miércoles, 3 de noviembre de 2021

DISCRETA TARDE DE FERNANDO EN VALENCIA

Gallito en el segundo. (Foto: Sol y Sombra)
Fernando Gómez 'Gallito' se anunció en Valencia la tarde del 18 de junio de 1.905 para despachar novillos de Parladé con Bienvenida y Crespito. La crónica que firmó en 'Sol y Sombra' Francisco Moya no deja en buen lugar al mediano de los hijos de la señora Gabriela:

 Salimos de Málaga y entramos en Malagón. 

 Ya teníamos apartada una novillada indecente, por lo tísica y pequeña, de D. Eduardo Miura, y que por lo mismo no se ha querido lidiar, habiendo pasado al salón de lactancia hasta que estén para ello, que será por la Trinidad, y el Sr. Parladé manda otra, que si bien es verdad estaban redonditos de carnes, en cambio su tamaño era tan minúsculo como sus pitones. ¡Vaya una monada! Cosa más a propósito para las femeninas toreras no la he visto nunca. Quizás ellas se las vean a menudo con despabiladores de mayor cuantía y, sin embargo, este plato de confitería les estaba reservado a Bienvenida, Gallito chico y Crespito (convaleciente). 

 Y antes de que se me olvide, entre los seis gazapos tomaron 27 varas, por seis caídas. Pedir más sería ser uno exigente, y no están los tiempos para que se le pitorree a uno nadie.  

Bienvenida, de morado y oro, se llegó solo al primero, que estaba nerviosillo y no dejaba colocar; lo toreó de muleta con la izquierda y muy movido, efecto de la condición antes dicha, y le pinchó cuatro veces, viendo yo y todos que en el último el torete se escupió al verse herido. 

 En el cuarto de la tarde vimos al Bienvenida tal como es hoy y no el de muchas corridas acá. Dejaría de hacer mención de su faena con la muleta que, dicho en su honor, fue inteligente y que se aplaudió, para ocuparme de la manera concienzuda con que entró a matar a este toro las dos veces que lo hizo. Aquello fue gloria pura. Pinchó una de las veces y en la otra deió una estocada contraria, pero se le aplaudió y con razón. 

 No olvide la receta, Manolillo, que es de las que dan muchas contratas. 

 Gallito chico, de morado y oro. Aquí pondría dos renglones de puntos y él me lo agradecería, y yo más contento todavía; porque, caballeros, eso de estar siempre diciendo de un diestro lo mismo, cansa al verbo humanado. 

 Es verdad que toreó de muleta a su primero con la izquierda y con bastante quietud, eso hay que anotarlo; pero a lo bueno siguió lo malo, y esto fue: un pinchazo entrando desde  de lejos, como si aquel bichejo impusiera, repitiendo con media estocada delantera y atravesada y una entera, asomando la punta del estoque por un brazuelo. El toro dobló y se impuso el silencio. Al público le dolía ver la decadencia del ídolo; pero cuando ya lo olvidó todo, fue al ver rodar al quinto de la tarde. 

 Gallito chico principió con la flámula bien, pero le sucedió pronto lo que al pescado fuera del agua: que se descompuso y entró Braulio en funciones. 

 Entró siete veces a matar a este mico sin pitones, saliendo siempre por la cara y de lo más feamente, resultando todo pinchazos sumamente delanteros, y tanto, que en los dos últimos más pareció quería descabellar. 

Mal, pero muy mal, Fernando, y eso que prometías más, pero mucho más que tu hermanito Rafael. 

 Y si esto ha sido hoy. Dios nos encuentre confesados en la del día 29, en la que tendrán de todo los toros, de mansos y de pitones. 

 Crespito, ya lo digo en el introito, se encontraba convaleciente de la cornada que últimamente le dieron en esta capital los mansos de D. Rafael Surga, hasta el extremo de que el día anterior abandonó el Hospital. En su primero principió con la derecha y por alto, y después de algunos telonazos pinchó una vez, repitiendo con media estocada, que despidió, y un pinchazo sin soltar, descabellando al tercer envite. 

 El muchacho anduvo rabiosillo toda la tarde en vista de la apatía del público hacia él; pero en el último de la corrida, cuya muerte brindó a los del sol, principió con un pase ayudado, acabado rodilla en tierra, y siguió una brega lucida y aplomada. 

 Entró á matar superiormente y dejó media estocada buena de verdad, cargando con él il pópulo bárbaro a renglón seguido. En quites estuvo bien y queriendo lo que se ganó en el último toro. 

