domingo, 13 de abril de 2014

ESTUDIO GRAFOLÓGICO DE LA FIRMA DE RAFAEL ‘EL GALLO’

Javier Vellón ha enviado el siguiente trabajo para su publicación:

M. Ras, grafólogo de la Société de Graphologie de París, publicó el 14 de enero de 1923 en el periódico ABC un estudio grafológico de la firma de Rafael Gómez ‘Gallo’.

Tras una breve introducción sobre la ciencia grafológica, en la que muestra su prejuicio ante los toreros (“he desconfiado siempre de encontrar ningún valor moral en los profesionales del torero”), indica lo siguiente en torno a la personalidad del diestro:

Cordialidad, carácter abierto, franco y efusivo; capacidad de abnegación, inteligencia llena de luz natural aunque crédula o candorosa hasta la superstición; cierto innato sentimiento de la belleza…La voluntad es firme, consecuente, de pronta resolución.

También revelan las líneas de esta postal amor al dinero, pero no por un móvil egoísta, sino al contrario, para compartir abundancias y alegrías con los demás. Algo de desorden –puntuación ausente o mal colocada-. Simpatía…Queda rectificado mi prejuicio, hasta el punto de encontrar que han hecho perfectamente en desesperarse por él hembras imperiales…



miércoles, 9 de abril de 2014

LOS DIFÍCILES COMIENZOS DE DON FERNANDO

El señor Fernando.
Javier Vellón envía el siguiente texto para su publicación.
Bocanegra.

En el nº 30 del semanario Sol y Sombra, publicado en noviembre de 1897, aparece un extenso reportaje dedicado a Fernando Gómez, repleto de datos y anécdotas en torno a la carrera del patriarca de los Gallo.

En 1871 el entonces llamado ‘Gallito Chico’, para distinguirlo de su hermano José, se iniciaba en el mundo del toro a través de un aprendizaje durísimo. Estuvo en las cuadrillas de diestros como ‘Gordito’, ‘Chicorro’, ‘Bocanegra’ y ‘Jaqueta’, con quien hizo el paseíllo el 24 de septiembre en Sevilla. En aquel festejo resultó cogido, en el brazo izquierdo, al banderillear.


Unos meses antes, el 18 de junio, había participado como novillero en un festejo en esta misma plaza, alternando con Manuel Langares y el aficionado José Bolaños, en la lidia de reses de Romero Balmaseda.
La novillada tuvo mucho eco entre los aficionados por sus desastrosos resultados.

Chicorro.
Jaqueta.
El 4º, que le correspondía a Lagares, tras tomar cuatro varas y matar dos caballos, saltó al callejón con media estocada en sus lomos, con tan mala fortuna que el estoque salió despedido e hirió de gravedad a un espectadot. En ese momento, el presidente mandó echar los perros al toro, de ahí que el matador no pudiera acabar con su vida.


Por su parte, el Gallo pasó un via crucis con su segundo ejemplar, hasta el punto de que estuvo media hora con él, por lo que oyó los toques de clarín.



De este festejo surgió una copla que se hizo muy popular, en la que se recogían la sucesión de desastres:

No quiero carne del toro
Que Lagares mató,
La quiero del de Gallito
Que vivo se lo dejó.

Lagares.
Gordito.














domingo, 6 de abril de 2014

PENA DE JUAN Y JOSÉ

Juanito Valderrama.
José y Juan.
El gran Juanito Valderrama, referente musical de toda una época de la copla y el flamenco, también sumó su arte a glosar las figuras de Joselito y Juan Belmonte en Pena de Juan y José, obra del trío Solano, Martínez y Remis, recuperada de una cinta magnetofónica y que, desgraciadamente, ha sido ignorada en la discografía del artista. 

El cantaor jienense glosa la época de mayor esplendor en la que rivalizaron en el ruedo ambos amigos, incluyendo una estrofa de tintes apologéticos sobre el destino de ambos.

Para escuchar el tema pulsar en el título:

PENA DE JUAN Y JOSÉ



Quién inventará la copla
que eche al aire aquel recuerdo.
Quién la cantara una noche
en voz baja, como un rezo.

