miércoles, 16 de enero de 2019

RAFAEL Y JOSÉ EN EL NO-DO

Rafael en plena partida. (Foto: www.rtve.es)
El mítico NO-DO, que durante varias décadas se proyectó en todos los cines de España como previo a la película, tituló el número del 1 de enero de 1.955 'Cuando la afición espera. Toros y toreros en invierno'. 

En el reportaje, de poco más de diez minutos, hay dos citas a los hermanos Gómez. A los 55 segundos se muestra la chaquetilla que vistiera José en su última tarde en Talavera, expuesta en el museo taurino de Madrid. Al minuto y 36 segundos es Rafael quien aparece jugando a las cartas con unos amigos en un ambiente típicamente taurino. 

En el siguiente enlace de la Filmoteca Española se puede acceder a la filmación:

domingo, 13 de enero de 2019

'EXHORTACIÓN A GALLITO' POR GERARDO DIEGO

Gerardo Diego, en su libro 'La suerte o la muerte', no solo se ocupa de Rafael y José sino que también lo hace de su sobrino Rafael.


EXHORTACIÓN A 'GALLITO'

(Rafael Ortega Gómez)




Al verte aquel día
vestido de luces, 
me bailó por el talle una zambra 
de lances y frunces.

Otra vez mi cuerpo
de mis quince años,
jugando a los toros allá en la alameda
con chiquilicuatros.

Cabeza de toro,
el mimbre y las astas.
Muleta y capote de aquel maletilla
que fue a Salamanca.

Espada de palo,
banderillas rizas.
Lección de toreo -bautismo de estética-,
viriles primicias. 

Músicas juncales
 de los pasodobles
y el descubrimiento del sur perezoso
que me reconoce.

Sierras, vegas, ríos,
toda Andalucía
que viene a mi encuentro volcada en un toro
de infancia y de brisa.

Déjamelo solo,
tráemelo que juegue. 
Pasa, pasa y pasa; cuádrate que quiero
jugar a la muerte.

Ay mis quince años
como quince rosas,
como quince verónicas lentas
 que se me deshojan.

Al verte, 'Gallito',
 vestido en la plaza,
comprendí que el secreto del tiempo
sin vuelta ni trampa

lo lleva el torero
que rige la lidia,
la llave la lleva la espada heredada
de la dinastía,

y un pase ayudado
de los que tú trenzas
 dibuja en el aire siglos de fragancia
de egipcias soleras.

Vístete de luces,
cíñete en las suertes, 
cúbrete de espumas, repica la gloria
de los Rafaeles.

Quiña tus malicias,
hechiza tus flechas,
y al doblar el lance, delicadamente
tuerce la cabeza;

que una sola gota
de ese mar de sangre
 que nos arrebata,
nos pinta los labios de sales y soles,
nos unge las sienes de fiebre y de nácar. 

miércoles, 9 de enero de 2019

RAFAEL SENTADO EN UNA SILLA

Gerardo Diego, en el libro referido en nuestra última entrada, dedicó otro poema a Rafael.


SENTADO EN SILLA

Rafael pide una silla.
-¿Silla? ¿Una silla? - De paja.
Ya han encontrado la alhaja.
Ya se sienta en su Sevilla.
¡Cálculo de maravilla!
Tres, de maestro, le ha dado:
alto, de pecho, ayudado.
En trono de querubines 
y cantando por bajines.
Todos de pie. Y él sentado.

domingo, 6 de enero de 2019

LAS LARGAS DE RAFAEL VISTAS POR GERARDO DIEGO

Gerardo Diego, gran poeta y excelente aficionado, publicó en su libro 'La suerte o la muerte, Poema del Toreo' varios poemas dedicados a la dinastía de los Gómez. La obra fue publicada en 1.963 por el Banco de Santander y tuvo una tirada numerada de 2000 ejemplares. En la página 21 se puede leer...

Portada de la primera edición
del libro.


