domingo, 21 de noviembre de 2021

JOSELITO EN 'DESDE LA GRADA' DE 1.918

Enrique Minguet 'Pensamientos' recoge en 'Desde la Grada' los hechos más importantes de la temporada 1.918.

Además de dedicar con estas palabras su trabajo a Joselito y a su incondicional Alfombrista - "A mis queridos amigos el notable torero José Gómez [Gallito] y al gran aficionado D. Joaquín Menchero. Su incondicional, Pensamientos."-  recoge algunas de las actuaciones del gelveño durante el ejercicio. 

En esta ocasión reproducimos la crónica del festejo celebrado en Madrid el 2 de abril, en el que José compartió cartel con Gaona y Camará en la lidia de toros de Veragua

La maestría de Joselito

Porta del libro. (BNE)

El día 2 de abril pudo al fin celebrarse la primera de abono, suspendida el día anterior por culpa de la lluvia pertinaz que cayó sobre esta coronada villa, y que fue causa también de que la corrida inaugural se suspendiese definitivamente. 

 La tarde del 2 de abril no fue primaveral ni mucho menos; fue más bien tarde de otoño malo, tarde desapacible, tarde gris; las rogativas que se hicieron en el Vaticano implorando del misericordioso Dios concediese una tarde bonancible fueron escuchadas en parte, pues dicho queda y repetido va, aquélla tuvo más de mala que de buena. 

 La fiesta se celebró, y esto es lo más importante, sobre todo para la Empresa, que pudo echar fuera la primera corrida del abono madrileño. 

 Los toros del Duque 

 Seis reses se lidiaron de la ganadería de Veragua, seis reses desiguales de tipo y bravura. 

 El primer tercio se hizo por el recurrido procedimiento del acoso, y de ese modo pudo librarse del fuego a varios de los bueyes lidiados en esta primera corrida de abono. 

 Hubo toro, especialmente el jugado en tercer lugar, que por su extraordinaria mansedumbre era digno de ir uncido a cualquier carreta. 

 El hombre de Méjico 

 Fue una mala tarde la que tuvo Rodolfo Gaona; y conste que no es porque el diestro dejase de mostrarse decidido; su mala tarde fue debida a cierto esplín, quizás a cierta falta de energía encaminada a evitar la permanencia en el redondel de mayor numero de personal que el necesario. 

 El público se mostró de uñas desde un principio con el hombre de Méjico y anhelaba la primera falta para demostrarle su disgusto. 

 La parsimonia con que acudió Gaona a ejecutar el quite en el cuarto toro, en el preciso momento de caer Moyano ante la cara de la res y ser corneado y recogido por ésta, exacerbó las iras del pueblo, el que increpó duramente al torero. 

 A partir de este instante no se interrumpieron las censuras para Gaona. Este quiso borrarlo todo dirigiéndose al morlaco con las dos rodillas en tierra; éste quiso recuperar sus simpatías dando un pase natural bien instrumentado; éste quiso, pero no pudo entusiasmar al público, y de ahí que el disgusto cundiese, pasando por alto las cosas medianas, censurando lo que en otras ocasiones no hubiese sido censura, ni mucho menos, de tan unánime protesta.

Fue una mala tarde la que tuvo el lidiador mejicano. 

 A este torero le impuso la presidencia 500 pesetas de multa por su apatía manifiesta en el toro cuarto y deplorable dirección de lidia. 

 ¿Qué hizo Joselito? 

 Toreó a sus toros muy bien, y estuvo, por consiguiente y en conjunto, valeroso en verdad. Con la flámula fue el torero sabio de costumbre; hizo en su primero una faena digna de aplauso, y otra, en su segundo, inteligente; galleó en el primero y puso dos pares de rehiletes, uno al toro segundo y otro al quinto. 

 Fue el lidiador de siempre, adornado, fácil y seguro. 

 Afortunadamente, el público va reaccionando muy mucho en favor de este torero. 

 Cámara 

 Valiente como el que más se nos mostró el joven cordobés; las tarascadas que le tiran las reses le envalentonan; es mucho hombre este sobrino del gran Machaco. 

 Al toro primero le toreó desde cerca y entró a matar varias veces, por ser la res un marmolillo con cuernos. 

 En el quinto toro, al clavar un par de rehiletes, saltó enfrontilado y derribado; cogida prevista ya por citar el torero muy en corto y llegar el manso gazapeando. 

 Resumen de la labor de Cámara: su valentía, su valentía y su valentía. 

 Las cogidas 

 En esta primera de abono, según dejo dicho, hubo dos cogidas: la del picador Moyano y la del espada Cámara: el primero sufrió la fractura de la escápula izquierda y una herida en sedal en la región escapular, y el segundo una contusión de segundo grado en la región pectoral y conmoción torácica. 

La corrida, pesada, pesadísima; los veraguas, mansos, y de los toreros, sobresalió la maestría insuperable de Joselito y la valentía de Cámara, insuperable también.

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