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domingo, 16 de junio de 2013

JOSELITO GÓMEZ, EL GALLITO, EN EL ÁLBUM DEL ABONO DE MADRID DE 1.914

Portada del Álbum.

Completando la entrada anterior, en la misma publicación aparece una opinión sobre Joselito. La misma corre a cargo de Pepe Laña, autor, entre otros, del libro aparecido el mismo 1.914 bajo el título de  Arte de torear del fenómeno "Silvela" Rival de Belmonte / premeditado y escrito a máquina por Pepe Laña y Sesostris.

Lanzarse a definir con la pluma en la mano la personalidad torera de Joselito el Gallo, teniendo por delante el “módico presupuesto” de cincuenta líneas, es una cosa parecida al descabellado intento de meter todos los tomos del Diccionario enciclopédico, en las hojas de un librillo de papel de fumar.

Un señorito de los que hoy se entretienen en tirarle a José la contraria desde el paño belmontista, dijo en cierta ocasión que el muchacho era un “Tratado completo de tauromaquia”. Y si pudo declarar esta gran verdad, quien hablando de torería, le niega la sal y el agua a la Casa Gómez Ortega. (¡Miren ustedes que negarle la sal!...) ¿Qué vamos a decir del extraordinario Gallito los que queriendo mantenernos en el fiel de la balanza, nos vimos obligados a caer cientos de veces del lado de José, porque hacia allí nos arrastraban el arte y la sabiduría del niño-torero y el empuje irresistible de todos los públicos de España?

Joselito en el Álbum.
La gran masa de la afición, el pueblo, o lo que ustedes quieran llamar a las multitudes que llenan las plazas de toros, consagra a las primeras figuras de la fiesta nacional, saltando muchas veces por encima de opiniones en contra, expuestas al calor de buenísimas firmas, teorías más o menos clásicas y predilecciones de la amistad, la simpatía y la conveniencia. Y cuando esa opinión pública ha “ejecutado” ya en la acreditadísima “trompeta de la fama, todo el repertorio de los aires del triunfo, para honra, gloria, prez y provecho, del Gallo más joven, es que no le encuentra seguramente tan defectuoso como sus detractores le pintan.

Por eso no se puede sostener, según hacen algunos, sin darse quizá cuenta de ello, que los públicos que “elevaron sobre el pavés” a Bombita y ahora levantan a Belmonte, se han pasado de “primos” haciendo lo propio con Joselito. Del Benjamín de los Gómez puede decirse ¡que es gran torero desde el punto y hora en que su señora madre tuvo la comodidad de ponerle en el mundo. Por eso la criatura –sin ser especialista- ha logrado dominar “todo el programa”, llegando a ocupar su puesto en la lidia, de tal modo, que hasta ha producido asombro a muchos que encanecieron siendo los favoritos de las muchedumbres. Que en tal día se permitió el mocete usar y abusar del “trampolín”, que en tal fecha puso cátedra de “torero de esterilla”… Bueno, ¿y qué? Hay quien ha visto al gran Lagartijo hecho un maleta y fracasar toda la sabiduría del inmenso Guerrita, ante un torillo andaluz de veinte arrobas escasas.

Pero frente a los días de “mandanga” o de desgracia, que podemos registrar en la historia de todos, absolutamente todos los “fenómenos” del “Arte de torear a pie y a caballo”, puede apuntarse “Joselito Maravilla” jornadas imperecederas. En ellas ha ganado en guerra galana, batallas dificilísimas, donde el adversario llevaba todos los “palos de favor” (véanse, por ejemplo, las últimas corridas de Ricardo Torres), y ha despachado con enorme éxito, corridas enteras y miureños poderosos, ante públicos tan exigentes que apedrearon a Bomba y a Machaco y quisieron cortarles la coleta.

Autográfo del autor del texto.
De todo el batallón de toreros contratado este año en Madrid, es Joselito el Gallo una de las dos figuras indispensables. Lo mismo ocurre en las demás plazas de España y en las del Extranjero. Y es que a pesar de los pesares, la gente acude a ver a José, fiando muchísimo en su toreo largo y sabio, que no puede acomodarse con una tarde de total fracaso, aunque se hallen preparados en los chiqueros “el toro que se comió la porra del pastor”, “el del ojo verde” y hasta el que tenía “un tal San Marcos”.

miércoles, 12 de junio de 2013

RAFAEL EL GALLO EN EL ÁLBUM DEL ABONO DE MADRID DE 1914

Gracias a las copias digitales de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León los gallistas del siglo XXI podemos disfrutar de verdaderas joyas. Una de ellas es el Álbum del Abono de Madrid correspondiente a la temporada 1.914 en la que, entre otros, aparece glosada en tono encomiástico la figura de Rafael.

El artículo lo firma, ¡cómo no!, un partidario de los buenos, Alejandro Pérez Lugín (Madrid, 1.870 - La Coruña, 1.926) y dice así:

Rafael en el Álbum.
¿La biografía del Gallo, dice usted? Pues, la biografía del Gallo, como ahora se pone en los carteles, o el auténtico Gallito, que es él por derecho de prioridad y por significación del remoquete –Gallito, el que sobresale entre todos- no puede ser más sencillita.


Nació torero, creció torero y sigue y seguirá torero por los siglos de los siglos. Y nosotros que le veamos con salud y pesetas.



Dos o tres veces quisieron darle por muerto los que necesitaban la muerte de todos para poder vivir ellos; dos o tres veces, él que es un guasón, hizo también como que quería morirse.



Y ahí le tenéis vivito, coleteando y dando disgustos.



La último vez que le fallecieron fue con ocasión de la última feria sevillana de Abril. ¿Os acordáis de todo lo que oísteis y leísteis en aquella ocasión?



Total, que cuando vino luego a Madrid a torear en la de Beneficencia, la primera corrida, después de las famosas de feria… le administró a Bombita media en todo lo alto, tan definitiva que, cuando quiso intervenir luego el puntillero, un tal José Gómez Ortega, ya no había toro.



Una cosa así es el Gallo, el Gallo enorme, el Gallo único.



¿Qué pasa en Cádiz?

Autógrafo de Don Pío.


Postdata. Y espérense ustedes a ver qué pasa este año. ¡Josús!