, Toledo, Valencia, Ubeda, Tortosa, Miranda y Valladolid. Su trabajo resultó, en general, bueno como torero, y nada más que regular como matador.

En los tiempos que atravesamos hay que realizar algo más. Hay que dar alguna nota saliente para que se fije la atención pública, y, de lo contrarió, no saldrá del ostracismo en que se encuentra. Nunca como ahora debe aprovechar, ya que el nombre de su hermano puede ayudarle notablemente."

domingo, 5 de enero de 2020

A ENMENDARSE FERNANDO O A CAMBIAR DE PROFESIÓN

La carrera como matador de Fernando Gómez no tuvo el mismo brillo que la de sus dos hermanos. La crónica aparecida en El Toreo de la novillada que toreó en Valencia el 8 de abril de 1906 es un buen testimonio de la deriva de su trayectoria.

Fernando Gómez Ortega
El festejo se organizó a beneficio de la Asociación de la Prensa. Se lidiaron novillos de los herederos de Joaquín Pérez de la Concha. Los diestros que acompañaron a Gallito fueron Antonio Segura ‘Segurita’, Agustín Dauder, que fue el triunfador de la tarde, y ‘Chiquito de Begoña’.

Este es el comentario en torno a Gallito de la crónica mencionada:

De Gallito, poco diré: como banderillero y toreando hay que verlo; pero como matador es necesario, ó que recobre sus ímpetus de cuando empezó, ó que se incorpore como banderillero en cualquier cuadrilla, pues sus dos desastrosas faenas de hoy no dan lugar á duda.

Cierto que en algunos pinchazos señaló bien, pero si hubiera habido deseos, aquellos pinchazos hubieran resultado soberbias estocadas.

A enmendarse, Fernando, ó cambiar de profesión, y no digo más porque de lo malo poco, conque de lo pésimo….


domingo, 7 de abril de 2019

FERNANDO GÓMEZ 'GALLITO II' EN 'TOROS Y TOREROS EN 1910'

Portada del anuario referido.
La séptima edición del anuario 'Toros y Toreros en 1910', elaborado por Dulzura,s recoge el siguiente juicio crítico sobre el segundo de los hijos del señor Fernando y la 'señá' Gabriela respecto a su temporada como novillero:

"Fernando Gómez, el hermano del matador de toros Gallito, ha trabajado a las órdenes de su hermano la mayor parte de la temporada, hasta que, un mes antes de terminar, tuvo que retirarse a cuidar una enfermedad que no le permitía trabajar. 
Si le salía alguna novillada la toreaba como espada; pero generalmente lo hizo con mal éxito.

Así toreó, que yo recuerde, el 24 de abril, en Zaragoza; el 22 de mayo, en Málaga, el 24 de junio, en Barcelona, el 3 de julio en Lisboa; el 10 , en Castellón, y el 28 en Valencia.

Su trabajo en todas estas corridas dejó mucho que desear, y si no cambia de modo de ser bueno será que continúe de subalterno, pues es muy buen banderillero y excelente peón".

domingo, 24 de julio de 2016

FOTO DE JOSELITO EN BARCELONA

Joselito se inmortalizó en esta instantánea con un grupo de amigos catalanes. La obra se le atribuye al fotógrafo Antonio Esplugas Puig y está realizada en negativo de gelatina de plata en formato vidrio. El original, que forma parte de una colección, mide 12 x 17 cms. y está depositado en el archivo de la Generalitat de Catalunya.

Erróneamente se ha catalogado como "retrato de grupo de José Gómez Ortega 'Gallito', sentado el primero por la izquierda, de su padre Fernando Gómez García 'Gallo', de pie, el primero por la derecha, y tres hombres más". Por obvias razones se entiende que el primer por la derecha es su hermano Fernando Gómez Ortega. 

miércoles, 1 de abril de 2015

ÉXITO DE FERNANDO GÓMEZ GALLITO EN MÁLAGA

La Malagueta.
(http://www.malagaenblancoynegro.com/)
El domingo 22 de mayo de 1.910 se celebró en La Malagueta una novillada en la que intervino con éxito Fernando Gómez Ortega, Gallito. La revista 'El Enano' del 5 de junio publicó esta reseña firmada por Gavilán:

"Los novillos de esta tarde de Campos Varela, noblotes y tontos, a excepción del tercero. Entre todos tomaron 23 varas y mataron seis caballos.

Fernando Gómez, Gallito, estuvo muy bien toreando y en quites, y superior en banderillas.
Matando en el primero y tercero mediano, y valiente en el quinto.

Rafael Gómez, que debutaba esta tarde como matador de novillos, quedó regular en el segundo y muy bien en el cuarto y sexto.

