domingo, 2 de septiembre de 2018

RAFAEL EL GALLO EN 'LOS TIMBALES'

El semanario taurino Los Timbales, en su número 11 de 9 de junio de 1928, insertó una crónica firmada por Nitrato de Plata de una corrida celebrada en Barcelona el 3 del mismo mes en la que intervinieron, junto a Rafael Gómez El Gallo, Luis Freg, Pedrucho y Vicente Barrera.  

"En la Monumental hubo un lleno imponente. Se lidiaron seis buenos mozos del conde de Santa Coloma y dos de Montalvo; uno de éstos, el correspondiente en cuarto lugar, primero de Barrera, fue protestado, siendo retirado y sustituido por uno de González, lidiado en octavo lugar, dando un juego deficiente; los del conde, así cómo el jugado en primer lugar, de Montalvo, dieron excelente juego.

El divino calvo, que dicho sea de paso es el que llevó más gente a la plaza, estuvo voluntarioso y genial; con lo que hizo malo, se mostró el público condescendiente, y con lo que hizo de bueno se le| aplaudió excesivamente. Escuchó música en su primero, y a pesar de matar con su peculiar estilo, fue ovacionado, y en su segundo tuvo que salir al tercio a corresponder los aplausos."

El mexicano Freg paseó una oreja y dio una vuelta al ruedo por labores donde predominó el valor; Pedrucho obtuvo igual balance y Barrera fue abroncado tras dos faenas desiguales por utilizar mal los pinchos.

miércoles, 29 de agosto de 2018

PASTORA IMPERIO EN 'PALMAS Y PITOS'

El número 66 del semanario Palmas y Pitos de 22 de junio de 1.914 recogió la cornada de Rafael El Gallo en Algeciras ya referida en entradas anteriores de este blog. En una se sus páginas reprodujo una foto de la, por entonces, esposa del Divino Calvo con un ripio no demasiado afortunado. Corrió de boca en boca el rumor que la pareja, en plena crisis, había acercado posturas coincidiendo con la convalecencia del diestro.


Gallo quiere hacer las paces
y yo le he dicho que sí,
cuando se arrima a los toros
mejor se arrimará a mí.
(Ya lo creo, y cualquiera).



domingo, 26 de agosto de 2018

JOSELITO HABLA CON MENCHERO DE LA CORNADA DE RAFAEL EN ALGECIRAS

Belmonte, Fernando El Gallo y el periodista Muletilla despiden al doctor
Morón a la entrada del hotel Reina Cristina. (Foto: La Lidia)
Herado de Madrid reproduce en su edición nocturna del 16 de junio de 1914 una conversación telefónica entre Joselito y Joaquín Menchero, el popular alfombrista madrileño en el que el aficionado se interesa sobre el estado de Rafael a propósito de la cornada recibida en Algeciras la tarde de 14 del mismo mes:

Hoy al mediodía ha celebrado el señor Menchero una conferencia telefónica con Joselito.

—¿Cómo está Rafael?—preguntó el popular alfombrista al torero.

—Mucho mejor. Y el médico nos dice que va muy bien, y que si no se presentan complicaciones, que no espera, dentro de ocho o diez días nos lo podremos llevar a Sevilla para que se acabe de curar.

—Vaya, hombre, que sea enhorabuena. Ya estaréis tranquilos.

—Con lo que nos dice el médico, sí, señor; pero no sabe usted las que hemos pasado porque la cosa estaba muy fea, y el médico, muy serio al principio, sólo nos decía: "Veremos, veremos". Y no veíamos na.

- Y Rafael, ¿cómo estaba?

—Pues Rafael quería parecer más tranquilo que nosotros, y como nos veía asín tan atontaos, pues todavía nos daba ánimos; pero yo hasta ayer por la mañana cuando le volvió a ver el médico y nos dijo que ya había pasado el mieo, no respiré tranquilo. Ahora estamos todos contentos y satisfechos con las esperanzas que nos da el médico.

