Esta es la esquela que se publicó en primera página en la edición del martes 18 de mayo de 1.920 en 'El Correo de Andalucía':
miércoles, 22 de junio de 2022
domingo, 19 de junio de 2022
LA MUERTE DE JOSELITO EN 'EL CORREO DE ANDALUCÍA' (II)
| Mundo Gráfico, número 74 de 26 de marzo de 1913 |
ARRABAL
La musa del Arrabal
Está hoy entristecida;
Ella, que jamás lloraba,
Hoy llora a lágrima viva.
Ha empeñado los aretes
De oro, con piedras finas,
Que en grandes solemnidades
Con tanto primor lucia,
Y con las mismas monedas.
Llevada de un ansia misma
Desempeñó su pañuelo
De negro crespón de China,
Y así, vistiendo de luto,
De pena, el alma transida.
Con el paso vacilante
A su barrio se encamina...
- Cierre usté la puerta, madre,
y doble las persianillas,
¡Que ha muerto el mejor torero
nacido en Andalucía!
¡Oh, musa del Arrabal,
Musa ingenua, musa linda,
Laa del pelo enclavelado,
La de la humilde faldilla,
La de la peina de concha,
la de andares de pizpita...!
Sobre el cristal de tus ojos
Gotas de cristal vacilan...
Musa alegre, ¿por qué lloras?
¿por qué lloras, musa mía?
—Lloro por la juventud
trágicamente caída;
Lloro por aquel muchacho
tan hombre en sus niñerías
Y tan niño en sus hombradas.
Tan digno ante las perfidias,
Generoso con los pobres,
Recatado a las malicias
De picaros y haraganes
Que asedian la torería.
Lloro por el niño-sabio,
Joselito "Maravilla",
El gran lidiador de reses,
El que era artista de artistas,
El que humilló a toros bravos
Y a mansos embravecía,
El torero más consciente
De las suertes de la lidia,
Soberano con la capa.
Monarca en las banderillas.
Rey con la muleta y príncipe
Con el hierro toricida...
Era él la clave central,
y a tal centro convergían
Todas las piezas que forman
De la mezquita taurina
La bóveda, de que penden
Las lámparas encendidas
Por la afición a sus ídolos
Con fanática porfía
Rota la clave suprema,
En hora infausta partida
La piedra angular, el ñudo
Que sostuvo la arquería,
Toda la fábrica está
Amenazada de ruina.
Es como si el sol, que es fuerza,
Centro, luz, calor y vida
De los mundos, que a su influjo
En el espacio rutilan,
Se apagara en un instante...
Todo se desquiciaría!
La musa del "Arrabal"
Está como enloquecida,
Va corriendo por las calles,
Hacia San Gil se encamina,
Y ante el altar de la Virgen
Esta plegaria musita:
"Virgen de la Macarena,
Venerada y bendecida
Muy cerca de las murallas
De estos barrios de Sevilla,
Donde viviera el torero
Que ahora ha perdida la vida.
Era él muy devoto hermano
Mayor de tu cofradía
y llevaba tu medalla
Junto al corazón prendida.
Yo le he visto muchas veces
Humillarse en las capillas
De los circos donde luego
Derrochara valentía,
Inclinada la cabeza,
Rezando con voz contrita
A otras advocaciones
Tuyas, y así rezaría:
Dios te salve, Reina y Madre
De misericordia, y vida
Y dulzura y esperanza..."
Y ante este nombre, que invita
A recordarte, es seguro
Que él te recontaría.
Y si su esperanza eras,
Es la hora de cumplirla.
Sobre la arena cayó
la última caída..
A la puerta de la gloria
Se oye el nombre de María:
¡Es el alma del torero
Que llama con ansias vivas!
¡Virgen de la Macarena,
ten piedad de ".Maravilla"!
¡Era tu hijo, el hermano
Mayor de tu cofradía!"
La musa del "Arrabal"
La oración así termina,
Se dirige a su casa
Lloando a lágrima viva...
Cierre usté la puerta, madre,
Doble las persianillas,
Ha muerto el mejor torero
Nacido en Andalucía!
miércoles, 15 de junio de 2022
LA MUERTE DE JOSELITO EN 'EL CORREO DE ANDALUCÍA' (I)
Uno de los artículos, firmado por Alardi, dice así:
Talavera, 16, 19 noche.