La entrada un lleno."

miércoles, 10 de septiembre de 2014

FERNANDO, CON PALHAS EN BADAJOZ

Puyazo de Librero al tercero.
Fernando Gómez, Gallito, participó el miércoles 26 de abril de 1.905 en una “corrida con objeto de solemnizar la venida del Rey a esta capital (Badajoz)”, en la que se corrieron astados de Palha con una pobrísima entrada de público. El Gallo mediano hizo el paseíllo con Chicuelo, que despachó los cuatro primeros.

Fernando se las vio en quinto lugar con el número 56, negro bragado. En la primera vara Céntimo le dejó dentro la mitad del palo, acudió cinco veces a los montados y acabó con un caballo. El matador lo toreó por bajo al llevar la cabeza alta y lo mató cuarteando y volviendo la cara, de tres medias delanteras antes de desplomarse. 

Ovación a Chicuelo tras parear al cuarto.
El sexto, Peluquero, fue cárdeno claro, el más chico de los lidiados. Aguantó cinco puyazo, por cuatro caídas y un equino para el arrastre. Gallito prendió un par que “ni fu ni fa”. El animal demostró mucho poder y bravura. Regular trasteo del hijo de la señá Gabriela que remató con dos medias delanteras, otra en la que asoma el estoque, marró al tirar la puntilla y descabelló al tercer intento.


domingo, 13 de julio de 2014

LA CUADRILLA DE LOS GALLOS EN UN FESTIVAL BENÉFICO

Enrique El Almendro.
Enrique El Cuco.
El País daba cuenta en el número 10.142 de 21 de junio de 1.915 de un festival celebrado el día anterior en la plaza de toros de Cádiz en el que, con lleno, se celebró un festival en el que actuaron de matadores los banderilleros de los Gallos.

El festejo se anunció con carácter benéfico en favor de la Junta local de protección a la Infancia. 

Las cuadrillas fueron recibidas con aplausos y en primer lugar actuó Fernando Gómez El Gallo, toreando  con el capote “con varias suertes de su invención”. Faena de muleta de pases variados rematada de media corta y delantera. Ovación.

Fernando El Gallo.
Magritas pareó al segundo colosalmente al cambio, de frente y al sesgo por ambos lados. Labor valiente con la franela y media superior. Gran Ovación.

Enrique Ortega El Cuco torea como un maestro con el percal, siendo muy aplaudido. Joselete cambia de rodillas y el improvisado matador parea como su maestro Joselito imitando a éste en la labor muleteril. Ovación y dos vueltas al ruedo.

El otro Enrique Ortega, El Almendro, recibe bien de capote al último y prende tres pares superiores con las manos atadas que son muy ovacionados. Faena valiente y pinchazo y entera superior. Ovación.

Los actuantes abandonan el coso a hombros de la afición.


miércoles, 19 de febrero de 2014

RAFAEL Y FERNANDO EN LA MUERTE DE ‘LAGARTIJILLA’

Lagartijilla de paisano.
Lagartijilla de luces.
Javier Vellón remite el siguiente texto para su publicación:

La muerte de Fernando Romero ‘Lagartijilla’, en la plaza de toros de Madrid el 25 de abril de 1909, tuvo como testigos privilegiados a dos hermanos Gallo, Rafael, que compartía cartel dicha tarde con Vicente Pastor y Rodolfo Gaona, y Fernando, que actuaba en la cuadrilla de su hermano.

‘Lagartijilla’ estaba a las órdenes de Gaona, c
on quien había llegado a un acuerdo tras la temporada mexicana. El trágico suceso se produjo en el último toro de la corrida, y vino precedido de una serie de desafortunados hechos en los que, de manera indirecta, se vio implicado Rafael.


‘Merino’ era negro y terciado. Lucía la divisa de Concha y Sierra. Tras un saludo capoteril anodino por parte del matador, pasó a la jurisdicción de los varilargueros. Tomó cinco varas y mató un caballo.

Gaona.
Pastor.
En banderillas, Gaona le ofreció los palos a Rafael, pero este se negó, por lo que el mexicano decidió afrontar el tercio en solitario. En el segundo par, resultó volteado. Conmocionado, se dirigió por su propio pie a la enfermería, pero al comprobar que no estaba herido permaneció en el ruedo mientras su cuadrilla completaba el tercio.

‘Aguilita’ puso el segundo par y ‘Lagartijilla’ fue el encargado de cerrarlo. A la salida de la suerte, cayó al suelo y cuando trataba de incorporarse el toro lo vio y le dio una cornada en el cuello, de la que falleció casi instantáneamente.

