Mostrando entradas con la etiqueta José Ignacio Sánchez Mejías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Ignacio Sánchez Mejías. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de noviembre de 2022

FUTBOL Y PINO MONTANO EN 'LAS OREJAS Y EL RABO'

Jean Cau, escrito francés de prestigio, publicó en 1.961 su obra 'Las orejas y el rabo', un reportaje sobre las vivencias que le ocurrieron en el coche de cuadrillas de Jaime Ostos durante la temporada de 1.960. Cau hace una excelente descripción del toreo de la época, de las figuras y de los emergentes, de los largos viajes, de la convivencia con los hombres de plata...

Uno de los personajes que aparece a lo largo de la obra es José Ignacio Sánchez Mejías, apoderado de Ostos, apodado 'huevo frito' porque su pasión era comerlos siempre que podía. En uno de los pasajes, a propósito de un empate a 0 entre betistas (según traducción) y sevillistas, partido de la máxima que ambos bandos se proclamaron como ganadores morales, el sobrino de Joselito lo invita a una juerga flamenca en, sin nombrarlo, Pino Montano.  Y así lo describe Cau:

"José Ignacio posee, a escasos kilómetros de Sevilla, una casa de campo que es un verdadero palacio de estilo andaluz, situada en medio de cultivos de algodón. Es a la vez cortijo, templo y museo: aquí vivieron Joselito, el Gallo, e Ignacio Sánchez Mejías. Carteles, cuadros, dibujos y grabados celebran la gloria del ilustre linaje del que desciende José Ignacio, actual dueño de la casa". 

domingo, 24 de julio de 2022

DE SOBRINO A TÍO...

El 19 de abril de 1.939 se celebró en La Maestranza una novillada con motivo de la fiesta de la Unificación. En la misma participaron Rafael Ortega 'Gallito', su primo José Ignacio Sánchez Mejías y Manolo Martín Vázquez, despachando la terna utreros de Murube, bravos en general. 

Cuentan las crónicas que Rafael Ortega brindó el primer astado a su tío, el genial Rafael El Gallo. Sería por hacer honor al brindis, lo cierto es que en el diario 'Azul' del día siguiente, califica su actuación con estas palabras: "Estuvo regular (...) toreó distanciado, con destellos artísticos. Mató regularmente", como si de una actuación del mismísimo Divino Calvo se tratase...

José Ignacio, según el mismo rotativo, estuvo desafortunado y Manolo Martín Vázquez destacó ejecutando la suerte suprema al volapié. Para él fue la oreja del tercero, dando la vuelta al ruedo en el último.

miércoles, 6 de abril de 2016

SEVILLA HOMENAJEA A RAFAEL EL GALLO

Rafael brindando.
(Foto: El Ruedo)
El miércoles 1 de noviembre de 1.944, festividad de Todos los Santos, Sevilla rindió un sentido homenaje a Rafael Gómez 'El Gallo'. Día lluvioso y lleno en La Maestranza.


Presidieron “bellas señoritas”, según se recoge en la prensa de la época, asesoradas por los veteranos diestros José García 'Algabeño', Emilio Torres 'Bombita' y Marcial Lalanda. Pidió la llave la amazona Pilar Pareja Obregón.

Actuó en primer lugar Juan Belmonte, alma máter de la organización, en su versión de rejoneador. Echó pie a tierra y toreó magistralmente al novillo de su ganadería, por lo que recibió los máximos trofeos.

Lance de capote.
(Foto: El Ruedo)
Rafael no quiso dejar pasar la ocasión de torear en su festival y se enfrentó, a petición propia, a una res de Miura a la que pareó en su honor Pepe Rodas guapamente. También el Divino Calvo recibió el cariño de sus paisanos y compartió la vuelta al ruedo con su peón. 

Uno por alto al de Miura.
(Foto: El Ruedo)
Fuentes Bejarano, ante un producto de Calderón, ejecutó su toreo característico basado en el arrojo y lo despenó de un estoconazo. Oreja. Niño de la Palma, ante uno de Félix Moreno, paseó el anillo entre ovaciones.

El caballero rejoneador Álvaro Domecq se las vio con uno de Concha y Sierra, montando magistralmente sus caballos y luego, pie a tierra, evidenció buenas maneras. Oreja.
Suerte suprema. (Foto: El Ruedo)

Manuel Rodríguez 'Manolete' rozó la perfección en los lances de capote al de Pablo Romero. Con la muleta se quedó quieto y puso al publico en pie. Oreja. José Ignacio Sánchez Mejías demostró destreza, sobre todo en banderillas, con un novillo de Carmen de Federico. Rafael Albaicín despachó el del Conde de la Corte y Pepín Martín Vázquez quedó inédito al devolver la presidencia a los corrales al novillo que le cupo en suerte.