Alardi.—Albareda, 17.
Joselito acaba fallecer enfermería plaza.
CONDE.
JOSELITO HA MUERTO
La fiesta de toros en período agónico
Las plumas altisonantes que supieron embellecer dignamente la figura torera de Joselito el Gallo, hubiesen callado mudas de terror, sin atreverse a expresar la pérdida que para la afición entera significa la inesperada muerte del gigantesco sostén de la españolísima fiesta de toros.
Joselito ha muerto, dejando a ésta en período agónico.
De no haber ocurrido la tremenda desgracia, el maestro, retirado un día de su arriesgada profesión, hubiese ido confirmando la contextura material de los que aspiraran a sucederle, negándoles el inagotable caudal de conocimientos que en su triunfal vida torera llegó a adquirir.
Pero no ha sido así, y Joselito, al morir, no sólo se ha llevado «la llave de la despensa» de muchos que a su sombra se encumbraron, sino la llave de los secretos del difícil arte de lidiar toros.
De vivir Don Modesto, aquel espíritu sutilísimo que supo descubrir un embrión la gama valiosísima que atesoraba desde sus comienzos el torero más completo de cuantos han vestido traje de luces, estamos seguros que hubiese propuesto como señal de duelo por la irreparable pérdida que en estos momentos llora la afición, que por determinado tiempo se hubiese paralizado la bulliciosa vida del mundo taurino, dejando enredarse a su propio abandono coletas que nunca llegarán a peinarse coa la galanura de estilo de José, y dejando también secar las plumas que en mucho tiempo tendrán ocasión de relatar faenas memorables como las que a diario constituyeron la sólida base del torero Maravilla.
A los momentos de estupor que la violenta noticia produjera ha seguido un general estremecimiento de angustia, concretado en este íntimo interrogante: ¿qué pasará ahora?
El nombre del malogrado Gallito significaba dominio completo, solvencia absoluta, meta del toreo artístico, cumbre de una escuela que no por muchos imitadores ha tenido hasta ahora dignos sucesores.
En Joselito se condensaba todo el proceso de la fiesta de toros. A su arbitraje parecía quedar relegado lo que en adelante hubiese de ser ésta.
Agotados por diferentes razones los valores que a su lado brillaron por méritos inapreciables y justos, en completa madurez otros que no darán de sí más de lo que han dado, la figura de José encerraba una incógnita, una esperanza risueña que un toro de ganadería cunera ha venido a cortar de raíz.
El paréntesis queda abierto, ¿quién lo cerrará?
Por ahora sólo podemos colocar una serie de puntos suspensivos. La trágica muerte de José, a modo de irónica compensación, ha logrado aunar los clamores en un solo clamor. ¡El insustituible!
La leyenda que a modo de barrara separaba al partidario del enemigo la ha hecho trizas el toro «Bailador», de la ganadería de la viuda de Ortega. ¡Si expusiera! ¡Como no expone!...
Ha tenido que morir de una terrible cornada inferida en ocasión que dominaba, que pretendía destroncar a un marrajo, para borrar para siempre el punto flaco que servía de bandera a sus detractores.
Así fue su vida.
Peldaño a peldaño, dejándose jirones de amor propio entre las zarzas adversas, poniendo a contribución sus juveniles arrestos, conquistó los laureles y triunfos que le harán inolvidable.
Nació para su arte, vivió para él y por él ha muerto.
En Talayera de la Reina ha quedado enterrada la página más brillante de los Anales del Toreo.
Dediquemos una oración por el eterno descanso del alma de Joselito el Gallo.
domingo, 12 de junio de 2022
CRÓNICA DEL MANO A MANO JOSELITO - FORTUNA EN LA SEGUNDA DE LA FERIA DE ALGECIRAS DE 1.918
Joselito y Fortuna dirimieron un mano a mano en la segunda corrida de la Feria de Algeciras de 1.918. El espectáculo tuvo lugar el 10 de junio y 'El Campo de Gibraltar', diario 'liberal independiente', publicó la siguiente crónica sin firma:
Ayer apenas si nos divertimos, no obstante los buenos elementos que componían el cartel. ¿Seremos hoy más afortunados? Es de desear y necesario es que los matadores pongan más de su parte para que la corrida no resulte como la de ayer.Es necesario más decisión, más alegría; en pocas palabras: es necesario hacer algo por justificar los crecidos estipendios que la gente de coleta exige, ya que cuando hay agallas para pedir, debe haber buena voluntad, y poner de su parte los coletudos el mismo amor propio que ponen al firmar los contratos.