LAS LARGAS DE RAFAEL 'EL GALLO' 

I

Con la larga cordobesa,
Rafael, llévate al toro.
Con la larga cordobesa
que cae del hombro y no pesa,
que cae del hombro y no cesa
de prolongar desmayando
su decoro.

Con la larga cordobesa
-le vieras, señor Fernando-
échate a la espalda el toro.
Con la larga cordobesa,
larga como una promesa,
tráete ya el toro a la cola
como al paje la princesa.
("Córdoba, lejana y sola")
Con la larga cordobesa,
río largo, río fiel
que de tu hombro derramas.
Con la larga cordobesa.
Acuérdate que te llamas 
Rafael.

II

Con la larga afarolada,
abre ya al viento esa flor,
que pronto estará arrugada,
deshojada,
sin corola y sin fulgor.
Con la larga afarolada,
que te espía
la gitana escarolada
y bravía
para copiarte el revuelo 
de tu capote a la espalda
y salpicarse hasta el pelo
los volantes de la falda.
Con la larga afarolada,
que se cerraba y se abría,
 que se abría y se cerraba.
Con la larga afarolada,
la más breve flor, que ardía
en un suspiro -ay, María-
y en un soplo se apagaba.

III

Y otras largas, Rafael,
siempre a punta de capote
 a hilvanar bien el derrote
contra el pliegue timonel.
Tu fina estatua de sal
-miraste atrás de reojo
por si el toro te seguía-
se cimbrea
con la larga natural
o con la larga cambiada.

Y siempre el ámbito rojo
vuela, ondea
y a tu cintura se lía.
Larga la larga estirada,
larga la larga torera,
Rafael,
que gira la plaza entera
concéntrica del burel,
volandera
en torno a tu cadera.

miércoles, 2 de enero de 2019

JOSELITO EN LOS CARTELES DEL PUERTO

Fue en 2002, y gracias a la inspiración del pintor Pedro Escacena, cuando los nombres de Joselito y El Puerto volvieron a unirse en un cartel. El de Gelves sirvió de reclamo para captar la atención de los aficionados de cara a las tres novilladas que iban a celebrarse en aquel verano. 

José aparece vestido de cielo y oro dispuesto a dar un pase cambiado. A sus pies un sombrero y junto a él el famoso azulejo que recoge sus palabras: "Quien no ha visto toros en El Puerto, no sabe lo que es un día de toros".

En las combinaciones destaca la presencia de José María Manzanares y de Octavio Chacón, ambos matadores de toros en la actualidad, y del malagueño Salvador Vega, que tuvo su ambiente no hace demasiado tiempo...

domingo, 30 de diciembre de 2018

UNA POESÍA DE LA CORRIDA DE LA PRENSA DE 1916

Así mató Rafael a su primero. (Foto: Toros y Toreros)
El 3 de julio de 1916 se celebra en Madrid la tradicional Corrida de la Prensa. Como en años anteriores la comisión contrata toros de dos ganaderías -Duque de Veragua y Eduardo Miura- y anuncia cuatro diestros: Rafael y José Gómez Ortega, Rodolfo Gaona y Juan Belmonte. 

La tarde se la lleva, por número de trofeos, Rafael, que pasea una oreja del primero. José anda lucido con su lote, Rodolfo desdibujado y Juan, desigual. Al día siguiente la revista 'El Toreo' da buena cuenta de cuanto sucedió y describe con esta poesía los prolegómenos del evento.






LA EXTRAORDINARIA

¡Gran corrida extraordinaria
a las cuatro de la tarde;
eso dicen los carteles
de colores nacionales:
matan los Gallos, Gaona
y Belmonte ¡casi nadie!
Todo es júbilo la Villa
famosa del Manzanares;
¡qué movimiento! ¡qué bulla!
¡qué animación en las calles!
¡cuántas mujeres hermosas!
¡cuántos lujosos carruajes!
¿Quién deja de ir a los toros,
si hay entusiasmo tan grande
por Gaona, por Belmonte
y los Gallos... ¡los cuatro ases
de la baraja taurina!;
por los cuatro chicos grandes
que con el traje de luces
hacen lo que no hace nadie?
¡Ea, a la plaza, a la plaza,
que hoy será una buena tarde,
y allí hay sol, luz y colores,
y alegría en los semblantes,
y flores en abundancia
y gente de todas clases
y mantones de Manila
y mujeres como arcángeles!
Calesero, date prisa,
sube de un salto al pescante,
fustiga a las cuatro jacas
y que corran más que el aire.
¡A la plaza, corre, corre,
porque quiero llegar antes
de que salgan las cuadrillas
que hoy mandan,., ¡los cuatro ases!