Que mujer se pondrá triste,
que hombre se ha de sentir viejo,
y quién abrirá la jaula
de los pájaros del tiempo.

Tarde de toros y sol,
parece que lo estoy viendo,
Joselito y Juan Belmonte
con seis, con seis de Pablo Romero.

Si un día me quedo ciego,
mis ojos quisieran ver
aquel gran tercio de quites
que hicieron Juan y José.

Para asistir a la fiesta,
vino un aire marismeño
y se escuchó en el tendido
la la profecía del viento.


“Tú José tendrás la muerte
que sueña siempre un torero.
Y tú Juan tendrás el vino
que beben los caballeros”.

En José será podía,
y en Juan será, ya no puedo,
pero tendrán igual pena
uno vivo y otro muerto

Quien inventará la copla
que eche al aire aquel recuerdo.




miércoles, 2 de abril de 2014

LOS GALLO, REYES DE LA BARAJA


Rafael y José formaron parte de la baraja taurina que se publicó en la localidad onubense de Aracena en 1.916 firmada por Joaquín Vázquez García. La misma estaba formada por 48 cartas de 9,5 x 6,2 cms.


Rafael era el rey de copas mientras su hermano José, todavía Gallito, también era monarca de espadas.



domingo, 30 de marzo de 2014

ESTAMPA ENTREVISTA A LA CRIADA DE RAFAEL

La revista Estampa publicó el 19 de enero de 1935 un curioso reportaje firmado por Luisa Carnés y fotos de Almazán dentro de la sección Mi señorito, subtitulado Las personas célebres vistas por sus criados. El título del trabajo fue El Gallo detesta la cocina francesa y en él su asistenta da cumplida cuenta sobre el día a día del genial artista.

EN UN RINCÓN ANDALUZ
La dueña de la pensión donde vive
Rafael sirve en persona el desayuno
a El Gallo.

Este reportaje debiera comenzar así: “En un rincón andaluz”, rincón andaluz “para turistas”, claro está. Están aquí el gran matador, los amigos del matador, el apoderado del diestro, la señora que le conoció “casi chaval” y la criada, pizpireta y graciosa -nunca mejor empleados los adjetivos-, que le sirve y cuida de que en las habitaciones íntimas del hombre famoso haya algún grato detalle de feminidad.

“EL GALLO” SE AFEITA

- Mi señorito ze está afeitando -nos dice la muchacha, al abrirnos la puerta-, y son ustés periodista, ¿verdad?; ya veo ahí la máquina de retratá...

- Mire usted: nosotros desearíamos...

- Zí, zí... Zi ya... Ya han venío más vese a haserle interviú... Como e un torero tan sélebre... A ver cuando hagan interviue de fregona si me toca a mí... Porque, vamo, aunque una no sea vampiresa no va a rompé la máquina, de fea...

Cualquiera le para la cuerda a esta andaluza, ¿de Sevilla?
Pero, al fin, como todo llega, a los que saben esperar llega la hora de hacernos oír, y la pizpireta nos anuncia al famoso matador.

- Ha dicho don Rafaé que esperen ustés aquí.

Nos guía hasta una habitación amplia, de esta casa antigua de la calle de Ventura de la Vega.

- Asiéntense... Esta es la habitasión de resibí de don Rafaé. En la de ahí junto duerme. Yo se la arreglo y la tengo muy limpia y muy bien dispuesta, y hasta con su muñeca flamenca ensima e la cama y too.

“...¡VOY A SALÍ EN LOS PERIÓDICO...!”

Cuando el compañero Almazán le dice que le va a hacer una fotografía para Estampa, la chica salta de contento.


Mientras charla con nuestra colaboradora la pizpireta
muchacha arregla el cuarto del torero.
- ¿A mí? ¿A mí me van a retratá? ¡Ay, maresita, que voy a salí en los periódico sin habé hecho un crimen! Con la ganita que yo tenía de verme retratá en los papele... Pero, oiga, maestro..., que se me vea bien, ¿eh?

- Sí, mujer; no faltaba más -le dice el fotógrafo.

EL GALLO NO PUEDE ESTAR SOLO

- ¿Que le cuente cosas de don Rafael? ¡Ay, ya lo creo, señorita, y con mucho gusto que se lo cuento a usté!...
- ¿Hace mucho tiempo que conoce usted a don Rafael?