Es necesario que José y Diego nos hagan olvidar la corrida de ayer, que sin ser mala, pudo haber sido mucho mejor.
A ver si hoy nos divertimos, ya que el ganado es de los de fenómenos y dejamos el pabellón bien puesto.
El día, propio da toros.
La plaza a la hora de empezar la corrida presenta aspecto como de que no ponga mala cara la Junta Organizadora, y es que el público está ávido de presenciar alguna gran faena de Gallito y que Fortuna querrá quedar en el honroso lugar y buen concepto que quedó el año pasado.
Veremos si es verdad.
Presiden los señores Guerra, Fillol y Roca, y hecho el paseo y cada cual en su sitio, se da suelta al
PRIMERO
Castaño, bien puesto. Joselito pone al toro en suerte, el que toma cinco varas, proporciona dos caídas, y mata dos pencos; se salió siempre suelto de la suerte.
Cambiado el tercio, Cantimplas clava un par de compromiso pues el toro se le coló. Cuco mete otro en lo alto y termina el cordobés con un par tirado.
Brinda Gallito y saluda al castaño con un ayudado, sigue solo y cerca, no con toreo clásico, pero sí del que gusta a la galería, pues sí fue valiente y en poco terreno fue todo por la cara; entra y da media en lo alto; sigue aliñando y da un intento de descabello, matándolo al segundo golpe.
SEGUNDO
Negro, de salida derriba al reserva y le mata el arre. Fortuna veroniquea parado y se le aplaude.
En el primer quite, valiente y adornado el bilbaíno; Joselito, de primera.
Un tercio de quites alegre. Esto se anima. Muñagorri clava bajo. Magrita clava en lo alto como sabe hacerlo él y termina el primero con un buen par. Fortuna saluda a la presidencia y se dirige al del Conde que está noble y le da un ayudado; dos naturales atropellados; de pecho bueno, un molinete super, uno con las dos rodillas en tierra, sigue valiente y casi siempre solo; con la faenita el toro, que era una perita, se pone incierto y la cosa no sigue tan lucida como empezó; cuando consigue medio igualar, pincha, otro pinchazo sin pasar el fielato; da una medía que produce derrame y mata al toro. Palmas y vuelta al ruedo.
TERCERO
Negro, más chico que el anterior y de pocos kilos.
Gallito lo fija y toma el torito cuatro varas mostrándose bravo.
Lástima, si hubiera tenido kilos.
Gallito coge los palos y luego de un ratito de capeo por el peonaje, clava uno de frente, repite con otro igual y pone el tercero en todo lo alto. Aplausos.
Armado de estoque y muleta va al encuentro del torete y le da el primer pase ayudado, un natural bueno, y sigue ya haciendo todo lo que quiere del toro y arrodillado a unos centímetros del buró, deja la muleta en el suelo, saca el pañuelo y se limpia el sudor.
Entusiasmo general.
Sigue con alegría y el toro parece domado, y para final una entera en lo alto que mata sin puntilla.
Oreja y el asqueroso rabo; gran ovación que dura largo rato.
Un soldado de marina se tira al ruedo a felicitar a Joselito, y al subir al tendido es detenido por el oficial de vigilancia; el público protesta de la detención, armándose algún jaleo.
CUARTO
Negro bien armado y grande. Si acompaña la lámina al toro, cosa buena.
Toma cinco varas, proporciona tres caídas y dos arres para el sumidero. En quites reina don Aburrimiento. Pelucho clava en lo alto; Magritas clava uno de su estilo, que se le aplaude; Pelucho saboquillea el tercero y entra en funciones Fortuna; da media docena de pases y enseguida pincha sin camelar; da otro pinchazo como el anterior, es decir, sin camelar; por tercera vez pincha y como sigue sin camelar, la cosa no entusiasma, y con. el toro vivito tiene la suerte de descabellar a la primera.