—Ya no tiene dolores, ¿verdad? Eso me han dicho esta mañana Dóriga y Heredia Spínola.

—Dolores en la herida, no; pero se queja de ellos en to el cuerpo.

—Claro; el palizón.

—El palizón, no, porque sólo fu un golpe... pero que ha valío por diez palizas. La hería es una corná grande; pero él lo lleva con muchos ánimos. Ya sabe usted lo sufrido que es Rafael. Ha pasado la noche muy bien, y el médico le ha autorizado a tomar algo; pero sólo toma caldo y leche, y eso con trabajo, porque se resiste a tomar alimento.

—¿Y tu madre?

—Llegó anoche, a las diez, con Fernando.

—Se afectaría mucho al ver a Rafael.

—Ya la habíamos preparado, y además procuró contenerse.

—¿Y Rafael?

—Rafael, que ya sabe usted lo que la quiere, la recibió con cara risueña, diciéndole que no .tenía na.. ¿No le digo a usted que él es el más animoso de todos nosotros?

- Pues ahora ya podréis estar todos tranquilos. Aquí ha habido ayer una verdadera manifestación de sentimiento, una demostración de simpatía que os debe enorgullecer.

—Pues hágame usted el favor de dar las gracias a todo el mundo de parte de mi hermano y mía. Y diga, usted en los periódicos que estamos muy reconocidos al interés de todos y que no se molesten los que tarden en recibir contestación a sus telegramas, porque hemos recibido lo menos cuatro o cinco mil, y no dan abasto Parrita y Blanquet, que son los que más saben de letra, a contestara todos.

—Bueno, José. Y enhorabuena por esas faenas de ayer y anteayer.

—¿Y qué iba á hacer? ¿No tenía que estar bien?

—¿Cuándo vienes a Madrid?

—No lo sé.

—Pero ¿no tienes que torear el domingo en Barcelona?

—Sí, señor; pero como quiero estar todo el tiempo posible al lado de Rafael, le he pedido a la Empresa que me cambie la fecha, porque quisiera estar con mi hermano hasta que nos lo llevemos a Sevilla. Y adiós. Déle usted muchos recuerdos a los amigos, y muchas gracias a todos.

miércoles, 22 de agosto de 2018

¿CÓMO QUIERE USTED LOS TOROS?


En la revista Toros y Toreros del 19 de septiembre de 1916, Figarito firmaba un artículo satírico con el título ‘¿Cómo quiere usted los toros?’. A continuación ponía en boca de los principales diestros del momento una respuesta en forma de verso. Los dedicados a Rafael y a José fueron los siguientes:


A mí déme usted toros terciaditos,
pastueños, inocentes, juguetones,
que tengan los pitones chiquititos
y que salgan sin malas intenciones.

Siendo así, mis artísticos trabajos
gustarán á la gente un disparate;
pero saliendo grandes y marrajos,
¡á mí me da usted toros con tomate!
RAFAEL «EL GALLO»

¡Como me los den!.. Yo soy
la novena maravilla
y el astro sol que más brilla
con traje de luces hoy.
Ni Paco Montes, ni el Tato,
ni Guerrita si volviera,
sirven, dentro de mi esfera,
para quitarme un zapato.
¡Soy el mejor!.. ¡Aleluya!
¡Venga el toro grande y fiero!
(Y dejádselo á Camero
que lo mate con la puya.)
JOSELITO

domingo, 19 de agosto de 2018

JOSELITO Y GUADALUPE EN 'EL CORREO DE ANDALUCÍA'

'El Correo de Andalucía' publicó el pasado 15 de julio el artículo que se reproduce a continuación en el que Álvaro R. del Moral rememora la relación entre Joselito y Guadalupe de Pablo Romero a propósito de la única, y curiosa, foto que de la pareja existe. 