- Mucho, lo que se dise mucho... Er señorito está aquí dende que vino del último viaje. Vamo é se metió en un hoté, pero er señorito e muy sentío y se encontraba solo allí. Aunque pocas vese estaba solo, cuando se iban los amigos le entraba la murria... Don Juan, su apoderao, siempre está hablando de esto... Pues, na; que quearse solo y ponerse triste too era uno... Además le aburría aqué ambiente... E e tan campechano... Los amigo conosían too esto, y “lo otro”...

- Oiga usté, y ¿qué era “lo otro”?

- Los comistrajo del hoté.

COMIDAS DE HOTEL

- A mi señorito no le gustan las comidas de hoté.  Y mire usté; tié mucha rasón. Yo he oío a gentes que conosen esos sitio, que to se güerven platitos y platitos y na... Una patita de poyo, un poquito de langosta, dos hojita de lechuga... Y, claro, uno se quea com más hambre que cuando ha empesao... Y eso plato tan raro... Unos nombre... bueno; que cuando don Juan Requena, mi amo, que e er dueño de esta pensión y el hombre de confiansa de don Rafaé, iba pa e hoté, don Rafaé creo que le desía: “Oye, Juan, ¿y aquello gaspachuelo caliente que ponía tu mujé, y que estaban tan güeno?” “Ya veo, Rafaé -le desía mi amo-; tiés gana e comerte un gaspacho.” Y le traía a la casa, y don Rafaé se hinchaba, porque comía a su gusto. Y otro día le desía don Rafaé: “¿Te acuerdas, Juan, qué bien guisaba tu mujé aquel bacalao con tomate picaíyo?...”
El Gallo es un hombre afable, sencillo,
discreto.
Hasta que lo trajeron aquí. Y aquí está tan contento, porque está con los suyos. Tos le quieren la mar...

- ¿Qué vida hace don Rafael?

- Una vida sensilla; se levanta...

- ¿Tarde?

- ¡Tarde! ¡Ay, qué grasiosa; si, a vese, a las sinco ya está dansando por el pasiyo!... Otros día a las onse aún está durmiendo. No tié formalidá pa levantarse... Come muy poco..., y luego se va por ahí, con los amigo, a los café...

LOS AMIGOS DE AMÉRICA

- Mi señorito tiene muchos amigo en América. Les escribe mucho. Piensa irse...

- ¿A América?

- Sí.

- ¿Cuándo?

- ¡Cuándo! ¡Mía tú! Ni él lo sabe... Pero se quiere i...

- ¿Algún contrato?

"Yo quiero irme a América -insiste el torero- ,quiero irme
a América"
- ¡Ay, yo no sé! ¡No sé!... Luego ustés to lo cuentan... Y una, a lo mejón, mete la pata. Dise que tié gana de crusar el charco.

YO NO SÉ NA DE ASUNTOS DE MUJERE

- ¿Y de mujeres?

- ¡Virgencita, qué cosas me pregunta usté! ¡Yo qué sé lo que er señorito se traerá por ahí! ¡A mí me le va a desí! Esa son cosas mu reservás.

LOS DER SABLE

Lo que estoy enterá es de los gachó der sable. A cada momento tié aquí un tío a darle un sablaso. Le tien acribiyao ar pobre don Rafaé. Uno que está parao; otro, que tié un chiquiyo malo; otro, que se tié que ir fuera y no tié parné pa el viaje... Le digo que lo traen acribiyao...

Grasia que anda don Juan por er medio -don Juan, su apoderao-, y echa unos capotaso que parese talmente que ha sío torero arguna ve... Conque, bueno; me parese que me he meresío que me saquen guapita, ¿eh?, maestro...

DON RAFAEL GÓMEZ

Don Rafael Gómez es un hombre sumamente discreto y sencillo. Cuando habla, mira en seguida a sus hombres de confianza, como esperando su conformidad .
Tiene una sonrisa un poco amarga y una mirada firme.
Se advierte que ha sufrido y luchado mucho.
Y aún mejor se adivina que quiere seguir luchando.
Con la terquedad del niño que quiere un juguete habla de su deseo de irse a América.