Había toro para matar, pero como no camelaba, velay come dicen en Valladolid.
QUINTO
Negro, lucero, apretado y de muchos pies, que le para Gallito con unas excelentes verónicas, mejores las del lado izquierdo.
Toma el toro cuatro varas; reina bastante desconcierto en la forma de llevar la lidia ¿Y Gallito? No nos divertimos. En quites nada.
Cuco y Cantimplas parean con uno, uno, y otro, buenos todos.
Joselito brinda al General del Campo diciéndole:
Va por mi general;
soy del Ejército amante;
ruego liberte al marino
arrestado esta tarde.
Torea al santacoloma para aliñarlo y tan pronto puede pincha en lo alto, sigue trabajando al toro y da otro pinchazo, arriba también.
Entra por tercera vez y da media muy perpendicular; un intento de descabello y al segundo mata. Aplausos.
Su Excelencia envía al diestro una tarjeta, que dice:
Sé cumplirán sus deseos; muy agradecido; luego le enviaré un obsequio.
J. Villalba General de División
SEXTO
Negro, sale con pies que le para Fortuna, con unos chicotazos; Zurito chico y el compañero, marran «d'ambos a dos», y con dos varas, se pasa a banderillas, pues lo «otro» no han sido varas.
Magrita y Muñagorri banderillean y a matar.
Vamos a ver Diego, lo que nos hace usted.
Lo primero que hace es brindar a sus amigos los Sres. Roca, y luego torea por ayudados con la derecha; interviene Magritas y el público aplaude por hacer lo que debió hacer el matador, éste casi es prendido; sigue toreando mas Magritas que Fortuna; se tira y da media por no bajar la mano de la muleta y el público se levanta mientras el toro se echa.
Es obsequiado por los brindados.
miércoles, 8 de junio de 2022
RAFAEL SEGÚN L. MORENO RIVERA
La revista 'Acci', subtitulada 'Semanario Informativo Gráfico Literario', se publicó en Guadix en los años cincuenta del siglo pasado. El 24 de agosto salió a la calle el número 129 con tres artículos taurinos. El que recogemos en su integridad estaba firmado por L. Moreno Rivera y el penúltimo párrafo no tiene desperdicio...:
RAFAEL
Con el nombre basta. Su popularidad alcanzó tal relieve que al decir Rafael, la afición de España entera sabía que tras este nombre estaba el «Gallo» y tras el de Joselito, «Gallito». Eran dos hermanos y fueron don toreros inmensos. Dos artistas de tal magnitud que llegaron a la cumbre de este arte, que con más o menos fortuna, cultivaron por aquel entonces casi todos los que con sus felices actuaciones ganaron para la historia un nombre y un recuerdo imborrable.
Rafael no actúa en los ruedos, pero se asoma de vez en cuando al palco presidencial de cualquier plaza y apenas es advertida su .presencia el público se pone en pie y le aclama. Allá en Sevilla, donde tiene su residencia, pasea por la calle de las Sierpes. Entra, en el café Briz y en la cervecería Española, erguido, con su andar pinturero, mordiendo el puro, que no le falta en los labios; llevando el sombrero ancho un poco caído sobre la sien derecha. Ahí va Rafael, —dice la gente— ostentando la representación del toreo artístico, de la solera fina y de la gracia inimitable. Ya va, alejándose. Los años tiran de él, pero él se mantiene firme porque sabe que con su marcha obligada y definitiva desaparece todo: Arte, elegancia, clase y estilo. ¿Quién hereda todo eso? Nadie , desgraciadamente. Ahora los toreros son hombres valientes nada más. Uno de estos, se postran de rodillas ante el toro, arroja sin arrogancia muleta y espada y se encara con el público como diciéndole: «Anda, baja y haz esto que sólo hago yo». Otro se pasa el toro por debajo del brazo llamándole a una distancia temeraria para una vez logrado el efecto del audaz valor, desandar lo andado, terminando con un simple pase por alto o alejándose con la muleta plegada debajo del brazo, como quien va a soltar un objeto que le entorpece el libre manejo de los brazos.