El diestro tenía 27 años y era natural de Alcalá de los Gazules. Se había ido a México cinco años antes para probar fortuna en el mundo del toro en aquel país.

La conmoción entre el público y las cuadrillas fue enorme. No deja de resultar curioso que, de todos los participantes en el festejo, Rafael fue el único que no acudió por la noche a velar el cadáver, excusando su ausencia por enfermedad. No es descabellado pensar que dicho estado proviniera de su extrema sensibilidad, que le llevara a pensar qué habría ocurrido si hubiera aceptados los palos que le ofreció Gaona.

miércoles, 9 de octubre de 2013

ACCIDENTE AUTOMOVILÍSTICO DE FERNANDO

Rafael se pasa la mueta por la espalda en
la corrida de Utiel de 1.913.
Los peligros de la carretera ya eran patentes a principio del siglo XX y Fernando el Gallo los sufrió en propias carnes hace ahora cien años. Rafael y José torearon en Utiel (Valencia) el día de San Juan de 1.913, martes para más señas, una corrida de Salas. De lo que pasó en el ruedo da cumplida cuenta el anuario Toros y Toreros. En el mismo se lee de Rafael: “En el primero estuvo muy mal, entrando nueve veces a matar, por lo que escuchó gran silba, y en los otros dos quedó algo mejor, dando media al tercero y un pinchazo y una estocada al quinto”. En cambio José estuvo más acertado “matando al primero de los suyos con una estocada superior; al cuarto de la tarde le dio cuatro pinchazos y descabelló después, y al sexto le entró a matar tres veces y le intentó el descabello dos. Puso dos pares al segundo”.

Pero los sucesos se precipitaron en el regreso a Madrid. Al acabar el festejo matadores y cuadrillas tomaron cuatro automóviles. Sigue con la historia el relato aparecido en ABC el jueves 26:

“Dos coches más iban de repuesto por si durante la travesía ocurría algún accidente.
Desgraciadamente, fue necesario utilizarlos.

El auto en el que viajaban Fernando el Gallo, Posturas y Blanquet, antes de llegar a Tarancón volcó en una cuneta de la carretera a causa de haberse dormido el chauffeur y perder la dirección al dejar el volante suelto.

Plaza La Utielana.
El volquetazo fue peligrosísimo; Fernando, al darse cuenta de lo que ocurría en impulso nervioso se arrojó del coche y cayó de pie, no sin sufrir en el derecho una distensión ligamentosa que rápidamente se inflamó.

Blanquet y Posturas cayeron debajo del coche; pero salieron a gatas del encierro, sin sufrir lesión alguna. El mecánico también resultó ileso.

Fernando fue recogido por el auto que ocupaban los picadores, y al llegar a Madrid fue avisado el doctor Mascarell para asistir al lesionado.

Según dictamen médico, la lesión no ofrece gravedad alguna; pero le imposibilita de tomar parte en la corrida de Santander.

Fernando está convenientemente asistido en el hotel de Roma.

Posturas y Blanquet ocuparon uno de los coches de repuesto, dirigido por otro mecánico y llegaron a Madrid después de las cuatro de la tarde, a tiempo de salir en el rápido para Santander.


Rafael y Joselito, que ocupaban un auto en unión del mozo de estoques del segundo, llegaron oportunamente a Madrid”.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

ACCIDENTADA NOVILLADA CON FERNANDO GÓMEZ GALLITO EN BILBAO

El Defensor de la Afición: Periódico Taurino Cordobés, publicó en 12 de febrero de 1.935 en su número 147 el siguiente artículo firmado por Alfonso de Aricha en el que se recoge una accidentada novillada en la que tomó parte Fernando Gómez Ortega en Bilbao.


Las barbas del Alguacilillo

Vosotros habéis oído hablar de aquel infeliz que batió el record de la paciencia y que atendía por Job, igual que el perdiguero propiedad de Acisco, el vendedor de arropías que a diario nos da la lata -y nola de las arropías, precisamente- en la avenida del Conde de Peñalver. 

Pues bien: Aquel tío pacienzudo era un soberano infeliz al lado de los aficionados bilbaínos que, llenos de ilusión y más confiados que la novia del asistente de un capitán de intendencia, se dirigieron al tauródromo de Vista-Alegre la tarde del 19 de mayo de 1.907.

¿Quién iba a decir a quella confiada muchedumbre que, debido a la superstición de un torero habían de pasar peor tarde que si hubiesen ingerido media docena de vasos de agua de Carabaña?

Ese torero era nada menos que Fernando Gómez Ortega, el hermano del glorioso Gallito y del calvo Rafael, que con Almanseño había de enviar para el otro barrio en tal fecha, cuatro novillos de Clairac.