- ¡Quiero irme a América! ¡Quiero crusá el charco!

- ¿Cuándo se irá? -le pregunto a don Juan, su apoderado.

- No sabemo. Depende...

El Gallo repite obstinado en su deseo de marchar.

-¡Quiero irme a América!





miércoles, 26 de marzo de 2014

TESTIMONIO DEL TRIUNFO Y DE LA TRAGEDIA

Javier Vellón remite el siguiente texto para su publicación.


Desde el año 2012 puede contemplarse, en el Museo Taurino de Valencia, el terno restaurado que Joselito vistió el domingo 5 de julio de 1914, en la plaza del Sport de Barcelona, en tarde de triunfo y de tragedia para él.

El vestido de torear, de tabaco y oro,  se expone tras un largo proceso de restauración por parte del el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, IVC+r.

Su estado de conservación era muy deficiente porque las condiciones de mantenimiento y almacenaje originaron alteraciones físicas y estructurales importantes como decoloraciones, manchas, oxidación, deformaciones del tejido y amplias superficies con importantes pérdidas de urdimbres del tejido principal.

La taleguilla estaba muy deteriorada por la gran cogida que sufrió el torero con pérdida importante del tejido en la entrepierna, al igual que dos grandes cortes que parten por la mitad los camales, seguramente realizados por el servicio médico que atendió al maestro en el momento de la cogida.

Traje restaurado de Joselito.
La intervención se centró, en primer lugar, en desmontar las mangas y hombreras; se procedió, a continuación,  a la limpieza del traje por microaspiración controlada adecuada al estado de conservación, limpieza con disolventes para manchas, limpieza de elementos metálicos del bordado, eliminación de costuras improcedentes, y reintegración y consolidación las partes afectadas con soportes y técnicas de costura adecuadas, mediante punto de algodón e hilo de seda, de color similar al original.

Aquella tarde Juan Cecilio ‘Punteret’, Joselito y Juan Belmonte lidiaron seis toros de Pérez de la Concha con los tendidos llenos a rebosar.

La lidia del segundo, ‘Coletero’, fue un cúmulo de desgracias que culminaron con la cogida de ‘Punteret’ y de Joselito. El primero en sufrir las acometidas de la res fue el picador Pinto, que sufrió fractura de fémur. Gallito, que ya había levantado a los espectadores con el capote, realizó una extraordinaria faena de muleta que quiso culminar de un gran volapié. Ahí fue donde lo empitonó el toro de muy mala manera. Al salir ‘Punteret’ a hacer el quite, también resultó volteado, por lo que ambos diestros fueron conducidos a la enfermería.
Taleguilla que llevó en Talavera.
Taleguilla talaverana.

Joselito presentaba una herida de 10 cms. en la parte superior del muslo derecho y una fractura de la clavícula izquierda. Su pronóstico fue reservado, el mismo que el de ‘Punteret’, con un puntazo hondo en la región inguinal. El público pidió para el matador las dos orejas, que concedió el presidente.
Joselito fue trasladado a su hotel, el Oriente, donde acabó la cura. Alrededor del establecimiento barcelonés se aglomeró un inmenso gentío, por lo que fue necesaria la presencia de la policía a pie y a caballo.




domingo, 23 de marzo de 2014

JOSELITO Y BELMONTE EN LA MAGDALENA DE HACE UN SIGLO

El cartel.
Joselito y Belmonte eligen Castellón para verse las caras, por segunda vez en su vida dentro de un ruedo, pocos días después del primer encuentro que tiene lugar en Las Arenas de Barcelona una semana antes. La cita es el domingo 22 de marzo de 1914, hace ahora un siglo, en la corrida de la Magdalena, ante toros de Guadalest que parten el 15 del mismo mes del encerradero sevillano del Empalme. 

La expedición bovina, completada con los novillos de Félix Suárez anunciados para el 23, llega a la hoy desaparecida estación del Norte el miércoles 18, siendo trasladados los cajones a los corrales del coso para ser soltadas las bestias al día siguiente en un acto amenizado por la banda de música de la Casa de Beneficencia en el que se dispara una ruidosa traca. La entrada cuesta 40 céntimos y el espectáculo da comienzo a las cuatro y media de la tarde. En primer lugar irrumpen los erales y, a continuación, los toros finos y bien criados aunque defectuosos de pitones, calificados por la prensa local de “corniapretados y uno de ellos exageradamente gacho”. En la arena son recibidos por una parada de cabestros adquirida por la empresa para su manejo.
El fenómeno saliendo de un quite.