                                                             Gonzalo Cantó

miércoles, 26 de diciembre de 2018

PRIMERA ALTERNATIVA DEL SEÑOR FERNANDO

Fernando Gómez García tomó su primera alternativa –al volver a las novilladas hubo de tomarla una segunda vez- el domingo 16 de abril de 1876 en Sevilla. Fue en la primera corrida de la feria de abril, que continuó el 18 y acabó el 19.
El padrino de la alternativa fue Manuel Fuentes ‘Bocanegra’ y actuó como testigo José Lara ‘Chicorro’. Los toros pertenecieron a la ganadería de los herederos de Josefa Vázquez, viuda de Martínez, antes de la viuda de Varela, de Medina Sidonia, que acabaron con 14 caballos. La entrada no pasó de regular.
A continuación se ofrece la crónica de la actuación del patriarca de los Gallo publicada en el Boletín de Lotería y de Toros de lunes 24 de abril de 1876.


'Bocanegra'
El pañuelo blanco ondea dando la señal, á la que aparecen las cuadrillas, y previo el saludo de ordenanza, ocupan sus respectivos puestos, esperando la salida del primer toro, que era negro listón, de presencia, cornicorto y bien puesto; desde que pisó la arena demostró sus condiciones de cobarde, haciéndose tardo y con tendencias á la huida.
Julio Fernandez lo pica dos veces. Fuentes otras dos cayendo en una. Antonio Calderón (hijo) lo castiga igual número sin que las cabalgaduras tuvieran percance.
Las cornetas hacen la señal de banderillas, y Manuel Campos y Bienvenida colocan el primero dos buenos pares de frente y el segundo, después de una salida falsa, señala un par que se cayó. Bocanegra cede al Gallito los útiles de matar según costumbre, y este brinda á la presidencia, buscando al toro que se hallaba en las tablas defendiéndose y con deseo de dar un mal rato al diestro, que no poseyendo los conocimientos que se necesitan para esta clase de bichos, se le vio vacilar y sin la decisión que se requiere en estos casos: seis pases con la izquierda, dos con la derecha dan por resultado dos pinchazos á paso de banderillas, dos pases más naturales y cinco con la derecha y tres de pecho anteceden á una media estocada muy baja. Este toro en dos salidas que hizo de las tablas para fuera, en una cortó el terreno á un banderillero, teniendo que taparle la cabeza con el capote y el Gallito en otra le tiró la muleta para salvarse. Este matador vestía traje verde y oro.
'Chicorro'
El sexto era berrendo, botinero, de libras y buenas armaduras; Julio le hirió el morrillo tres veces, cayendo en una y perdiendo el caballo, Fuentes en cuatro varas rodó una vez, y un reserva en cinco midió el suelo dos. Chicorro toma los palos y se encarga de parear, colocando medio par al cuarteo y dos sobresalientes, uno de frente y otro al sesgo.
El Gallito, queriendo dejar su pabellón bien puesto, se encarga de dar fin al último toro; dos pases naturales muy buenos y uno de pecho, que arrancó un nutrido aplauso, porque fué merecedor de ello, preparando al berrendo para que el Gallito le diera un sobresaliente volapié en su verdadero sitio, arrancándose en corto y llegando con la mano al morrillo. El público aplaude con frenesí, y la música acompaña. El toro se hizo tardo al echarse, y el diestro trata de descabellarlo, no consiguiéndolo en dos veces, se echa, y Pulga lo marra; y echándose de nuevo, la puntilla lo concluye al primer golpe.