Fernando el Gallo.
La primera bronca de la tarde se armó porque el ciudadano que ocupaba el importante cargo de alguacilillo, se olvidó de rasurar cuidadosamente su bello rostro, a causa de lo cual no pudo realizar límpiamente su elevada misión de ministro inferior de la táurica justicia.

Ver Fernando al desaseado funcionario de la negra ropilla y ponerse a temblar con más entusiasmo que si le hubiesen mentado la bicha, todo fue uno.

A esto obedeció que Fernandín estuviese fatal en el primero y, como Almanseño cortó la oreja en el segundo, aumentó aún más la nerviosidad del gordo en el tercer novillo, con el que hizo el acreditado piel-roja.

Aunque no se radió, la bronca se oyó en todo el globo y el usía llamó al palmo al lidiador para cambiar impresiones sobre cuestiones fiduciarias.

Poco empollado demostró estar el Gallo hijo en tan importantes asuntos, por cuanto que se negó a encaramarse al palo del gallinero, digo, al palco presidencial; hecho que motivó que, en nombre del usía, le fue comunicada la orden de detención por boca del desaseado alguacil, en el instante en que el de Almansa lanceaba al cuarto novillo.

Y, ¡oh, fatalidad!... Apenas los elisos morunos del obeso lidiador de Gelves diquelaron la hirsuta barba del representante de la autoridad con sombrero de plumas, saltó al ruedo y extendió el capote con tan mala fortuna que el de Clairac quedó cojo de por vida, al romperse una mano...

Plaza de toros de Vista Alegre de Bilbao.
Yo creo que el novillo quedó manco, pero el pueblo entendió que quedó cojo y muy cojo y armó una trapatiesta de esas de órdago a la grande.

Y claro, no hubo otra solución que apuntillar al de los cuernos, ofreciendo la empresa soltar, a cambio, un sobrero de Aguado, que, por lo visto, estaba amarrado en los chiqueros.

En vista de la tormenta que se le venía encima optó el bípedo implume de la cresta por largarse a la fonda y Almanseño por negarse a seguir actuando sin la presencia de Fernando, que, como más antiguo, era el director de lidia.

Aún otra cosa imprevista vino a agriar el enrevesado asunto: los picadores se negaron a actuar en el sobrero.
El empresario, tras de toser con violencia y lanzar unas cuantas interjeciones que suscribiría el bienaventurado don Inda, recurrió a la pastora para arreglar el conflicto, obteniendo un éxito completo.
Pero no contó con la huéspeda, que en este caso era huésped: Almanseño que persistía en su negativa de actuar sin la autorizada presencia de su colega...

Para acallar el escándalo, el presidente pretendió nada menos que dar vuelta a la tortilla. ¿No había toreros? Pues que torease el público y en paz Y soltó un embolado...

¡La que se armó! Unos querían torearlo; otros opinaban que no... Y el asunto se dilucidó a estacazos en los tendidos,  mientras el alguacilillo se afeitaba cuidadosamente en el patio de cuadrillas, frente a un espejo que le trajeron de la tasca de Olaeta.

Alguien se encargó de transmitir a Fernando la fausta nueva, que recibió con alborozo, y la orden terminante de que volviese a la plaza. 

Y cuando llegó a ella, vestido de paisano, se retiró al embolado y de nuevo salió al rudo el sobrero de Aguado, los picadores estaban en el chacolé de Mallavia gastánose alegremente los cuartos del “arreglo”.
El pueblo bilbaíno, dando una envidiable prueba de sensatez y cordura, no quemó la plaza en atención a que es propiedad de los Asilos; y demostrando más paciencia que el mentado Job, pasó porque Almanseño despachase al de Aguado sin picadores.

miércoles, 31 de octubre de 2012

FERNANDO GÓMEZ ORTEGA, DISCRETO EN SEVILLA

Desafortunada participación de Fernando Gómez Gallito Chico en una de las novilladas de la Feria de San Miguel de 1902 celebrada en la Maestranza. El mediano de los hijos del señor Fernando y la señora Gabriela no tuvo su día y así lo refleja la crónica firmada por Luís Cornellá en el número 1584 de la revista El Toreo de 8 de diciembre del mismo año.


PORTADA EL TOREO 1584.