La venta de entradas para la corrida comienza el martes 17 en horario ininterrumpido de 10 de la mañana a 5 de la tarde en las oficinas del coso y a mitad de semana se agota el billetaje. Los caballos de picar llegan a las cuadras el viernes 20.

En la mañana del sábado 21 arriban en el expreso los tres matadores acompañados por sus cuadrillas junto a Rafael El Gallo y los novilleros Belmonte II y Angelillo, que a última hora sustituye a Quinito II. Juan Belmonte viene con un nutrido grupo de partidarios y su apoderado. También se desplazan los representantes de las plazas de Madrid, Sevilla y Barcelona y el  ganadero de la corrida.

Joselito lancea a la verónica en la Magdalena de 1.914.
El domingo 22 se organizan trenes especiales de los que bajan una ingente cantidad de aficionados. Por las inmediaciones de la plaza se circula con dificultad y la reventa funciona a pleno rendimiento. Se han vendido más entradas de las que afora y, con lleno en los tendidos, hay espectadores apostados en la azotea del edificio, otros atrapados en pasillos y vomitorios y algunos que no pueden ni acceder al recinto. La tarde es nublada, fría y ventosa, ameniza la banda de la Beneficencia y ocupa la presidencia el alcalde Rafael Gasset Lacasaña, del Partido Conservador. 

Los de Guadalest son “pequeños y escurridos de carnes” a juicio de las revistas especializadas. Joselito, de plomo y oro, se enfrenta en primer lugar a Tajonero, que toma cinco varas. La terna se luce en quites y Gallito deja un par superior para muletear valiente en las cercanías molestado por el viento. Buena estocada atacando recto y palmas. Chiclanero, de capa negra, se hace presente en cuarto lugar para que el de Gelves lo toree a la verónica rodilla en tierra y remate con una revolera. Acude siete veces a los montados sin cobrarse víctima alguna y propicia la competencia de los coletudos en quites. En el segundo tercio José se luce de manera especial en dos entradas. Brindis a la solanera y faena de finas maneras, de gran calado en los tendidos, que es seguida con intensos olés. A la salida de una reunión se agarra a uno de los pitones como prueba de dominio. Estocada superior que derrumba sin puntilla y paseo triunfal con la oreja en la mano.
Lucien Demazel cruzó la plaza en aeroplano.
Limeño lancea en segundo lugar, con quietud y variedad, al entrepelado Inglés que sale con muchos pies. Con sus brazos dibuja faroles, gaoneras y navarras. Luego le larga dos quites superiores y deja un buen par de rehiletes. Empieza el último tercio con un pase por alto extraordinario y lo cita tranquilo pese a lo incierto de las arrancadas. Tres pinchazos y media superior. Ovación. La irrupción del quinto, que se llama Castañero, se confunde con la ovación que todavía se le tributa a Gallito. Mansea la res a la que muletea con inteligencia José Gárate. En mitad del trasteo cruza el cielo el aviador Lucien Demazel, que es saludado con una salva de aplausos cuando da una improvisada vuelta a la plaza rozando con las alas de su aparato los aleros del tejado. Pincha el matador y descabella a la primera. Oreja.

Calderón, es negro y hace tercero. Belmonte está colosal con el capote y, tras brindar, empieza con un natural la faena de muleta que transcurre entre los pitones. El toro hace por él, lo persigue, y Juan da con sus huesos en el suelo sin más consecuencias que el porrazo. Estocada atravesada, intento de descabello y medio espadazo. Aplausos. Lechuzo, el último, es negro. El Pasmo escucha palmas al lancearlo por verónicas. Luego plantea una labor de lo más emocionante que remata con pinchazo, aceptable estocada y media que asoma. 

Joselito y Belmonte salen del recinto a hombros de los capitalistas y de las cuadrillas destaca la brega del excelente peón valenciano Enrique Berenguer Blanquet.