La de la fotografía es la única imagen de José y Guadalupe -pintada en el lienzo- juntos. / Archivo A.R.M.

Gallito: de la vida, el amor y la muerte

Joselito cayó en Talavera reconcomido por el amor imposible de Guadalupe Pablo-Romero




















Sevilla, 29 de abril de 1917. En los salones altos del Ayuntamiento se había inaugurado una muestra pictórica que, bajo el título de Exposición Primaveral, reunía a las primeras firmas del panorama artístico del momento. Había sido organizada por la sección de Bellas Artes del Ateneo bajo la cuidada decoración de Gustavo Bacarisas y Eloy Zaragoza. En el extenso catálogo llamaban la atención los más de cuarenta cuadros firmados por García Ramos o los expuestos por Gonzalo Bilbao. Entre tantas y tantas obras, impregnadas de la inconfundible atmósfera regionalista de la época, había una, pintada por Miguel Ángel del Pino y Sardá, que retrataba a las señoritas María Hermosa, Leonor y Guadalupe Pablo Romero.
Eran las hijas de Felipe de Pablo–Romero y Llorente, heredero del primer ganadero de este apellido al frente de la mítica ganadería marismeña que aún lidia bajo la denominación de Partido de Resina. Pocos sabían –o no lo decían– en aquella sociedad estamental de la Sevilla de comienzos del siglo XX que Guadalupe era pretendida por José Gómez Ortega, el gran Joselito. Pero aquel amor, correspondido por la joven damita, también contaba con la firme oposición de la familia –el patriarca al frente– que no podía consentir que uno de los suyos llegara a emparentar con un simple matador de toros, por muy figura que fuera, que para más inri era medio gitano. José visitó aquella Exposición Primaveral y se hizo sacar una fotografía junto al retrato de las distinguidas hermanas Pablo–Romero. Es la única imagen que, de una forma u otra, se conserva de los dos enamorados juntos.
El periodista y escritor Paco Aguado, autorizado y definitivo biógrafo de Joselito, esbozaba algunas preguntas al respecto en su libro El rey de los toreros. «...resulta paradójico, cuando menos, siendo Joselito uno de los íntimos amigos del famoso criador de bravo sevillano, siempre con las puertas de su casa abiertas de par en par y con una estrecha relación tanto taurina como personal, que el ganadero no permitiera que aquella relación siguiera adelante». Las convenciones sociales de la época se habían convertido en un muro infranqueable. Joselito lo tenía todo; menos la mujer que amaba. Quedaban tres años para la cita definitiva de Talavera de la Reina...
Gallito afrontaba en 1917 su quinta temporada completa como matador de toros en plena competencia con Juan Belmonte, que al final de ese año se tomaría un descanso dejando a su amigo y rival en completa soledad al frente del timón del toreo. José ya era el rey de los matadores pero también empezaba a experimentar las amarguras que no le dejaron de acompañar hasta el final ¿Qué le pasaba a Joselito? El peso organizativo del toreo gravitaba sobre sus hombros pero la enfermedad irremediable de su madre, la bailaora Gabriela Ortega, terminó de sumirle en una honda postración que se acentuó con el fallecimiento de la matriarca de los Gallo en enero de 1919. Pero la vida, y la función, seguían. En esa tesitura, con parte de la prensa y la plaza de Madrid a la contra, aceptó el contrato de Talavera para congraciarse con Gregorio Corrochano, el influyente crítico del momento. Bailaor, el torete burriciego de la Viuda de Ortega, se cruzó en su camino aquel 16 de mayo de 1920. Todo se había consumado.
A Joselito le perdonaron pocas cosas en vida. Pero tampoco lo iban a hacer en su muerte. La nobleza y la poderosa burguesía agraria de la época, de alguna manera, se vengaron de la osadía de José Gómez Ortega, ese torero medio gitano que había desafiado a la mismísima Maestranza alentando la construcción de la efímera Monumental de San Bernardo o pretendido casarse con una niña de la clase. Aristócratas y labradores pusieron el grito en el cielo por la organización del funeral del diestro caído en la mismísima catedral de Sevilla.
Muñoz y Pabón, el imprescindible canónigo de Hinojos, los puso en su sitio con otro de sus memorables artículos publicados en El Correo de Andalucía en el que no dejó títere con cabeza. Aquel artículo le valió el regalo de la famosa pluma de oro sufragada por cuestación popular que entregó a la Virgen de la Esperanza Macarena, la misma que Rodríguez Ojeda había cubierto de gasas negras a la muerte del torero de Gelves. Guadalupe de Pablo–Romero sobrevivió 63 años a Gallito. Falleció el 5 de abril de 1983 en su casa de Los Remedios y nunca dejó de llevar flores a la tumba de José. Jamás se casó.