 En el quinto toro tomaron los garapullos los espadas, y he aquí lo que hicieron de ellos y con ellos: Crespito, que salió por delante, dejó un par al cuarteo desigual. Gallito chico uno muy bueno al cuarteo, desprendiéndose un palo. Bienvenida se obstinó hasta la exageración en que el morucho se le arrancara para cambiarle, la cual faena resultó la mar de elegante. El torete era de los que se quedan y tardeaba, y eso lo debió conocer Bienvenida en la suerte de varas. Por fin se le arrancó el toro y se le quedó cuando no había salida posible, por lo que señaló el cambio por la derecha e izquierda, clavando a la fuerza un solo palo. 

domingo, 31 de octubre de 2021

EL SEÑOR FERNANDO VUELVE DEL URUGUAY

Cabecera de la publicación. (BNE)

 El lunes 11 de abril de 1.887 'El Toreo' publicó sendos breves dando cuenta del regreso a España, procedentes de la capital del Uruguay, del señor Fernando y su cuadrilla:


"El lunes 4 llegaron a Sevilla procedentes de Montevideo, las cuadrillas de Fernando Gómez (Gallo) y José Centeno, a quienes esperaban en la estación de Mérida muchos de sus amigos. 

 Por la noche les dieron serenata. 

 * * * 

Punteret.—En la corrida que a beneficio de esto diestro debió celebrarse en Montevideo, no pudieron tomar parte las cuadrillas del Gallo y Centeno por tener que salir para la Península"

miércoles, 27 de octubre de 2021

UNA COGIDA DEL SEÑOR FERNANDO EN 'LA LIDIA'

Ejemplar de la BNE.
J. Chávez publicó el 5 de septiembre de 1.887 en 'La Lidia' el siguiente dibujo en el que reproduce una cogida del señor Fernando El Gallo. El percance tuvo lugar, según reza el pie de página, el 19 de abril de 1.874 y así se contó en la biografía aparecida en la colección Biblioteca Sol y Sombra en 1.908:

"Durante el mencionado año de 1874, banderilleó en la plaza de Madrid once corridas, y en mayor número hubiese tomado parte, a no haber sufrido un grave percance en la corrida que se celebró el día 19 de Abril. Lidiábase el segundo toro de la tarde, de la ganadería de don Anastasio Martín, llamado Carabuco, negro, bragado, caído y apretado. Una vez cambiado el primer tercio, salieron a banderillear Ángel Pastor y Fernando Gómez. Dejó el primero un par, y éste otro al cuarteo, parando más de lo preciso en el embroque, por cuya causa fue enganchado por la pierna derecha y volteado. Se levantó el muchacho y dio algunos pasos; pero la contracción de la pierna y la hemorragia, que dejó manchada de sangre la arena, le hicieron vacilar, siendo preciso el auxilio de alguno de sus compañeros y dependientes, para ser conducido á la enfermería. 

 Una vez en ella, resultó tener una herida en la parte posterior y media del muslo derecho, de bastante extensión, y otra en la parte superior y lateral de la misma extremidad, menos extensa y de poca profundidad, calificadas de grave la primera y leve la segunda. 

 Estas lesiones le impidieron torear en más de tres meses".

domingo, 24 de octubre de 2021

RAFAEL Y ALGABEÑO CHICO EN BARCELONA

 El número 15 de 'La Lidia', aparecido el 26 de junio de 1.899, recogía una actuación de los por entonces novilleros Algabeño Chico y Gallito en Barcelona. Tal acontecimiento tuvo lugar el sábado 17 de junio.

Portada de la revista. (http://hemerotecadigital.bne.es/)

"La corrida de novillos efectuada en nuestra plaza el sábado último resultó bastante inferior.

Se lidiaron en ella seis bichos de doña Celsa Fontfrede que fueron pequeños, mansurrones, e hicieron una faena dificultosa. El sexto fue fogueado.

Algabeño chico. — Tuvo poca fortuna al matar el primero; al terminar un quite en el tercero fue alcanzado, resultando con una herida contusa en el tercio superior y parte externa de la pierna derecha.

Gallito.— También fue atropellado y pisoteado por el tercero, resultando con erosiones en la cara. Mostró ser un torerito manejando el capote y la muleta; quedó bien con el estoque en los toros segundo y sexto y deficiente en los restantes.

La lidia, toda la tarde, fue un lío completo."

miércoles, 20 de octubre de 2021

RAFAEL EL GALLO SE ANUNCIA EN PRENSA

Las revistas taurinas de finales del XIX no eran muy dadas a insertar anuncios publicitarios de los coletudos que estaban en activo. Por eso resulta extraño el que reproducimos a continuación, aparecido en el número 106 del suplemento de 'El Enano', de fecha 21 de abril de 1.899. 

Rafael, todavía novillero, formaba pareja artística con Algabeño Chico.


 

domingo, 17 de octubre de 2021

OTRA PUBLICIDAD DE RAFAEL ORTEGA 'GALLITO'

En 1.939 se editó un folleto publicitario para glosar la figura del entonces emergente Rafael Ortega Gómez 'Gallito'. Algunas de sus páginas han sido reproducidas en este blog. En la presente entrada presentamos otra: 

'La majestad y el sublime arte del Divino Calvo encarnados en su sobrino Rafael, hacen de Gallito un torero que enloquece a los públicos con sus gallardías y sus desplantes torerísimos. 