Y hay otro más que la consistencia de su arte, si así puede llamársele, está, en colocarse de espaldas al toro y mirando sonriente al público, espera y aguanta, con disimulada gallardía, el arranque del animal para darle paso con un leve movimiento de la muleta, donde se aprecia la temeridad, pero ésta con ausencia del arte de torear y sin que ese momento quede algo que represente entusiasmo, buen estilo y alegría: En recuerdo y en honor de aquel toreo que va desapareciendo, se va a rendir un homenaje a Rafael. Se aprovecha la oportunidad de que cumple los cincuenta de su profesión. Toda una época brillante, donde él destacó de una manera singular alternando con las principalísimas figuras que en aquellos tiempos daban lustre a las ferias andaluzas y concentraban el esplendor de los festejos populares.
Bien se merece el creador de la «espanta» el homenaje que se le va a rendir y no recordamos esta genialidad de sus últimos tiempos con idea de evidenciarlo en severa crítica. La «espantá» era de artista consumado. Cuando le picaba la mosca y se arrojaba al callejón lo hacía con tal habilidad que cuantos le han sucedido no han sabido imitarle. Había improvisación y salero y el público gozaba de igual forma que cuando ponía banderillas al trapecio y al quiebro o quitaba, con la rebolera (sic) elegante que tanto le caracterizó.
Ahora a esperar el día del homenaje, al que sería curioso asistir para conocer más intimidades del genial torero, del artista incomparable que la pesadez de los años apartó de los ruedos, pero que su figura se mantiene erguida proclamando con altivez, gallardía y clase que la utilizó tantas veces ante toros de trescientos kilos, con cabeza y cuernos descomunales, con picadores que no practicaban la «carioca»; sin petos los caballos, sin drogas en la antesala de los chiqueros; sin tablerazos en los cuartos traseros; sin inyecciones...
Así toreaba el «Gallo» aunque abriera el compás ante un toro cebado con habas y garbanzos negros. Ahora se unen los pies y se mira al tendido, pero con unos toritos que no son iguales a los que mataba el hoy apoderado don José Flores «Camará» .
domingo, 5 de junio de 2022
LA MUERTE DE JOSELITO EN 'EL CLAMOR'
El vespertino castellonense ‘El Clamor’, de tendencia republicana, fue fundado por Francisco González Chermá, conocido político que llegó a ostentar la alcaldía de la capital de La Plana y el cargo de diputado.
En la época que murió Joselito el rotativo tenía una periodicidad semanal, por lo que no recogió la luctuosa noticia hasta el sábado 22.
La breve reseña, copiada literalmente, decía así:
Muerte de Joselito
El pasado domingo en la plaza de Talavera de la Reina mató un toro al diestro José Gómez ‘Gallito’.
La prensa ha dedicado casi todos los números de la semana que hoy termina a explicar el suceso, llenando por completo sus columnas con los detalles de la trágica muerte del diestro.
La cuestión internacional, los problemas sociales y subsistencias, todo lo que hoy preocupa al mundo entero por su trascendencia ha sido relegado a segundo término. Para los periódicos y para el público no ha habido nada en estos días tan sensacional o importante como la desgracia sufrida por ‘Gallito’.
Sentimos la muerte de Joselito, como la de cualquier semejante, pero no concibimos que se dé a este suceso mayor importancia, inmensamente mayor que al fallecimiento de uno de esos hombres que con su saber y sacrificio arrancaron a la humanidad de las garras de la ignorancia, de la tiranía y a veces de la muerte.
Con el espectáculo dado estos días y que se repetirá a la muerte de cualquier otro torero, está juzgada la prensa y la mayoría del pueblo español.
:
miércoles, 1 de junio de 2022
EL SEÑOR FERNANDO TOREA EN SEVILLA CON GUERRITA
El 21 de octubre de 1888 se celebró en Sevilla una corrida de toros en la que tomó parte el señor Fernando El Gallo. ‘El Toreo Sevillano’, recoge la siguiente crónica publicada el mismo día del festejo, sin hacer mención alguna al ganado lidiado:
Ya es la hora que anunció
en los carteles la Empresa
y al punto sale un alcalde
al balcón de Presidencia,
D. Julián Gómez Maroto,
personalidad impertérrita,
incólume, celestial,
hiperbólica, torera
por consunción, caballero
que no compra papeleta
y por eso en las corridas
ocupa la Presidencia,
según dicen los autores
de más de dos mil novelas.
