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domingo, 21 de julio de 2019

RAFAEL EN LA ÚLTIMA DE SANTANDER DE LA FERIA DEL 17

Rafael en un pase durante la última de Santander.
(Foto: Samot)
La última corrida de la Feria de Santader del año 1917 se celebró el 5 de agosto. En tal ocasión se corrieron toros de Trespalacios, bravos, para Pastor, Rafael El Gallo y Belmonte. La tarde, hermosa y de buena entrada, se encargó de contarla para 'Sol y Sombra' José D. Soto. El trabajo del Divino Calvo mereció las siguientes palabras:

"Su primera faena se compuso de varios pases ayudados, buenos: de rodillas, afarolados, molinetes, etcétera, todos ellos administrados con salsa y tranquilidad; señala un buen pinchazo; sigue el muleteo, dando unos pases de cabeza a rabo, superiores; vuelve a pinchar, no tan bien como antes, y termina con una estocada delantera. Fue muy aplaudido.
Su segunda faena fue valiente, aunque no de pases acabados; clavo medio estoque, descordando al toro. Con el capote estuvo muy adornado; a su primero dio unos vistosos lances rodilla en tierra; en quites se adornó mucho, y al toro sobrero le puso un par de trapecio, finísimo. Fue aplaudidísimo". 

Pastor fue de más a menos en su primero y destacó la estocada al cuarto de la que salió espectacularmente zarandeado. Belmonte tiró de valentía con su primero y paseó una oreja del sexto tras una notable faena.

Mariano Merino despachó el sobrero que llevaba el hierro de Villar. Destacó con el percal y su labor con la pañosa fue muy arrojada. 

domingo, 19 de noviembre de 2017

JOSELITO PORTADA DE 'LA LIDIA'

La revista 'La Lidia' publicó el 23 de agosto de 1915 una foto coloreada en portada. El protagonista es Joselito, Del Río su autor, y fue tomada mientras doblaba su primer toro de Benjumea el 2 de agosto del mismo año. En tal ocasión José se acartaló junto a Vicente Pastor, su hermano Rafael y Juan Belmonte.

Sonríe José, tal vez a un partidario, con el toro vencido a sus pies. Una casi entera, algo tendida, ha sido suficiente para acabar con su antagonista. El rostro refleja una serena felicidad, la del triunfo.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

ÉXITO DE RAFAEL EN LA MONSTRUO DE SANTANDER

La obra de Don Ventura.
El 26 de junio de 1.913 se anunció en Santander la corrida 'monstruo' en la que, en tres fases diferentes, se lidiaron 18 toros. Por la mañana se corrieron seis de Benjumea para Pastor, Cocherito y Torquito y, ya por la tarde, seis de Parladé para Machaquito y Joselito y otros tantos de Saltillo para Bombita y El Gallo. 

La faena de Rafael al último de la lidia, 'Guineo', fue memorable. Así la recoge Don Ventura en su obra 'Al hilo de las tablas':

"Y salió el sexto (el decimoctavo del día, el llamado Guineo, para que el Gallo, maravilloso y genial, se nos mostrara como cumbre inaccesible del arte del toreo. Dio verónicas admirables; hizo cuatro quites distintos, con arte y gracia indescriptibles; los tres pares de banderillas que clavó -el último al quiebro- produjeron verdaderas explosiones de entusiasmo, y con la muleta realizó una faena tan asombrosa, que hizo levantar de sus asientos a los espectadores y todos la presenciamos de pie. Aquello fue, por el arte puro, el salero, el gusto estético y la belleza que en todo presidió, algo inenarrable, y para colmo de los colmos, Rafael citó a recibir tres veces y recetó otros tantos pinchazos con arreglo a los más severos cánones. Entre uno y otro, iba subiendo la bravura del toro y se remontaba la inspiración del genio; el público, en su paroxismo, enroquecía y manoteaba, y cuando el Gallo, al fin, se entregó al recetar a volapié una estocada inmensa que hizo rodar a Guineo con las bragas al aire, se produjo un verdadero delirio.

Allá fue Rafael, en hombros de la enfervorizada multitud, por todas las largas Alamedas que conducen al circo taurino de la bella capital montañesa, las largas Alamedas que conducen al circo taurino de la bella capital montañesa.

Poco después, al declinar el día, antes de regresar a Bilbao y paseando por la avenida de Pereda, me vi rodeado de varios aficionados bilbaínos que nunca habían transigido con Rafael, quienes me dijeron espontánea y noblemente: "Tenía usted razón. El arte del Gallo no puede compararse con el de ningún otro torero. Jamás habíamos visto lo que ha hecho esta tarde".

domingo, 29 de junio de 2014

CUANDO CAE LA NOCHE

Santander.
Javier Vellón ha enviado el siguiente texto para su publicación.

El viernes 24 de agosto de 1923 se celebró en Santander la corrida de la prensa, con una gran expectación pues en el cartel figuraban Rafael ‘El Gallo’, Julián Sáinz ‘Saleri II’, Manuel Jiménez ‘Chicuelo’ y Victoriano Roger ‘Valencia II’, además de los toros de doña Carmen de Federico.

El público se enfadó ya en el primero de la tarde con Rafael por su inhibición, lo que le supuso ya oír una gran bronca, algo similar a lo que sucedió en el segundo de su lote. 

En el 4º resultó cogido ‘Valencia II’, por lo que la lidia del 8º y último del festejo le correspondió al director de lidia, es decir, al ‘Gallo’.

Cuando salió el toro se llevaban más de tres horas de corrida; eran las 19’15 y, dado que el día había sido lluvioso y encapotado, apenas se veía nada, pues la plaza no contaba con iluminación artificial.

Saleri II
Chicuelo.
Rafael dejó pasar el tiempo sin apenas acercarse al animal, por lo que cada vez la oscuridad era mayor, lo que encrespó a los espectadores que comenzaron a lanzar almohadillas al ruedo. El matador quiso hacer ver que una de ellas le había lastimado por lo que decidió irse a la enfermería. La bronca comenzó a alcanzar cotas preocupantes, ante lo cual el presidente llamó a los matadores y les exigió que mataran al toro. Estos arguyeron que era imposible y optaron por abandonar la plaza por el patio de cuadrillas.

La violencia en los tendidos se desató, con conatos de incendio y de agresión a los diestros, que, en el caso del Gallo, llegó a consumarse. El presidente ordenó desalojar la plaza a las fuerzas de orden público y detener al matador, al que hizo responsable de los disturbios.

Valencia II.
La guardia civil lo condujo al Gobierno Civil. La multitud, contra la que había cargado la fuerza pública, acudió en masa hasta el citado edificio con el fin de esperar al Gallo y consumar el linchamiento. El gobernador ordenó de nuevo a la policía que dispersara a los indignados espectadores, lo que supuso instantes de gran violencia en las calles de la ciudad norteña.



Finalmente, Rafael pasó la noche en prisión. A primera hora del día siguiente abandonó la cárcel no sin antes obsequiar con churros y aguardiente a todos los presos. El diestro solicitó la puesta en libertad ya que el día 26 toreaba en Sanlúcar de Barrameda, junto con ‘Gitanillo’ y ‘Carnicerito’, ante astados de Carmen de Federico. El festejo se saldó con una nueva bronca monumental para él.