miércoles, 15 de agosto de 2018

RAFAEL DEBUTA EN PAMPLONA


Rafael, de gris y oro, hizo el paseíllo por primera vez en la plaza de Pamplona el viernes 7 de julio de 1911, en el primer festejo de la feria de San Fermín. Estuvo acompañado por Rafael González ‘Machaquito’ y Manuel Rodríguez ‘Manolete’. Los toros lucieron la divisa de Villagodio.

Antigua plaza de toros de Pamplona
El 2ºde la tarde, ‘Daneso’, berrendo en jabonero, fue bravo. Tomó cinco varas, con tres caídas y cuatro caballos muertos. Lo banderillearon Pinturas y Alvaradito. Rafael hizo una buena faena de muleta, muy aplaudida. Recibió una gran ovación y dio la vuelta al ruedo.

También fue bravo el 5º, ‘Sobero’, colorado. En los cinco puyazos que recibió provocó cuatro caídas y mató un caballo. Gallito se lució con las banderillas, con música, pero en la muleta anduvo a la deriva. Se eternizó a la hora de matar: pinchazo, media´, tras la que, presa del pánico, tomó el olivo, y 14 intentos de descabello. Oyó una monumental bronca.

domingo, 12 de agosto de 2018

FERNANDO GÓMEZ, HERIDO EN LA BENEFICENCIA DE 1895



Juan Gómez de Lesaca
El domingo 2 de junio de 1895 se celebró en la plaza de Madrid la corrida de beneficencia. Confirmó la alternativa el diestro sevillano Juan Gómez de Lesaca. Actuó como padrino Fernando Gómez ‘Gallo’ y completaron el cartel Luis Mazzantini y Emilio Torres ‘Bombita’. Cuatro toros lucieron la divisa del duque de Veragua y cuatro la de Félix Gómez.

Al cambiarse el orden de lidia por la ceremonia de Lesaca, al Gallo le correspondió el 4º de la tarde, ‘Bolletero’, alto y bien armado, de la ganadería de Félix Gómez.

El toro, muy bravo, tomó diez varas, de Pimienta e Inglés, provocó seis caídas y dejó cuatro caballos muertos. El tercio de banderillas lo cumplimentaron con brillantez Gonzalito y Taravilla, que prendieron garapullos de lujo, de color morado y plata.

El Gallo, de grana y oro, que se había lucido con el capote en un quite, anduvo aseado con la muleta. Al entrar a matar, el estoque topó con el hueso, por lo que fue empitonado en la mano derecha. Se retiró a la enfermería y acabó con el toro Mazzantini.

El parte indicaba lo siguiente: “herida por asta de toro, incisa de 3 cms. que interesa al músculo abductor del dedo gordo de la mano derecha, que le impide continuar la lidia”.

Estampa de La Lidia de Fernando Gómez 'Gallo'
Se da la circunstancia de que también hubo  de ser atendido, en el 5º toro, el banderillero de Mazzantini Tomás Recatero ‘Regaterillo’, de una cornada de 7 cms. en el muslo derecho.