He ahí un muletazo marca de la casa Gómez-Ortega, de la que 'Gallito' es digno descendiente'.

miércoles, 13 de octubre de 2021

'EL CACHETERO' ESCRIBE SOBRE JOSELITO VEINTICINCO AÑOS DESPUÉS...

'El Ruedo', coincidiendo con el veinticinco aniversario de la tragedia de Talavera, publicó una serie de artículos dedicados a glosar la figura del coloso de Gelves. El que reproducimos a continuación está firmado por 'El Cachetero':

Foto que acompaña el original en 'El Ruedo'

"Permítaseme confesar inicialmente que la presente tarea es la más difícil que se me presentó en mi corta vida de escritor taurino, en los breves años que esta firma lleva corriendo por los papeles que de la fiesta de toros se ocupan. ¡Ahí es nada pensar que la magnitud de Joselito haya podido incidir en esta pluma crítica, por más que de homenaje de señalado aniversario se trate! ¡Ahí es nada confesar un fervor absoluto y una filiación taurina sin vacilaciones, cuando la verdad es que mis cortos años me privaron de ver la majestad torera de Joselito el Gallo! Estas son dificultades a vencer, o a estrellarse en ellas con la mejor intención, con la intención de la glorificación del mejor torero que pisó las Plazas. 

 Nosotros, los gallistas —me gusta empezar así y añadirme, solo por milagro de fe, al gallismo militante—, somos así. Somos de los que creemos que la fiesta de toros aún anda con las tocas de la viudez, que se encendieron como llama funeral de ébano una tarde en Talavera, veinticmco años hace. Aquella tarde se perdieron con Joselito muchas cosas que no han vuelto a aparecer por las arenas donde los toros salen a poder a los toreros. Una de ellas, el freno sabio, la contraposición, que hacía que la revolución que el otro gran torero de la mejor época que conocieron los toros fuese positiva y se cuajase de adiciones. Todo ello era posible- porque Belmonte había descubierto genialmente que la teoría de los terrenos taurinos admitía un plus ultra. Pero allí estaba José para que esa adición no se sumase al toreo, restando, al par, sus dimensiones inmutables. El también murió, como murió Belmonte —¡qué gran pareja de toreros!—, que paradójicamente, una vez desaparecido José, fue quien con más pureza exhibió por las Plazas, en aquella su primera reaparición después de la tragedia —esos trances ya me fue dable contemplar—, lo que José le había añadido, loe valores básicos que una cerrada, nobilísima, competencia con él coloso que mató Bailaor le había volcado sobre los alamares.. He aquí una ventaja —contra muchos inconvenientes— de no haber nacido unos años más allá. La ventaja de la pureza con que pude admirar a Belmonte, por lo suyo y por lo que del otro traía encima. 

 Si hubiera sido de los gallistas que anduvieron a golpes y discusiones cuando las corridas de competencia del año catorce, algo me habría empañado la admiración que me merece el más auténtico fenómeno que ha aparecido en los toros. Tan fenómeno, que se elevó a torero de época, porque José estaba allí. Si la herejía puede recaer sobre el que es más papista que el Papa, herejía actual del toreo es de ser más belmontista que Belmonte. Sí fuera posible que éste, con el mejor vigor de sus años y en su mejor "forma" taurina —no encuentro vocablo más expresivo que éste, que tomo prestado del deporte—, pudiese alternar con los actuales belmontistas, que han elevado la escuela a un punto quizá, bellísimo, de decadencia, como fruta deliciosa y viciosamente sazonada, podría verse con los ojos de la cara lo que Joselito fue en los toros. Uno, ha encontrado ya concebida la fiesta en un tono unilateral, sin más freno que las excepciones del propio Belmonte, por lo que antes dijimos, y las más palidecidas de Granero, y algunos aspectos de Marcial Lalanda. Uno ha encontrado ya la fiesta viuda. Y por eso, el estudio atento del pasado, tan próximo, de la leyenda y del mito taurino de Gallito, señaló el camino sin duda alguna. Uno es gallista desde entonces, y coa tal filiación me confieso cuando ahora me preguntan sobre mi simpatía a este o a otro ismo actual. Yo no sé si estoy solo entre mis coetáneos en tal postura, que a lo mejor me viene por herencia de un abuelo que fue lagartijista y de un padre cuya vida taurina empezó por Guerrita y acabó con Joselito, o si existen gentes en mis circunstancias. No lo sé, sino que el grupo ha de formarse y aumentar inexorablemente el grupo de los que creen que la fiesta de los toros ha de salvarse por el gallismo y lo que representa. 

 Si esto, a los veinticinco años de morir, no sirve como el mejor homenaje a Joseiito, no sé cuál servirá. Hacer creyentes tras de la muerte, ganar batallas como la que ha de ganarse después de muerto, es privilegio de grandes héroes. Del gran héroe de los toreros que fue Joselito, el mejor torero que pisó los ruedos".