Corrida celebrada el 30 de Septiembre de 1902 (Tercer día de feria de San Miguel)

Con entrada completa, tan completa como la del día anterior, se ha celebrado la última corrida de las tres con que se despidió de los aficionados sevillanos la empresa Ruiz de la Vega.
El cartel para este día estaba compuesto en la forma siguiente:
Seis novillos de la popular ganadería de la señora viuda de D. Joaquín Muruve (sic), vecina de Sevilla, lidiados por los diestros Ángel Carmona (Camisero). Fernando Gómez (Gallito chico) y Manuel González (Rerre), de Constantina, Sevilla y Carmona, respectivamente.
Cuando los relojes marcaban la hora que estaba indicada en los carteles para dar comienzo la última de las tres corridas que se celebran en Sevilla para conmemorar la festividad de San Miguel, apareció en el palco presidencial el edil encargado de dirigir el orden de la fiesta taurina, y dio principio éste, cuyo resultado es como sigue:



EL GANADO


Resultaron los seis novillos mandados por la señora viuda de D. Joaquín Muruve superiores de toda superioridad.
Hicieron todos excelentes faenas con las plazas montadas, y muy particularmente los lidiados en tercero, quinto y sexto lugar, y ni uno solo de los seis corridos presentó dificultades en el segundo y último tercio.
En total: una excelente corrida, a la que no puede ponérsele pero alguno.


LOS ESPADAS

ÁNGEL CARMONA CAMISERO
Camisero.- Resultó su trabajo muy desigual. Como torero, me agradó mucho; como estoqueador, no me gustó absolutamente nada.
A su primero (primero también de la tarde) lo pasó de cerca y con inteligencia, dando algunos pases buenos, que son aplaudidos. En esta parte de su faena me satisfizo bastante y me agradó su trabajo; pero en lo que respecta a su labor con el pincho, ni a mí me agradó ni creo que pudo agradarle a ninguno de los espectadores que en esta tarde presenciaban el taurino espectáculo.
Dos pinchazos en buen sitio, pero entrando con marcado cuarteo; una estocada no muy profunda, entrando de lejos, y un descabello al primer intento.
El diestro escuchó palmas a la terminación de su faena.
En su segundo, cuarto de la tarde, estuvo sobrio al pasar de muleta y mandó a su enemigo al desolladero de una estocada tendenciosa, volviendo la cara al entrar.
Como la estocada hizo su efecto, el público aplaudió al diestro de Constantina cuando terminó su cometido.
En quites y brega me agradó bastante y vi, con satisfacción, que ha aprendido mucho desde la última vez en que lo vi torear.
Muy bien toreando de capa a su primero. Superior en el galleo con que obsequió al cuarto (no obstante la inteligente opinión de cierto  revistero local), y muy alegre y adornado en quites.
En banderillas, cumplió.
Dirigiendo, completamente nulo.
En breve me ocuparé con más extensión de este diestro.


FERNANDO EL GALLO.
Gallito chico.- El trabajo, en conjunto, de este muchacho, resultó, como vulgarmente suele decirse, ni fu ni fa. Ni dio motivo a censuras ni mereció grandes elogios.
Al segundo de la tarde lo pasó con ciertas e injustificadas precauciones, y después de tres pinchazos, sin entrar en ninguno por derecho; media estocada desprendida, por echarse fuera desde el momento de engendrar el arranque; otra media, casi en el gollete, entrando con exagerado cuarteo, y un intento de descabello, dobló el noble bicho para no levantarse jamás.
El público, no obstante, guardó silencio al terminarse esta faena. 
En su segundo, quinto de la tarde, estuvo, en mi opinión, casi tan desacertado como en su primero. Lo toreó de muleta con despego y movimiento, y lo hizo arrastrar después de proporcionarle, sin estar el toro en condiciones, media estocada honda y atravesada y una entera con tendencias.
El público le tributó algunas palmas.
Toreando de capa a los dos que le tocaron en suerte, no hizo nada notable. En quites, procuró agradar.
En banderillas, muy bien.


MANUEL GONZÁLEZ RERRE.
Rerre.- Estuvo bien, muy bien en su primero. Varios pases dados de cerca, pero con movimiento en los pies; un pinchazo hondo en su sitio, y una buenísima estocada, bastaron para que el toro rodara a los pies del diestro, siendo innecesarias las funciones del cachetero.
El diestro de Carmona escuchó una justa ovación. 
Al que cerró plaza lo toreó de muleta con desconfianza y lo despachó mediante un pinchazo en su sitio, entrando de largo, y una estocada caída.
Toreó de capa a los dos novillos que le tocaron en suerte, de un modo aceptable, y estuvo activo y adornado en la brega. 

Con las banderillas, sin mucha fortuna.
De los banderilleros, Mazzantinito y Miranda.

Bregando, Vega y Cabellito.
Este último demostró ser un excelente peón de brega.
Los picadores, remolones.
La presidencia, acertada.