Salieron dos alguaciles
montados en dos almejas,
le dieron vuelta a la noria
y después de mil piruetas,
feas, cursis y horrorosas,
salieron el Gallo y Guerra,
mandando las dos cuadrillas
de la mesnada torera.
Primero.- Conocido por ‘Primero’, berrendo en castaño, capirote y lucero.
Con poca voluntad aguantó los tres puyazos de reglamento, de Crespo, Bustelo y compañero de tanda, sin percance para las caballerías.
Morenito hace una salida falsa y cuelga dos pares al cuarteo, uno bueno.
Tenreyro (sic) hace otra y pone un buen par de la misma clase.
Gallito, que vestía azul y plata, hace el ‘rendibú’ a D. Julián y empieza su faena de cerca, con cuatro naturales, uno con la derecha, dos de pecho y uno redondo, que precedieron a una estocada corta a volapié, bien dirigida y que fue suficiente para que el bicho doblara. (Palmas).
Segundo.- ‘Bizcochero’, castaño, listón, ojo de perdiz y bien puesto.
Volvió la cara al primer encuentro.
De la tanda anterior tomó cinco varas y mató un penco.
Los espadas hicieron muy buenos quites siendo muy aplaudidos.
Antonio Guerra pone un buen par al cuarteo y otro que se le cayó.
Almendro hizo una salida falsa, en la que se vio cogido y entro después, poniendo un palo, repitiendo con un par.
Guerra, que vestía de grana y oro, da principio a su faena con siete naturales, uno con la derecha, dos de pecho, uno ayudado y otro redondo, para una estocada corta en lo alto, haciendo morir al bicho. (Muchísimas palmas).
Tercero.- ‘Perdigón’, castaño, sardo, bien puesto.
El Gallo le da el cambio de rodilla, oyendo palmas.
De la misma tanda aguantó 6 varas, matando dos animalitos.
Los espadas, en los quites.
Creu pone un palo al cuarteo y hace una salida, para otro palo a la media vuelta.
Morenito hace otra salida y pone un par a la media vuelta, otra salida, otra y el Presidente manda cambiar la suerte.
Gallito, después de tres naturales, uno con la derecha y uno ayudado, se arranca dando un pinchazo hondo y resbalándose al entrar en la cara de la res.
Más pases y una estocada caída por el lado contrario, saliendo por la cara.
Los enterradores ejercen su oficio y el Gallo sufre una colada, descabellándolo a pulso a la primera. (Palmas).
Cuarto.- ‘Valenciano’, castaño, ojinegro, meano y bien puesteo.
Fue de más voluntad que los anteriores.
De Melilla, Pegote y el Chato aguantó 9 puyazos y mató dos ‘pinchas’.
Presidente, duemiendo.
Primito pone un buen par al cuarteo; hace una salida y coloca otro abierto.
Mogino hace una salida y cuelga un par superior al sesgo, valiéndole muchas palmas.
Guerra, después de saludar al balcón de los Padres de la Patria, pasa con dos naturales y cuatro con la derecha, para un pinchazo hondo y bajo sin soltar.
Más pases y un soberano bajonazo. (Pitos).
Quinto.- Castaño y de pelo ídem oscuro. Fue bravo y de poder.
A la salida lo pasa el Gallo con una verónica, marchándose el castaño.
De los mismos picadores, aguantó siete varas, matando dos caballos.
Los espadas hicieron quites superiores, sobresaliendo una magnífica larga del Gallo.
El público pide banderilleen los espadas y estos acceden.
Guerra coloca un buen par al cuarteo, entrando en corto. Vuelve a entrar más en corto y sale en falso por cortarle el terreno el bicho y pone otro a la media vuelta bueno.
El Gallo un par bueno al cuarteo.
Gallo, después de uno natural y otro ayudado, da un pinchazo y queda desarmado.
Continúa la faena y se arranca en las tablas, dando una estocada perpendicular y con tendencias.
Muchos capotazos y traste, un intento de descabello y una estocada corta y caída.
Sexto.- ‘Terciopelo’, negro, meano, bravo y de poder.
De los picadores tomó ocho varas, matando dos caballos.
Almendro y A. Guerra le pusieron tres pares.
Guerra pasando bien y ceñido dio una estocada corta y buena, de la que murió.
